Buen domingo señoras, después de ir a ver un triatlon (me he cansado de ver tanta gente sudando) ya estoy lista para hacer mi ejercicio del domingo, que es básicamente resumirles el episodio número 19 de la octava temporada de Anatomía de Grey. Como ven estoy muy en forma…pero no nos detengamos en nimiedades y vamos a lo que nos gusta que son Callie y Arizona.
Nuestro episodio comienza con Callie dando de alta a Meredith porque por fin está lista para los exámenes, tiene el «método Torres» en sus venas. ¡Ya sabemos de una que no va a reprobar! Pero lo importante comienza luego, en el hospital donde Teddy, que va con una dosis de cafeína en vena, les dice a ella y a la patinadora que ya ha hecho reservaciones en un restaurante romántico para su «noche de chicas».

Cuando se marcha Arizona pide explicaciones, y Callie le explica que le dijo que saldrían a una «noche de chicas» esta semana. La patinadora levanta la ceja y se pregunta si es necesario hablar sobre límites pero su esposa le dice que no, que no es salir a un bar de chicas a ligar, sino salir juntas como chicas.
La rubia entonces se pregunta quien más va a ir porque la salida en plan pareja de lesbianas mamás plus amiga viuda no pinta muy animada que digamos. La verdad es que Callie aún no tiene más plan así que improvisa con la primera persona que se le pasa por delante que resulta ser Bailey.
