Me alegro de saludarlas una semana más porque eso significa que en Tierra de Lobas ha vuelto a contarnos algo sobre Crisabel. Si hace unos días nos quedamos desoladas, tristes y con ganas de matar al señor Lobo por meter a su hija en un convento, hoy no crean que nos vamos a sentir mucho mejor. Mi rabia esta semana irá destinada a las monjas de ese convento, porque chicas, prepárense para un curso intensivo sobre como torturar a una persona
Empezamos con la llegada de Isabel al convento. Todo parece normal, pero ya la primera chica que se encuentra se ve devastada y a mi personalmente, me empieza a dar muy mal rollo todo. Bueno, a mi y seguro que a nuestra pobre Loba. La conducen a una habitación en la que no hay absolutamente nada, ni una cama tan siquiera. Yo espero que ese no sea su cuarto, porque he visto perros en mejores condiciones para dormir, pero como temía, es allí donde permanecerá nuestra pobre Isabel.

