Bienvenidos una semana más a esta continua sesión de amor, odio, desconfianza, inseguridad y miedo que es Amar en Tiempos Revueltos. Déjenme que me ponga telenovelera, total, resumo una, pero mejor aun vamos al contenido de esta semana entre Ana y Teresa. que se me antoja interesante.
Tenemos que empezar recordando que por fin, Alfonso murió. No es que le deseara la muerte, pero era un tostón tenerlo todo el día en la boca. Y con esto me refiero a mencionarlo tanto. Después recordemos que tras este “trágico” suceso, Ana descubre que está embarazada, mientras que para desgracia de Teresa, ella pierde el niño que estaba esperando y esto hace que su matrimonio entre en una crisis que espero que no se solucione. ¿Qué quieren que les diga? Aunque el marido de Teresa no sea un imbécil (desde el cariño) como Alfonso, todos nuestros pensamientos y deseos van encaminados a que las amigas mas amigas en pantalla queden juntitas.
Recordamos que ya han pasado un par de meses y todos intentar seguir con su vida lo mejor que pueden, y que nuestras chicas se han vuelvo a acercar y se apoyan la una a la otra. La semana comienza con nuestra Ana visitando a Héctor que le pregunta qué es lo que le está sucediendo a la chica, la ve muy desmejorada, y claro, es que nadie sabe que está embarazada. Empiezan a hablar del boxeador, ya que hasta muerto no los deja en paz y Héctor le dice a nuestra Ana que todos los problemas que tiene con su mujer son por culpa del difunto. Ya que él culpa a Alfonso por la muerte de su hijo, su mujer lo culpa a él por la muerte de su hermano… En fin, que es una pena todos los problemas que tienen… Espero sepan captar mi ironía.

