Señoras este episodio de Los Hombres de Paco tuvo una miga lesbicanaria que es bastante difícil de olvidar. De hecho yo creo que quedará grabado en nuestras retinas para el resto de nuestras vidas. ¿No? ¿Ya se olvidaron de la escena entre Pepa y Silvia? Hay que ver que memoria tienen chicas. Está bien, está bien, no se preocupen, ya me encargaré yo de recordárselos.

Pero empecemos por el principio. Nuestro capitulo empieza con Pepa contentísima porque el buenazo de Curtis (mejor conocido por las lesbicanarias como el oso) ha salido del hospital. Curtis también está contento pero porque piensa que Pepa está enamorada de él.

Pepa enojada

Por cosas de la vida (no quiero contarles toda la historia) Aitor termina diciéndole de todo a Sara enfrente de toda la comisaría (excepto Silvia que estaba fuera). Y por supuesto Pepa no va a permitir que nadie hable de su sobrina de esa manera así que cuando se lo encuentra en el baño decide enseñarle como se trata a una dama.

Para suerte de Aitor, Silvia llega justo a tiempo para salvarlo. Eso sí, de terminar con la cara en el excusado no se salvo el pobre. Realmente no pasa nada más relevante en esa escena, excepto que podemos ver a Pepa de mala leche y tengo que decir que la mujer es sexyyyy.

Pepa y Silvia

Pero volvamos a lo importante que son nuestras chicas. Resulta que Silvia está muy concentrada hablando por teléfono cuando de repente y en pleno cumplimiento de la ley, la oficial Pepa le acorrala contra un coche para realizar el pertinente registro de su cuerpo. No sea la de malas y traiga algún arma blanca cerca de la pantorrilla o entre ciertas partes anatómicas que Pepa se encarga muy bien de registrar.

A Silvia se le acusa de abandono del lecho marital, de golpes reiterados al corazón de Pepa y de castigar con la frialdad de su desprecio al ser amado. Yo que quieren que les diga, la encuentro culpable de todos los cargos y creo firmemente que se merece el castigo que Pepa está dispuestísima a otorgarle.

Pepa y Silvia en Los Hombres de Paco

Silvia intenta resistirse y aboga por un interrogatorio donde ambas puedan hablar, pero a nosotras Ilene Chaiken ya nos ha enseñado que en los interrogatorios se descubre de todo excepto quien cometió el crimen. Así que Pepa la convence usando profundas técnicas de psicología hasta que Silvia da de si y se apunta a dejarse registrar.

Seguiría describiendo la escena pero ¿No les parecería mejor verla? como agentes en prácticas que somos estaría bien poder tomar notas sobre los diversos movimientos para luego poderlos poner en acción cuando nos toque enfrentarnos a una delincuente tan peligrosamente guapa como esta.

Que levante la mano la que se apunte a asaltar conmigo un banco y exigir que nos venga a arrestar la agente Pepa.

Para nuestra desgracia (y para la bajona de Silvia) justo a medio camino aparece Don Curtis y Pepa tiene que esconder de último segundo a Silvia y salir a su encuentro. Como el osito colador sigue medio enfermito Pepa sigue la charada de quererlo (me dio un poquito de tristeza por Curtis que el pobre está requete ilusionado).

Silvia y Pepa escondiéndose

Eso sí, cuando termina de hablar con él sale corriendo hasta donde está Silvia para tratar de explicarle su desgracia y pedirle que le de dos semanitas para cortar con él, para que por lo menos ya se encuentre un poco más recuperado.

Silvia como es más buena que el pan asiente con el siguiente gesto:

Pepa y Silvia besándose

Espero que este conjunto de imágenes les sirva para resistir un poco más el maratón a largo plazo que se nos avecina con Otalia (que por cierto hoy se me ocurrió un nuevo proyecto al respecto que creo que las va a hacer reír tanto como a mi, ya se los enseñaré cuando lo termine). Ahhh y no se despeguen porque el próximo episodio va a llevarse a cabo la segunda parte de este interrogatorio (nada que ver con The L Word) y por supuesto yo se los traeré todito para que lo puedan disfrutar.

Eso si, tendremos que esperar un poco porque esta semana será de descanso así que hasta dentro de dos semanas no podremos verlo. Eso si, les aseguro que valdrá la pena la espera. Confían en mi ¿no?