La semana pasada en Anatomía de Grey todas terminamos contentas, porque Callie y Arizona
decidieron que querían tener otro bebé. ¡Ya veo un mini patinador por el mundo chicas! De hecho, el debate para ponerle nombre se ha puesto muy bueno, aunque la mayoría de ustedes creen que debería llamarse Tim en honor al hermano de Arizona. Eso sí, la cosa se complicaría un poco si resulta que es niña. De todos modos desde ya les digo que esta semana pueden estar tranquilas, porque nuestras CalZona siguen a las buenas chicas.
Nuestro episodio comienza con nuestras chicas vestidas para matar. Las dos están en el hospital preparadas para irse de marcha porque y cito a Callie: «si no se toman una noche libre para recordar mutuamente porque quisieron casarse se van a matar». Es lo que tiene llevar un par de semanas con horarios encontrados, que las chicas ni se ven, y después de todo lo que han pasado, parece que han aprendido su lección y están optando por buscar la manera de estar siempre conectadas y listas para la acción. ¡Así que es noche de cita y sin niños! Cenita romántica, velas, ¿será que nos toca ver algo de acción lesbicanaria? ¡Crucemos los dedos chicas!






