Señoras esta semana el quinto episodio de Anatomía de Grey No ‘I’ in Team está llamado ha causar revolución en el mundo lesbicanario. Y es que la historia de nuestras queridas Callica ha dado un giro que le pondrá los pelos de punta a más de una.
Pero no nos adelantemos a los hechos señoras, mejor pasemos a la descripción del episodio que empieza con nuestras chicas en el departamento de Callie. Las dos están hablando sobre lo bien que les va desde que decidieron ir lentas.
Callie se siente más relajada, Erica sigue feliz como una lombriz y hay vino y soledad porque Yang está fuera. Y de repente como diría Amaral: «Será el champagne (o vino rojo), sera tu voz, serán las luces de la habitación» pero el caso es que les entra el punto y ambas por fin deciden consumar su relación. ¡Aleluya! Lastima que no pudiéramos ver nadita porque nos han puesto una pantalla negra (aunque si tu imaginación es igual de extrovertida que la mía puede que haya sido mejor).

Al otro día nos encontramos a Callie buscando desesperada a Sloan, al parecer las cosas no han ido igual de bien que en mi imaginación. De hecho Callie se ha achantado cuando ha intentado viajar a «chocholandia» y se ha marchado sin despedirse de Erica porque no podía verla a la cara.


