Este post forma parte de Yo Lesbicanaria un espacio en el que invito a otras chicas lesbianas y bisexuales a quienes admiro a escribir un post como invitadas en el blog para mostrar lo diferentes que somos y que existimos lesbianas de todos los tipos. Así que denle la bienvenida a Chumina

Hace años cuando el mundo se me desmoronaba, entré al internet. Necesitaba saber qué era aquello que yo pensaba que era. Tenía 20 o 21 años y llevaba una vida evadiendo lo que sentía por las mujeres. Me había prometido que nunca, nunca, nunca le diría a nadie. Pero ya no podía más y tomé la decisión de enfrentarlo y tratar de entenderlo.
Leí muchísimos artículos, entré a páginas y de vez en cuando me metí a algunos chats. No recuerdo muchas de las cosas que leí, pero estoy segura de que pasé todo un año leyendo. Me ayudó a entender algunas cosas como:
- No eres la única lesbiana en esta ciudad.
- Mi destino no es vivir con una trailera.
- No todas son butchs y femmes.
- Muchas lesbianas están pasando por lo mismo que yo.
- Hay lesbianas que aman y que son felices.
Los aprendizajes más importantes que he tenido han sido gracias a gente que conocí en internet: - A la Lencha, compañera de mil batallas, la conocí en una comunidad de MSN.


