Escrito por: Desiderata
Soy incierta de nacimiento… casi invisible por tímidez, que no afloja ni con el paso de los años. Tengo treintaytantos y escribo a orillas del Tormes. Me gusta encontrar la felicidad en las cosas pequeñas de la vida, cosas que hace que la vida valga la pena. Tengo algunos defectos como lo de ser lectora, serie-adicta y buscadora compulsiva Y cómo diría Juan Gelman “Escribo en el olvido / en cada fuego de la noche / cada rostro de ti.”
Bienvenidas un ratito más al rincón de Out with dad. Lo sé, lo sé, llego con retraso pero es que la vida me ha entretenido con algún pequeño contratiempo. Nada grave ni importante. Cómo recordaréis en nuestro último capítulo Rose escucha las historias de otras personas en la reunión de la PFLAG. Bien, la segunda parte de este capítulo nos va a recodar exactamente algo importante. Sí, porque lo que se nos había pasado (al menos a mí) fue que Rose ya conocía a la encantadora Claire. ¿Cómo no me dí cuenta antes? Vayamos por partes. Rose y Claire hablan amigablemente en un descanso en la reunión dejando claro que se conocen de antes. ¿Dónde hemos visto a la linda de Claire? Pues muy fácil, en el capítulo 2×03 cuando Rose se refugia en el servicio para llorar, Claire estaba haciendo exactamente lo mismo.
Así que Rose y Claire se ponen al día desde el día de los baños del instituto, sobre sus salidas del armario, sus padres y todo eso. Rose le cuenta a Claire que su mamá falleció y que entonces solo son ella y su papá. Hasta que la reunión sigue su curso para que podamos conocer otras historias. ¿Soy la única que ve que ambas están tonteando? ¿Está solo en mi cabeza? Veremos, veremos lo que pasa entre estas dos. En este capítulo conoceremos a Maureen, la mamá de David. David lo pasó muy mal en el instituto, justo cuando salió del armario. En el instituto era maltratado cada día y en su casa la cosa no era mejor. Y eso llevó a David a escaparse de casa, David en esa época consideró incluso suicidarse… Después de un año lejos de su madre volvió a casa. Maureen habla de su impotencia al no poder arreglar las cosas para su hijo.

