¡Buen viernes señoras! Un día genial porque aparte de ser el preludio del fin de semana, es también el momento el que comentamos todo lo que pasó entre Callie y Arizona en Anatomía de Grey. No voy a mentirles chicas, esta semana no es que pasara mucho entre ellas, pero lo que pasó es bastante relevante para la relación y sobre todo para lo que se avecina en el futuro. ¿Las he picado? Esa era la intención. ¡Vámonos con el resumen!

Nuestro episodio comienza con las chicas ya en la nueva casa del amor. ¡Bienvenidas al nuevo hogar de nuestras calzona chicas! Callie y Arizona aún están en proceso de mudanza. Ya saben como son estas cosas chicas, parece que por más que desempacas las cajas no se terminan jamás. Por eso vemos a Callie liada desempacando una cuando Arizona entra a interrumpirla porque ya es hora de irse a trabajar y Sofía está más que lista para salir pitando.
Callie le recuerda a su esposa que habían prometido que cada una de ellas desembalaría por lo menos una caja diaria. La morena hace ver que ella ya puso manos a la obra y le señala con la mirada a la patinadora la caja que tiene al lado para que empiece a trabajar en su caja diaria. Arizona le dice que tienen que irse, pero cuando Callie suelta un muy latino: «¡Desempaqueta esta caja!», a la rubia no le queda de otra que hacer lo que le manda su capitana, renegando pero lo hace.











