L5 convención de L Word: El final de la aventura
Domingo 16 de noviembre
Vamos a ir directas a la primera foto del día que era con Laurel, la noche del sábado la pasé casi toda, bailando como una posesa. En la sala estaban con retraso sobre la hora prevista, (9:00 de la mañana), Rachel y Laurel, pero a mí ya sólo me quedaba con Laurel, no tuve opción casi a abrir la boca, porque todo es rapidísimo. Solo un saludo y las gracias. Luego a esperar hasta las 11:00 para la fotografía con Jennifer Beals. Esa sí que me ponía bien nerviosa. Me senté con las chicas españolas a charlar sobre nuestras impresiones. Cuando llevaba un rato allí se me acercó una chiquita que no conocía de nada a preguntarme sí me apetecía un Martini. Y claro, a mí me gusta dejar siempre el pabellón español muy alto y allí que me fui con ella a practicar un poco de inglés. Era alemana, de Colonia, bastante mona y seguro que sí el fin de semana no se acabase ese mismo domingo, nos hubiese dado tiempo a conocernos mejor, pero que se le iba a hacer, dieron las 11:00 y me tenía que presentar sobre la marcha en dónde la foto con mi JB, así que me fui.
Desde que divisé a JB por entre medio de la gente y los focos que ponen para las fotos me empezó a doler la barriga. Pensaba, le digo algo ahora o callo para siempre. Amen gracias, que a pesar de ser tímida y de mi inglés macarrónico, soy muy espontánea y según me senté le pregunté: “do you speak spanish, Jennifer?” y para mi sorpresa va la tía y me responde en un castellano muy bueno : “un poquito, pero lo puedo intentar”. En esto que el fotógrafo empieza a dar por saco, porque claro yo la estaba mirando expectante, y el fotógrafo, “mira a la cámara, quítate el pelo de delante de la cara”. Total que obedecí y se acabó en un plis plas. Pero cuando me iba le dije que era una grandísima actriz y le di las gracias. Me respondió con un “thank you” muy muy dulce. Salí del salón subida en una nube, primero porque pude con mis nervios y con la situación poco dispuesta para ningún tipo de charla con la actriz, segundo porque me habló en español y con interés por proseguir de alguna manera hablándolo y tercero porque la tuve al ladito durante unos segundos preciosos. Intente olfatear si llevaba o no perfume, pero para eso hubiese necesitado más segundos. Aunque me inclino a pensar que no llevaba nada de perfume.
Jennifer iba vestida con una falda negra, las botas altas del primer día, una chaqueta en un tono gris con las mangas hasta los codos, botones dorados, una blusa y un cinturón ancho, gris y como una especie de top encima de la blusa de color fucsia. Como complementos, la misma pulsera y collar de madera del primer día. (Por cierto, viendo de nuevo no sé qué capítulo de la quinta temporada los saca en ella). Esta vez sólo llevaba el anillo de oro blanco en la mano izquierda, también tenía pendientes largos. Mi impresión: guapísima.
Laurel llevaba vaqueros y una blusa como de seda plisada y de manga larga, bufanda enredada al cuello tirando a marrón cremoso, botas color crema de ante con tacón. No usaba pendientes esta vez y sí que llevaba los mismos anillos, uno en cada mano, del primer día. También estaba muy guapa.
De ahí en adelante recuerdo que me fui a comer, ajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj, pedí un tuna sándwich, que es lo único que puedo pasar y para mi disgusto ya no quedaban. Pues nada, un bocadillo de jamón y queso, pero que sorpresa al morderlo, tenía como una especie de chapapote negro entre lo que hacía de pan y el jamón y el queso. Que asquito por Dios, quité esa parte y solo me comí la del jamón y el queso. Van a pensar que sólo pienso en Jennifer y en la comida, pero les pido un poco de benevolencia, porque creo que durante los 4 días que pasé en Blackpool sólo hice una comida decente. Fue cuando las chicas catalanas nos invitaron a cenar lo que se habían traído de casa.
Después del bocata pasé al salón principal a buscar un sitio adecuado para las Q&A del domingo, con el trío de la Santísima Trinidad, a saber, Laurel Holloman, Rachel Shelley y Jennifer Beals. Se puede pedir más para una tarde de domingo cualquiera, yo creo que no.
Questions and Answers
Esta vez empezó todo con bastante puntualidad, el público aplaudía a rabiar y las chicas con una sonrisa de oreja a oreja. Rachel traía puesto un sombrero rosa de cowboy con plumitas alrededor y que ponía “KISS ME QUICK”, se sentó el centro entre JB y Laurel. En su cara se adivinaba un gesto de complacencia por haber conseguido el sitio en medio de la pareja del fin de semana.
JB abrió la conversación comentando que Rachel nos debía un orgasmo. Pues nada, allá que fue ella para nuestro deleite y gemidos que te pego. Fue divertidísimo.
Alguien pidió que describieran a Leisha con una palabra y cómo es trabajar con ella.
Laurel: “es muy difícil describir a Leisha con una palabra, ella es cómo una persona del Renacimiento. Puede hacerlo todo, gran actriz, cantante, le das 10 páginas de monólogo y una hora más tarde ya las memorizó a la perfección. Es la reina de la improvisación y tiene una increíble vena cómica”
Jennifer: “También es buena carpintera”….”carpenter”… descojono general
Laurel: “Vi a Leisha antes de empezar con el rodaje de L Word en la película “All Over Me” y pensé que era alucinante. Cuando fui a la audición para el papel de Tina vi a Leisha en el baño y pensé, que no venga por Tina o estoy jodida”
Otra pregunta: ¿Por qué no saltó la alarma contra incendios cuando dejó Bette la comida al fuego cuando la escena del “Stir fry” y qué pasó con toda esa comida?
Jennifer: “el caldero y la olla probablemente habrá que tirarlos después de aquello, pero la alarma contra incendios sí que saltó, pero no por el humo de la comida, saltó por otros motivos completamente diferentes”
¿Cuánto pueden las actrices influir en el desarrollo de la historia?
Jennifer: “Ilene tiene muy claro cómo quiere que se desarrolle la historia, aunque siempre deja opciones a cambios, así cuando alguien mete alguna línea improvisada en una escena se queda ahí si se ve que mejora el trabajo. A lo largo de 6 años todas hemos llegado a conocer a nuestros personajes muy bien”.
Laurel añadió un pequeño chisme, cuando Ilene está contenta con una escena de sexo camina feliz con una sonrisa y dice “beautiful work”.
¿Se verían haciendo otra serie?
Jennifer: “Sí, por qué no, si es un buen personaje y una serie en la que se pueda creer, porque no me veo dedicando 6 años de mi vida a un trabajo en el que no creo”. Añadió: “ahora sería un poco duro porque estoy un pelín mimada, después de trabajar con el magnífico equipo que tuvimos en L Word”.
Hablaron más sobre lo consentidas que estaban por haber hecho una serie de televisión por cable, sobre todos los directores diferentes que tenían para cada episodio y que les parecía que era cada uno de ellos, (los episodios), como si rodaran una película. Hablaron sobre los diferentes niveles o estratos de una relación, la libertad para descubrir los diferentes aspectos y etapas de la misma, mientras haces una serie o una película en la que tienes pocas escenas sexuales íntimas con una actriz/actor y se tiene que desarrollar un contexto para la historia de esa pareja. Esa historia está en tu cabeza y tienes que sentirla para poder llevarla a cabo de la forma más creible.
Pregunta: No vimos nunca sufrir a Bette y a Tina por la pérdida de su primer hijo, ¿sufrieron?, a veces parecía como si simplemente lo hubieran olvidado
Jennifer: “No no lo olvidamos y probablemente sufríamos por él en privado y siempre lo recordaríamos”, Laurel añadió, “El nacimiento de otro bebé ayudó a curar las heridas y a seguir adelante con sus vidas por el bien de la pareja”
Pregunta para Jennifer: ¿Vio Bette alguna vez la escultura que Jodie estaba haciendo antes de la famosa exposición donde se tomo la revancha por el abandono?
Jennifer fue muy agradable intentando buscarle sentido a la pregunta y haciendo mención a que las fans se quedaban con todos los detalles y lo recordaban todo mejor que ella; Laurel y Rachel intentaron también buscarle sentido y tomaron como referencia la cena que Jodie dio en su loft, en la cual se llevo a la mayoría de las asistentes al tejado a mostrarles su trabajo, mientras Bette y Tina tenían su momento en la cocina y entonces Jennifer dice, “siii, esa escultura” y Rachel dijo, “fue la que utilizó para la exposición de la venganza”.
Jennifer: “noooo, Bette nunca vio ese trabajo antes de la exposición en el Hammer museo” y Rachel dice: “nooooo, fue diferente, primero era un tributo a Bette y Jodie lo cambio por una burla hacia ella (Bette), cuando se enteró de la relación que mantenían Bette con Tina”.
Jennifer otra vez: “nooooo, ¿por qué iba a estar ese video-trabajo-escultura en el tejado?,
Rachel: “no lo sé, es así como lo entiendo”, entonces Laurel se giró hacia el público y dijo: “y ese el motivo por el cual la relación entre estas dos nunca funcionaría”. El público se descojonó, fue muy divertido.
Sí tuviesen la oportunidad de trabajar de nuevo todas juntas, ¿lo harían?, y ¿qué clase de proyecto les gustaría que fuese?
El ambiente del escenario ahora estaba bastante distendido y divertido y Jennifer hizo referencia a que le gustaría hacer una peli de vaqueras, solo con chicas, hizo mención a Brokeback Mountain, entonces Rachel la miró y le dijo “te gustaría ponerte el sombrero”, ni corta ni perezosa se lo puso a JB en la cabeza y ésta se lo colocó cuidadosamente. Sobra decir que le quedaba de escándalo. Alguien del público sugirió que hicieran “Los ángeles de Charlie” y Rachel contestó, “sí, eso fue divertido “, JB dijo, “sí…….., por ti…….. Podría ser Charlie”. Nunca la vimos haciendo de Charlie, sólo la escuchamos.
Laurel dijo: “tendría que seguir con mi pareja”, (JB), “porque a mí también me apetece hacer una película de vaqueras”, “y ambas, Jennifer y yo podemos montar a caballo, pero qué puede hacer una chica británica, Rachel, en una película de vaqueras” “yo no lo sé”. Rachel entra: “montaré un burro” y empezó a hacer los movimientos como si estuviera montando uno. Jennifer se descojonó.
Una Coreana le preguntó a Jennifer sí iría de promoción a Corea, ya que sabía que este año había ido a Japón promocionando la serie.
Jennifer habló de que Japón es un país muy homofóbico y de que apenas hay un par de bares de ambiente en todo Tokio, pero que el viaje fue una gran experiencia para ella. Aunque la comunidad gay es muy pequeña allí, las ventas del dvd de la serie crecieron un montón tras su viaje a este país. Y si la oportunidad surgiera le encantaría hacer otro viaje de promoción, por ejemplo a Corea.
En esos momentos Jennifer le pasó el sombrero rosa de cowboy a Laurel, a la que también le quedaba estupendamente, y ésta dijo que debería haberse puesto sus chaparreras (pantalones de cuero que usan los cowboys encima de los jeans), para esta ocasión, entonces Rachel, (haciendo referencia a L Word, temporada 5ª, episodio 2º, con Jenny, Tina y el jefe de ellas en el rodaje de Lez Girls, hablando de las escenas de sexo y según Jenny “ a nadie le interesa verte ( a Tina) practicando sexo”), comentó a Lu “a nadie le interesa verte con las chaparreras puestas”: Tina dijo ajustándose el sombrero : “Oh pensé que se vería chulo, pero así me siento también como una verdadera cowgirl”.
¿Podemos esperar la boda entre Bette y Tina en la próxima temporada?
Jennifer hizo mímicamente el gesto de cerrarse la boca con llave y tirarla por detrás de su hombro y Laurel se tapó los ojos con el sombrero rosa. Todas nos reímos a carcajadas. Naturalmente no podían contar nada, pero sí dijeron que quizás si hubiese una película de L Word…
Una chica, le preguntó a Jennifer sobre el entrenamiento para el triatlón, pidiendo primero disculpas a Laurel y Rachel porque está cuestión era sólo para JB y a ellas igual las aburriría. La reacción de Rachel y Laurel fue muy divertida, se pusieron a dormir apoyando las cabezas, Rachel en el hombro de Laurel y Laurel sobre la cabeza de Rachel, una vez y despertaron se pusieron a jugar chocando sus palmas de las manos y cantando. JB se carcajeo y comentó “éstas dos deberían tener su propio show”.
Para JB el entrenamiento empezó como una cuestión sólo de estar en forma. Sobre los diferentes programas de entrenamiento dijo que había muchos en internet y que cualquiera podía utilizarlos. También dijo que una vez y estás dentro de ese mundo, éste puede ser my adictivo, además de divertido y puedes correr el riesgo de pasarte de vueltas con el entrenamiento. Para ella ahora la mejor motivación para entrenar duro y prepararse para estas pruebas, físicamente tan extenuantes, es unirlas a acciones benéficas, así cuando el despertador suena a las y pico de la madrugada, por ejemplo 5:30 de la mañana, no le es tan duro despegarse de las sábanas, porque piensa, no es por mí, es por alguien más.
Ahora le tocó el turno a una chica rumana, un poco pasada de vueltas (yo la conocí el viernes y era una pesada), y en vez de preguntar estuvo como diez minutos hablando de su experiencia personal con su novia, que era bisexual, comparándola con la historia de Tina y los hombres en la temporada 3. Creo que las chicas, tanto JB, como Laurel, como Rachel, tenían ganas de que terminase su monólogo, igual que nosotras desde el público.
Pregunta para Jennifer: ¿por qué engañaste a Tina con la carpintera, Candance?, JB parecía un poco descolocada pensando cual sería la respuesta adecuada y en esto que Rachel le echa un capote y dice, “porque la carpintera estaba buena”. Esta ocurrencia hizo que JB y Laurel se rieran mucho y ya no hubo más aclaraciones para la pregunta.
Hablando de la postura de Bette y Tina en el capítulo de la temporada quinta después de que Bette fuera humillada por Jodie en el Hammer museo, (la postura que recuerda la de John Lennon y Yoko Ono), en la que Tina intenta confortar a Bette, hicieron notar a Laurel que el lenguaje corporal de Tina mostraba enfado, porque con la mano que no estaba acariciando a Bette, estaba como haciendo gesto de rabia con su puño cerrado.
Laurel se quedó atónita, diciendo que nos quedábamos con todo y que ella no recordaba haber hecho ningún tipo de gesto especial para esta escena. Para ella, Tina, más que enfadada se sentía culpable en esos momentos. Sí que contó que en las escenas muchas veces te colocas en función de lo que el director comente que queda mejor para la cámara.
El primer artículo que se subastó fue una foto de Katherine Moening y entonces empezó el espectáculo Janina. Es impresionante la rapidez y la simpatía con la que dirigía la subasta, enseguida nos metió a todas en el meollo y nos dejamos llevar. Las risas encima y debajo del escenario hacían que Janina se esforzará más y más en cantarnos las pujas y fue entretenidísimo. En esto que a Rachel le dio por ejercer su recién obtenido rol de asistenta y comenzó a pavonearse mostrando la foto objeto de subasta, pero claro, le ponía tanto empeño al paseíllo y a los contoneos que la sala rugía con la visión. La primera foto alcanzó un precio de 700 libras y al final hubo dos chicas que ofrecían esa cantidad. Jennifer dijo que tenía dos originales de esa foto, luego las dos tendrían la oportunidad de llevársela a casa.
Recuerdo que después se subastó otra foto, creo que también de Katherine solo con el sujetador puesto, alcanzó las 1000 libras. Mientras la enseñaban, Jennifer y Laurel comenzaron también a venderla, contoneándose y paseándola sobre el escenario y abrazándose. Jennifer cogió a Laurel por detrás y empezaron a moverse de una forma muy sexy. Estuvieron a punto de caerse para atrás, pero lograron mantener el equilibrio. Si antes rugíamos ahora era una locura total. Y ellas seguían con sus poses y paseíllos de infarto.
Ahora vino la camiseta que usó JB en el partido de baloncesto, la que pone “Porter” en la espalda, y que a mí me hubiese encantado traerme a casa. Junto con la camiseta se subastó el guión de un capítulo con anotaciones de Jennifer a mano y el horario del sueño de su hija repartido en varias hojas. Sobra decir que si me apetecía tener la camisa, ahora con el guión que usó mi adorada Jb, el lote me parecía perfecto. Claro que después al ver el precio por el que se subastó supe que sólo era un sueño. Salió por 3000 libras. Para darle la adecuada emoción JB se quitó la chaqueta y se puso la camiseta y empezó a modelar con ella.
A esa altura de la subasta las chicas estaban felicísimas y muy abrumadas por la gran cantidad de fondos que se estaban logrando con la subasta. Se me olvidó contar que los fondos están destinados a organizaciones benéficas, (las organizaciones con las que colabora Jennifer Beals).
Sean continuó llamando a todas las chicas del fin de semana haciendo un breve discurso de introducción para cada una de ellas. La primera fue Janina, que según salió y vio cómo la recibíamos empezó a llorar. Dijo: “cuando me avisaron para venir a la convención estaba un poco asustadilla, yo sólo participé en una temporada y además estaban Bette y Tina y otras actrices principales, pero al ver cómo me habéis recibido, con tanto cariño, me siento cómo una de ellas”.
La gente la aplaudió ensordecedoramente y ella estaba visiblemente abrumada. Durante la convención nos pasaron un documento para firmar, en el que le hacíamos petición a Sean Harry, para que volviera a traer a Janina a futras convenciones. Veremos qué pasará.
