Esta semana toca reseñar el episodio 3×07 de Cuestión de Sexo llamado «¿Los polos opuestos se atraen o se divorcian?» en el que nuestras Sofia y Dani tienen bastante acción. De hecho este ha sido uno de mis episodios favoritos, estuvo bastante divertido, así que ¡vamos a ello!
Nuestro episodio comienza con Gonzalo hablando por teléfono histerico con su padre que ha decidido no solo correrlo de casa, sino que también quitarle el consultorio en el que trabajaba y cortar todo lazo con él. Mientras lo escucha hablar, Sofía le dice a Dani que tienen que buscar una forma de mandarlo a freír esparragos, pero ella contesta que no, que tienen que ayudarlo porque es su amigo.
Alguien toca a la puerta y es Gabi que otra vez trae al niño para que lo cuide Sofía (hay que tener cara). Sofía por supuesto le dice que ella no le cuida al niño ni muerta y por más que Gabi suplica sigue en su posición. A Dani se le hace tarde para ir a la Universidad así que se pone su mochila y se despide de Sofía, pero entonces la costumbre le juega una mala pasada y le da un pico en la boca.
Cuando se da cuenta de lo que paso las dos se quedan trabadas y Dani sale pitando.


