En el episodio pasado de Black Sails descubrimos que Anne Bonny tiene un lado amable que le sale al ver lo mal que tratan los piratas a Max. Todo esto mientras Eleanor está intentando recuperar el poder que su padre le ha arrebatado , el problema que tiene es que para conseguirlo tiene que levantarle el veto a Vane y eso significa dejar ir a los tipejos que han estado torturando a Max. Vamos que las cosas para la pareja de Max y Eleanor no tenían muy buena pinta que digamos señoras. ¿Será que en el episodio de esta semana se soluciona algo?

El capitulo comienza con Max abriendo los ojos y mirando hacia afuera de la tienda en la que está aprisionada. Los piratas no han ido a visitarla, así que está extrañada, hasta que se da cuenta de que Anne Bonny está sentada junto a su puerta afilando a su cuchillo. Al parecer es ella quien ha impedido que la molesten. Max la mira entre extrañada y agradecida, porque aún no sabe bien que pensar de la situación.

Mientras tanto, fuera de la oficina de Eleanor, los capitanes piratas se están empezando a poner nerviosos. La mujer no sale de la oficina y el tiempo que tiene para tomar la decisión se acaba, obviamente la reina pirata está considerando seriamente mandar todo al carajo con tal de no volverle a dar trabajo a los hombres de Vane.
De repente, las puertas se abren y Eleanor sale con una cara que nos hace ver que las está pasando canutas. Como su espíritu no tiene fuerza suficiente como para poder hacer que su cuerpo suelte las palabras, apenas le hace un movimiento de cabeza al capitán para darle a entender que accede a su petición. Todo el mundo está contento con las buenas nuevas, porque eso significa que la isla tiene otra oportunidad de prosperar.








