Buen fin de semana queridas lesbicanarias. ¿Cómo está el tiempo? Aquí la navidad nos ha regalado un poco de frillito pero ya se sabe que en Venice el sol siempre calienta así que vámonos directas a hablar sobre lo que sucedió esta semana porque no tiene desperdicio.

Empezamos nuestro episodio con el Coronel haciendo ejercicio mientras su torturadora…digo enfermera sonríe…que dura es la vida del enfermo. Pero inmediatamente después nos vamos hasta casa de Sami donde el hermanísimo está tocando. La mujer le hable la puerta y él se disculpa, le dice que la extraña y que se va a arreglarlo todo.
Ella por supuesto no le cree nadita, es lo que tiene que se ande acostando con otras mientras le profesa su amor. La mujer le cierra la puerta pero igual se queda llorando como magdalena con lo que tenemos claro que Owen todavía la puede.

