![]()
Escrito por: Desiderata
Soy incierta de nacimiento… casi invisible por tímidez, que no afloja ni con el paso de los años. Tengo treintaytantos y escribo a orillas del Tormes. Me gusta encontrar la felicidad en las cosas pequeñas de la vida, cosas que hace que la vida valga la pena. Tengo algunos defectos como lo de ser lectora, serie-adicta y buscadora compulsiva Y cómo diría Juan Gelman “Escribo en el olvido / en cada fuego de la noche / cada rostro de ti.”
Bienvenidas una semana más a la serie con más trama e intriga de la televisión. ¿Qué digo? De la televisión y de todo el universo. Porque si hasta ahora hemos sido capaces de aguantar sospechosos, polis malos, flashbacks y más, a partir de este momento creo que casi cualquier cosa. Entre las cosas que pueden suceder es que Nate se aparezca en forma de paquete que le envía su familia a Emily para hacerle llegar cosas que debió encontrar Maya y que pertenecían a Alison. Entre ellas un cuaderno que en este capítulo nos llevará por el camino del conocimiento y la sabiduría sobre la biología. ¡Ah, no! Que en esta serie nada es lo que parece.

Cuando Emily quiere enseñarle el cuaderno a las chicas la única que no está dónde tiene que estar es Spencer. Parece que la pobre está al borde de perder la cordura después de lo que sabe o sospecha de Toby. Spencer no es capaz de confesar lo que ha descubierto ni siquiera cuando Emily le cuenta que en el cuaderno Alison cuenta que fue a ver a Toby al reformatorio acusándole de ser A-. Y que Toby le niega estar acosándola. Spencer sólo es capaz de confesarle a Emily que ella y Toby han roto. De hecho Spencer está un poquito fuera de sí. Que vale que no se ha peinado y que se quita de encima a Ella para hacer novillos. Pero ¡contarle a Ezra el gran secreto del hijo que no conoce! Spencer, Spencer, Spencer, que es mejor darse al helado y a no salir de la cama a esto. Que vale que ha sido A- quién ha forzado la situación ¡pero un poco de cabeza con los mensajes en el móvil!





