Aquí estoy de nuevo, mis queridas lesbicanarias. De vuelta al mundo de Rosewood con mentiras, chicas lindas y A-. Porque A- sigue en la vida de nuestras chicas pero ¿será que en está segunda tanda de capítulos de la segunda temporada cuando descubramos quién es? Casi todo en esta vida es relativo. Así que allá vamos. Después del capítulo de Halloween (dónde entendimos un poquito más cómo era Allison) recordamos que nuestras chicas se habían metido en problemitas por el tema de cumplir con lo que las muñecas diabólicas indicaban. Ya recordáis eso de desenterrar “algo” con la pala que resultó ser el arma homicida. Y la malvada Jenna alegrándose del lío en qué estaban nuestras pequeñas mentirosas. Bien, pues un mes después nuestras chicas están cumpliendo con su castigo recogiendo basurita con unos monos naranjas muy sexys. Lo sé, lo sé, no tienen nada de sexys pero ¿quién ha dicho que no puedo automotivarme escribiendo el resumen?
El caso es que todas las dificultades que han pasado las chicas hacen mella y pasa algo inevitable: peleas. Emily cree que ha llegado el momento de hacer un trato con A- pero Spencer no quiere ni oír hablar de ello. Emily cree que la mamá de Spencer sería capaz de cargarlas con “la muertita” llegado el caso y Spencer se ofende. ¡Pelea, pelea! Hubiera sido sexy si hubiera sido en el barro ¿no? Las cosas están tan tensas que Hanna prácticamente no le dirige la palabra a Emily ni estando bajo el mismo techo. Mientras Aria sigue firme en su decisión de alejarse de Ezra. Y Spencer se encuentra al pequeño policía en el instituto, el nene ha ido para ver a Jenna porque ahora su relación ya no es un secreto. ¿Es cosa mía o Spencer está más linda en este capítulo que antes? Emily recibe buenas noticias su salud es buena y tiene el visto bueno médico para empezar a entrenar pero la entrenadora cree que no es buena idea por la imagen que pueden dar a otras escuelas.



