¡Señoras dejen todo lo que pueda distraerlas y presten mucha atención!, porque como me comentaba ayer en un mail Marta (saludos hasta Chicago) estamos ante un super maratón de nuestras queridas Callica. Y es que como para callarme la boca el cuarto episodio de la quinta temporada de Anatomía de Grey llamado Brave New World esta llenito del flow lesbicanario de nuestras chicas.
Pero en fin, basta de charla vana y vayámonos hasta el quid de la cuestión que hoy hay mucho de que hablar. Nuestro episodio comienza con Erica, Meredith, Callie y Yang hacia el nuevo departamento de las últimas dos. En un momento dado Erica se arma de valor y le pide a Callie que salgan las dos en una cita real.
El principio formal A Callie el asunto la toma por sorpresa pero se sobrepone y aunque un poco asustada por pasar a territorio más activo acepta.
Internarse en terrenos peligrosos Más adelante en el día Erica se encuentra a Callie en el hospital y le dice que va a trabajar hasta tarde y que espera que pueda ir a cenar a las ocho. Callie ve una puerta fácil a sus miedos y le propone posponer pero Erica le dice que para nada, que ya ha hecho reservaciones en «El canto» (sip así en español) y que el vino, las velas y el romance las esperan.
Callie se queda con una cara que bien podría significar: «Wow, El canto y velas suena bien» o «¡En donde demonios me he metido! lo dejo al gusto de la espectadora.


