¡Buen viernes señoras! ¿Listas para debatir sobre todo lo que ha pasado esta semana en la vida de Callie y Arizona? ¡Eso es lo que pensaba! Vamos a ponernos a ello. Primero he de explicarles que el episodio de esta semana estaba editado de tal manera que nos contó lo que sucedió entre el momento del accidente y los sucesos que vimos en el primer episodio de esta temporada. Y lo hizo mediante una especie de capítulos para cada personaje involucrado. Yo he decidido resumir solo el de las chicas (aunque Callie está involucrada tanto en el de Mark como en el de Derek) porque si intentas hacer un seguimiento temporal de todos es de locos. En fin, ¡síganme las buenas!
Empezamos el episodio en un hospital perdido en Idaho, ahí han llevado a todos los accidentados porque era el más cercano donde podían atenderlos. Una doctora, le está dando su diagnóstico a Owen sobre Arizona. Como nos temíamos todos, la patinadora tiene una infección muy fuerte en la pierna y ella recomienda amputarla.
La rubita está despierta a pesar de todo y cuando escucha los planes que tiene la doctora se asegura de decirle a Owen que no da su consentimiento para que la traten y que lo único que quiere es volver a casa con Callie porque ella sabrá que hacer. Tanto Owen como la doctora la miran con cara de «pobre mujer no quiere entender lo obvio» pero igual la llevan hasta Seattle.



