Creo que ya he dicho alguna vez que me gustan especialmente los libros de relatos porque ofrecen algo muy valioso: variedad. Y si encima son producto de la imaginación de varias autoras, entonces esa variedad se potencia hasta ser una auténtica virtud.
Siete Tentaciones está prologado por Sofía Cristo. No puedo por menos de comentar esto: el prólogo se titula “Me siento Extraña”. Pues bien, también es el título de una valiente película que interpretó su madre (Bárbara Rey), junto con Rocío Dúrcal en los años 70 del pasado siglo y que es uno de esos hitos extraños y raros (por lo poco numerosos) en que se muestra a las claras y sin rodeos la relación amorosa entre dos mujeres. Por supuesto, la tal película fue un escándalo morrocotudo por aquel entonces. En nuestra filmoteca de cine lésbico ocupa un lugar de honor, aunque es un dramón. Creo que quizá Sofía haya querido de esta manera reconocer y agradecer a su mamá los arrestos que tuvo metiéndose en semejante proyecto. Las dos actrices se la jugaron de verdad, defendiendo algo tan ignorado que hasta ni nombre tenía en aquel momento: la visibilidad lésbica.
“Siete Tentaciones” son siete relatos. En la introducción se aclara que las tramas pasean por los campos del humor. En mi opinión, el trasfondo más que humorístico es un tanto irónico, y desmitificador. Es un libro lésbico que discurre bajo una intencionalidad: despoblar de drama las relaciones entre mujeres. Qué queréis que os diga, estamos todo el día diciendo que el bollodrama nos abruma y que necesitamos desterrarlo de nuestras vidas lectoras. Pues hala, aquí tenéis algo de cachondeo para aliviar tanto peso melodramático.
Vamos a bucear un poco en cada tentación, antes de dar una visión global del resultado. Sólo serán unas pequeñas pinceladas.
