Las líneas del deseo por Radclyffe – Libros Lésbicos

Libros lésbicos

La costumbre de Kyle Kirk de devorar kilómetros con su Harley ejerce sobre ella un efecto terapéutico: la ayuda a pensar, la tranquiliza. Pero esa tarde, Kyle lleva consigo una inquietud que no logra adormecer por más distancia que recorra. Una idea ha hecho presa en su mente: siente una necesidad compulsiva de acudir a un local BDSM lésbico.

Kyle se inicia así en un mundo complejo, con reglas propias que desconoce. Pero muy pronto descubrirá que su inicial impulso no era simple curiosidad: es un ambiente que le atrae y que ejerce una poderosa fascinación en ella.

Pronto conoce a una enigmática mujer y bajo su guía experimenta su particular ritual de iniciación. De la mano de Dane (así se llama su maestra) Kyle se va metiendo más y más en el mundo BDSM. Pero no es sólo eso: el interés de la alumna no es sólo por la docencia recibida.

Poco a poco, Kyle se va enamorando de Dane. ¿Hay reciprocidad en esos sentimientos? ¿Está Dane interesada en Kyle?
Estas preguntas tendrían una respuesta clara y simple en otro tipo de trama. Pero aquí todo
es mucho más oscuro. Estamos en un terreno resbaladizo, desconocido, donde las relaciones se establecen bajo pautas distintas. Dane tiene un problema con su pasado amoroso o, mejor dicho, su pasado en una relación BDSM que resultó bastante tóxica.

Leer más

Una noche de verano por Gerri Hill – Libros Lésbicos

Libros Lésbicos

Libros Lésbicos

Atención, porque podemos estar ante una auténtica curiosidad de la Naturaleza. En los libros lésbicos de corte romántico-sexy lo normal es que domine el esquema chica-conoce-chica al comienzo. Después ya el asunto se desarrolla para que acaben juntas (o no), tras sufrir (o gozar) avatares variados. Y suele haber polvo final que remata la faena gloriosamente (aunque se dé a lo largo de la novela alguna otra aventura polvorienta más).

Pues bien, aquí viene a ser al revés. Es como la diferencia entre un cocido madrileño y uno maragato: se empieza por la sopa o se termina con ella. Este sería el maragato, porque el polvo glorioso está al principio. Y luego llegan los líos, que en el “tema-cocido” vendrían a ser la chicha y los garbanzos. Sorprendente, ¿no?
La noche de verano a que alude el título se refiere a una velada en que, tras un partido de soft-ball, nuestras dos protagonistas se acostaron. Fue un acostón a lo tonto, no porque no fuera placentero, sino porque tuvo una nula planificación.

Johanna –Jo, para las amigas- es profe de Lengua (quietas, no nos tiremos en plancha hacia el chiste fácil, que resulta demasiado obvio) en una de esas universidades que son legión en USA. Ha sufrido un desengaño amoroso, consistente en que su novia le plantificó una cornamenta digna de ser expuesta en un concurso de caza del ciervo gigante. Ella ahora desconfía de todas las féminas, sin excepción. Pero además a las que tienen cierta fama de conquistadoras, las ha cogido una manía descomunal.

Leer más

El Jardín Oscuro por Jennifer Fulton – Libros Lésbicos

libros lésbicos

libros lésbicos

Los Cavender y los Blake llevan siglos enfrentados. La rivalidad entre ambas familias es legendaria, todos sus miembros se odian a muerte y han trabajado siempre para su recíproca destrucción. En medio de este huracán, viven Mason Cavender y Vienna Blake. Ambas participan de forma entusiasta en la locura del odio familiar. Ambas son guapas, poderosas (como sus enemistadas familias) y…lesbianas. Es más, se atraen mutuamente como la miel a las moscas.

El primer episodio de acercamiento entre ellas tuvo lugar cuando Mason irrumpió en una celebración de los Blake a galope tendido y, de forma audaz, subió a Vienna a lomos de su caballo. De tan romántica actuación sólo cosecharon una severa prohibición por parte de sus progenitores: no verse jamás. Resistieron –dentro de la resistencia exigible a niñas de corta edad sin más posibilidades de autonomía personal-, pero al final la realidad se impuso y no volvieron a verse en muchos años. Tuvo mucho que ver en tan duradero alejamiento el hecho de que el papá de Mason fuera un pelín bestia y Vienna alcanzara a ver en la cara de su nueva amiga (o más bien, proyecto de nueva amiga) las consecuencias amoratadas que tuvo que sufrir por la aventura.

Años después volvieron a encontrarse y el suceso fue….bastante ardoroso y completamente impropio de dos personas que se odian.

Ahora, sigue la batalla. El hermano de Mason se ha matado con su avión, así que ella ha tenido que ponerse al frente de las empresas Cavender. Como los dos clanes llevan siglos echándose la culpa recíprocamente de todos los males que les suceden, lo primero que piensa Mason es que Vienna (que es ahora la jefa de los Blake) ha organizado el accidente aéreo.
Por otra parte, el imperio Cavender está bastante tocado y, al parecer, al borde mismo de la quiebra. Vienna no desaprovecha la oportunidad y lanza una oferta de compra sobre la propiedad más querida de los Cavender: Laudes Absalom.
Laudes Absalom es un caserón neogótico, de grandes proporciones, con partes semiderruídas y aspecto un tanto tétrico. Se encuentra rodeado de un inmenso jardín –que inspira el título del libro- donde hace tiempo que no entran las tijeras de podar, amén de ochenta acres de terreno adyacente. El abandono, lo selvático y cierta teatralidad, le dan un aire de misterio. En realidad, es la típica mansión romántico-gótica, por la que incluso merodea un fantasma en forma de mujer vestida de novia; tal figura se aparece de vez en cuando, siempre con semblante desdichado. Pero Laudes Absalom es algo más que una propiedad, es el símbolo de la fortuna Cavender y el bien más querido de Mason.

Leer más

Placeres Ocultos por Julia Wood – Libros Lésbicos

libros lésbicos

Nikki Jones es la ejecutiva más agresiva, insoportable y borde que imaginarse puede. Ostenta unas subidas tan fáciles de genio, que sus cambios de humor podrían hacer tambalearse la agencia de publicidad donde trabaja. Y manda. Vaya que si manda: más que el jefe que ostenta el cargo.

Ella no vino así de fábrica, es que últimamente la acosa el ansia. Las mujeres son su perdición. Al volante del supercoche al que ella misma denomina “La Bestia Sueca” (porque tiene marca de esa nacionalidad y es enorme, veloz y potentísimo), no logra controlar sus calentones sexuales. Lo curioso es que Nikki está casada con un señor y, más curiosamente aún, ha descubierto hace bien poco su verdadera vocación. Durante años y lustros, Nikki no se percató del efecto que en su entrepierna genera la visión de una mujer hermosa (sí, me temo que esas son las sensaciones de las que disfruta a bordo de su Bestia Sueca). Pero ahora lo tiene tan clarísimo que se acuesta con todito lo que tenga vulva y tetas. Paga por sexo todo el tiempo, lo que toda la vida se ha llamado “irse de putas”. Son encuentros no ocasionales, ni esporádicos, más que nada porque ambos términos indicarían un tiempo suficiente de sexo como para acordarse del nombre de la contraria. Son, diríamos, polvos-flash.

Pues bien, ahora Nikki está entregada de lleno a la práctica de polvos-flash. Su marido, por supuesto, está a lilas. Pero eso no importa, porque son el matrimonio-tradicional-divino-de-la-muerte: los dos pasan el uno del otro y mientras no les cuenten nada todo va bien. Eso sí, a cierta hora, en casita. Y de esa manera, se respeta que el cónyuge pueda seguir aparentando que no se entera de absolutamente nada.

Pero Nikki no es feliz. Ella quiere más. No sabe muy bien de qué, pero más. Ella sigue insatisfecha. Los polvos-flash no la colman. Así que un buen día acaba por confesarse a su mejor amiga hetero (porque de la otra onda no tiene amigas, sólo contacta con putas). Se llama Guillian y es bastante convencional, pero tiene algo que le puede servir: una sobrina lesbiana declarada que haga de consejera sentimental para que Nikki se aclare de por dónde van a ir sus pasos lésbicos en la vida. Para entendernos, lo que Nikki requiere es una mezcla de coacher, personal-shopping (porque también necesita consejos sobre moda bollo) y personal-assistant lésbico. Alguien, en suma, que realice los siguientes trabajos sin dejar ni uno:

Leer más

Sin Control por Mónica Martín – Libros Lésbicos

Mónica Martín libros lésbicos

Sin control libro lésbico

Dicen que Napoleón defendía que los mejores perfumes se guardan en frascos chiquitos. No está clara la autoría de la frase, pero desde luego le pega mucho, habida cuenta tanto de su exigua estatura como de su inexistente humildad (dado que se refería a sí mismo, por supuesto). Pues bien, me viene al pelo la cita para empezar la reseña de este libro lésbico: una mini-novela concisa, breve, eficaz y competente. Vamos a ver por qué.

En Sin Control
la vida de Carmen transcurre sin mayores sobresaltos. Trabaja cual mula para pagar las facturas, el alquiler y todas esas cosas, vive en plan single teóricamente heterosexual, llega a fin de mes a duras penas…En fin, lo que viene a ser una existencia bastante común y corriente. Pero un día (aciago o provechoso, según se mire) ocurre algo trascendental que pondrá esa normalita vida completamente patas arriba.

Iba ella tan tranquila por las calles de Madrid en su cochecito, cuando de repente una loca se salta el semáforo y la embiste, provocando que se quede sin medio de locomoción. La loca en cuestión se presenta: dice llamarse Paloma.
Paloma ofrece llevar a Carmen en su coche, ya que ha destrozado el suyo. Carmen acepta y de paso acepta también que la invite a cenar. Ella se ve impelida por una fuerza irresistible que la arrastra hacia esa mujer, que la subyuga, la seduce, le hace perder la razón (literalmente). Una sensación de peligro planea por la mente de Carmen. Pero, demonios, las timoratas se pierden toda la diversión, así que decide tirarse al ruedo y largarse a celebrar con Paloma que se han conocido (sí, ese es el motivo de la fiesta, según Paloma). Vaya, parece que las cosas se están poniendo interesantes.

En efecto, Carmen y Paloma charlan, simpatizan, intiman y…bueno, terminan por intimar aún más primero en la moqueta y después en la cama.

Leer más

Exceso de confianza por Tamara Ayuso – Libros Lésbicos

Libros Lésbicos Tamara Ayuso

Libros Lésbicos Tamara Ayuso

La trama de este libro lésbico discurre por dos escenarios que se entremezclan: el hospitalario y el policíaco. En Exceso de confianza
, Robyn Grey es una competente enfermera que trabaja en el Manhattan West Metropolitan de Nueva York, un hospital desde cuya azotea se divisan las mejores vistas de Central Park. Robyn tiene a sus espaldas una historia de amor truncada y ese recuerdo la acompaña siempre. Tal lastre emocional condiciona su comportamiento amoroso hasta el punto de hacerla incapaz de tener una relación estable. Ella misma se ha impuesto un límite infranqueable en su vida amorosa: nunca pasar de una noche de sexo y nunca incluir sentimientos dentro de la actividad sexual.
Robyn tiene un innegable éxito con las mujeres, que determina que su cama esté ocupada casi siempre. Es, sencillamente, una mujer irresistible. La situación parece divertirla, pero sus amigas saben que en el fondo Robyn actúa así porque tiene mutilada su capacidad de amar.

Hablando de amigas: la mejor de todas es sin duda Kate Spencer (Spenc para las/os amigas/os), que es policía. Su trabajo es duro y ella también lo es, pero reserva su lado más sensible para sus seres queridos –en resumen, su pareja Claire y amistades cercanas. Acaban de asignarle a Homicidios (el sueño profesional de su vida) y, por si esto no fuera suficiente felicidad, al grupo de una de las mejores inspectoras de Nueva York. A Spenc le toca debutar con un caso complicado: varios asesinatos que, al paso que van y si no se pone coto al asunto, llevan camino de considerarse crímenes en serie. Si así fuera escaparían a su jurisdicción, pasando a ser competencia de la policía federal. Y eso Spenc no quiere que suceda en modo alguno.

Su nueva jefa, la inspectora Ashley Carter, es guapa, seria, competente y muy profesional. Pero esto no quiere decir que no tenga su corazoncito, sobre todo porque acaba de pasar por una ruptura sentimental y está hecha polvo, la pobre. Su ahora exnovia le hizo una mala jugada y no tuvo más remedio que romper.

Leer más

La Perfección del Silencio por Clara Asunción García – Libros lésbicos

Me encantan aquellos libros de los que no sabes en qué lío te metes cuando empiezas a leerlos. Son libros que sorprenden, que cautivan, con los que la diversión nace de su capacidad de mantenerte en vilo de un modo constante.
Cuando comienzas a leer La perfección del silencio
, tu mente parte del supuesto de que se trata de un libro lésbico y que las cosas transcurrirán dentro del plano habitual: habrá una trama amorosa entre dos mujeres, probablemente interesante, y éste será el principal ingrediente del plato.

Y así es, pero no del todo. Porque el guiso está bien trabado, aunque con especias diferentes que le dan un toque inesperado. Además de ser una buena novela de amor entre mujeres, es algo más: una inmejorable novela de intriga. Y escribir una magnífica novela de intriga no resulta nada fácil.

Sara trabaja en una librería tradicional, con el buen sabor de una tienda de siempre, que funciona con profesionalidad. Es una librería de curioso y larguísimo nombre, donde ella se encuentra feliz de la vida… laboral.

Pero Sara no está contenta en el plano afectivo-personal. Un amor intenso, pero conflictivo, le provocó graves heridas emocionales aún sin curar y de las que le está costando muchísimo reponerse.

Leer más

Elisa Frente al Mar por Clara Asunción García – Libros Lésbicos

Elisa, Nuria y Valeria son amigas desde la adolescencia. Han compartido muchas cosas, han sufrido juntas, disfrutado juntas y, desde muchos puntos de vista, han construido juntas sus vidas porque éstas han estado estrechamente entrelazadas.

En el año 2011, lejos ya de sus años más juveniles, Nuria y Elisa acuden a una cita en el acantilado que fue testigo mudo de sus íntimas emociones. Allí charlaron, se confesaron y se hicieron confidencias. El acantilado, con un hermoso y gran faro proyectando su mirada al mar, es el lugar idóneo para volver a encontrarse.
Entonces, Nuria comienza a evocar los años en que las tres amigas vivieron lo que probablemente constituyó lo más intenso e importante de sus vidas hasta el momento presente.

A Nuria le gustan las chicas, a Valeria los chicos y a Elisa…no se sabe bien. Aunque se da por sentado, como suele suceder, que camina por la acera hetero mientras no se demuestre lo contrario.

Esto lleva a Nuria por el camino de la amargura. Sí, lo acabáis de adivinar: Nuria está perdidamente enamorada de Elisa, nada menos que desde los 14 añitos. Para una chica «normal» lo de enamorarse en la temprana adolescencia (básicamente pubertad) sólo genera los problemas lógicos del evento: el típico deshoje de margarita -me quiere, no me quiere- y poco más. Pero Nuria sufre lo indecible porque además de insegura, está aterrada. Lleva años aterrada. Sabe que su amor es algo prohibido, algo que hay que ocultar a toda costa.

Leer más

Libros Lésbicos: «Secretos del Pasado» por Linda Hill

Libros lésbicos Linda HIll

Libro Lésbico Secretos  del pasado

La afición por las subastas no es común entre la mayoría de los mortales. Aunque sin duda ha de ser un hobby excitante para quien pueda permitírselo, o se dedique a ello por razones comerciales.

Kate Brennan sufre de la primera de las motivaciones señalada: es una niña de buena familia y, por tanto, rica hasta el aspaviento (un lugar común en los libros lésbicos de corte romántico). No obstante, su abundancia de dinero en cuenta no significa que tenga el cerebro deshabitado de neuronas: ejerce brillantemente como abogada en un bufete de gran reputación. Cierto es que a ella no le fascina el Derecho societario, pero se maneja bien. ¿Por qué, si no lo necesita para vivir, ha declinado en su vocación por otras especialidades más afines a su gusto? Pues porque ejercía como letrada más “social” (Derecho de familia), pero en eso metía más corazón y al final terminaba con el citado órgano hecho cisco la mayoría de las veces. Así que Kate ha cambiado pasión por tranquilidad, en el terreno profesional. Y como se aburre, le da por comprar muebles antiguos en las subastas. Ahí es donde encuentra su vía de escape.

Y ahí es también donde su mundo emocional comienza a cambiar. Kate lleva una temporada en estado de interés recurrente hacia una mujer misteriosa que, misteriosamente también, acaba siendo su contrincante en todas las pujas. Y algunas veces consigue levantarle la codiciada mercancía, dicho sea de paso.

Leer más

Libros Lésbicos: Persiguiendo Espejismos por Mireille Pasos

Persiguiendo Espejismos

Señoras, la vida literaria transcurre por diferentes sendas y escenarios. Uno de ellos es la novela coral y nos encontramos ante una cuyo principal aliciente resulta precisamente este. “Persiguiendo Espejismos” es, fundamental y esencialmente, una novela coral.

La estructura se construye entrelazando historias, como si fueran los hilos de un tapiz. El tejido que finalmente aparece por tal procedimiento es una trama diversa, compleja y enmarañada. He llegado a contar 32 personajes principales y estoy segura de haberme dejado alguno. Digo “principales” en cuanto a que con ellos se desarrollan historias, que no son meros comparsas. Pues bien, la mayor parte se entrecruzan, se mezclan, logrando que las diferentes tramas interaccionen entre sí. Es muy frecuente que los diversos personajes aparezcan de repente varios capítulos más adelante, dando un matiz o un significado diferente a otra/s historia/s anterior/es.

La pluralidad de las temáticas se atisba en el subtítulo: “Historias de amores efímeros y eternos desencuentros”.

La gran ventaja de optar por este tipo de estructura es que permite jugar con tramas variadas y heterogéneas. Algunas de ellas sobresalen con claridad del resto. Como ejemplo, pondré la historia de Malena. Resulta destacable y sorprendente: utiliza para contar la vida del personaje las canciones que han sido la “banda sonora” de su existencia. Cada pieza sirve de telón de fondo (y a veces hasta de explicación) de un momento vital importante para ella. De hecho, articularlo así es decisión suya:

Leer más

Libros Lésbicos: «She Loves You» por Rhoda. N. Wainwright.

Libro  Lésbico She Loves You

En Liverpool, a finales de los años 60 del siglo pasado, vive una joven llamada Claire. Es ella misma quien se lanza a contarnos su historia en primera persona. Claire siente pasión por la fotografía y sueña con hacer de ella su profesión. Para conseguirlo se mata a trabajar. En uno de sus pinitos como reportera gráfica, concretamente en un concierto de los Beatles y en el preciso momento en que tocaban “She loves You”, conoce a Manuel.

Manuel es español, sevillano por más señas. Entre el exotismo del muchacho, su delicadeza y dotes para camelar, Claire acaba cayendo rendida a sus pies. Los planes de boda se precipitan y ambos terminan casándose en un pis-pás. Robert –el hermano de Claire- la advierte de lo arriesgado que puede ser actuar con tantas prisas. Pero Claire está en la fase ilusionado-cieguita del amor y no atiende a más razones que ponerse el velo lo antes posible y, lo antes posible también, largarse a las Españas con su Manolo. Hasta se convierte al catolicismo para que el matrimonio sea válido legalmente en España.

A estas alturas, os estaréis preguntando qué tiene de libro lésbico “She loves you. Tranquilas, que todavía queda mucha tela por cortar.

Leer más

Libros Lésbicos: Yocasta por J.M. Redmann

Yocasta libro lésbico

Micky Knight es detective privada (como los Ángeles de Charlie, pero ella sola, sin las otras dos compañeras) y ejerce en Nueva Orleans. Protagoniza una serie de libros lésbicos, uno de los cuales –La Sombra De La Duda– fue reseñado por Yovanu aquí, en Lesbicanarias.

Nuestra detective posee una personalidad fuertemente marcada por la terrible infancia que –más que vivir- ha sufrido, y posee además una habilidad notable en el arte del ligoteo. Al ser lesbiana, lógicamente focaliza el mencionado talento hacia las mujeres, que caen como moscas ante sus encantos (o eso parece, porque por lo visto se ha tirado a media humanidad femenina). Esto es algo que no deja de recordarle con cierta inquina su ex, a la sazón nuevamente emparejada y fiscal del distrito.

Micky cuenta con un nutrido grupo de amigas –todas lesbianas-, y algunas de ellas tienen además profesiones que resultan de gran utilidad para sus actividades detectivescas (una policía y la ya mencionada fiscal).

“Yocasta” se llama así como alusión al mito griego (es la madre de Edipo, el del famoso complejo). La relación con la trama tiene más que ver con la muerte de la tal Yocasta que con su vida en sí; por tanto no penséis en complejos de Yocasta ni nada parecido (sí, ella también tenía sus problemas psicológicos con el asunto de casarse con su hijo y, consecuentemente, fornicárselo). Es el modo de morir de Yocasta lo que aquí importa porque está relacionado con el método de matar del/la asesino/a.

Leer más

«Primer Impulso» por J. Lee. Meyer – Libro Lésbico

Libros Lésbicos

Libros Lésbicos

Leigh Grove es la típica protagonista de un libro lésbico: lista, mona y de buena familia. La vida le va bien, pero tiene un ojo para los hombres pésimo de verdad. Se ha enrollado con su jefe, un tal Peter, que se pasa borracho la mitad del tiempo y la otra mitad se dedica a ponerle los cuernos con otra empleada. Profesionalmente, ambos trabajan en la gestión de fondos de inversión. A Peter se la refanfinflan las pérdidas que puedan sufrir los inversores, a Leigh no: posee una cartera de clientes compuesta de señoras de cierta edad que le ponen sus ahorros en las manos y confían ciegamente en ella. Así que cuando se entera de que Peter no sólo resulta un traidor en la cama, sino que manipula las inversiones con alto riesgo bajo los auspicios de un “Comité”, valora que es la última gota que colmaba el vaso de su paciencia y le deja en el transcurso de una cena.

“Casualmente”, una de sus clientas se encontraba en el restaurante esa misma noche y, antes de que Leigh pillara la puerta toda cabreada, se había acercado a saludarla. El nombre de la clienta en cuestión es Jen Stryker. Jen estaba tomándose unos chismes con su sobrina, Conn. ¿De dónde viene “Conn”? De Constantina, nombre que ella detesta mucho, así que hay que llamarla Conn o se puede armar.

Quedamos pues en que Miss Grove abandona el restaurante y su relación con Peter. Previamente al abandono, alguien se dio cuenta de que Leigh era un elemento a controlar. Así que le pegaron suavecito (moratón en cara y labio ligeramente partido), con el aviso de que la próxima vez la leña sería más contundente si no “obedecía”.

Leer más