La semana pasada señoras dejamos a Callie y Arizona sopesando la super decisión que habían tenido que tomar. Junto a Meredith, Derek y Cristina, las mujeres renunciaron a sus puestos en el hospital con la finalidad de unir su dinero y conseguir otro inversor para comprar el Seattle Grace y salvarlo de las ruinas de Pegasus.

Esta semana empezamos el episodio con el grupo de accidentados esperando a que un ocupado empresario les dedique un rato de su tiempo para hacerle la propuesta y que les suelte el dinero que necesitan para salvar el hospital. Todos se están poniendo de acuerdo sobre el orden en el que van a hacer la presentación y Callie les ruega que por el amor de Dios no la dejen hacer el cierre porque ella se pone muy nerviosa cuando habla en público. Y si han seguido Anatomía de Grey tantos años como yo saben que es completamente cierto.
En fin que el hombre por fin puede recibirlos y todos entran a darle las explicaciones pertinentes de porque comprar el hospital es la mejor idea del universo. Claro que en lugar de que los recibiera el empresario les mandó un par de ejecutivos super jóvenes que se ve que no tienen mucho que decir en la empresa.




