Bienvenidas una semana más de Anyone But Me, esta serie donde las rubias no son tontas y donde se difumina esa delgada línea entre la amistad y el amor. Como recordarán la semana pasada nos quedamos con una nueva incorporación, y no una cualquiera, sino la primera vez de nuestra querida Sophie. Y si, ya sabemos que la primera vez puede ser especial y que esa personita siempre la recordaremos y será importante para nosotras. Y si de repente aparece y te dice de quedar para hablar, pues no te vas a negar.
Y así empieza nuestro capítulo de hoy, con esa… no sé si catalogarlo como cita (porque me duele). El caso es que quedan para hablar nuestra ricitos y ricitos dos, versión masculina. El tipo al parecer tiene cargo de conciencia, quería saber como está y si no le arruinó la vida. Ella ríe irónicamente de las cositas que le va diciendo y bueno, al final ella termina por decirle que al fin y al cabo él hubiera tenido más que perder, ya se sabe, una menor, puedes tener un pie en la cárcel por ello. Pero bueno, nuestra Sophie le contesta que solo tienen una diferencia de 6 años (perdónenme que dude que solo se lleven esa edad, porque el señor parece más mayor, pero bueno, ya sabemos la magia de la televisión respecto a la edad).


