Escrito por: Desiderata
Soy incierta de nacimiento… casi invisible por tímidez, que no afloja ni con el paso de los años. Tengo treintaytantos y escribo a orillas del Tormes. Me gusta encontrar la felicidad en las cosas pequeñas de la vida, cosas que hace que la vida valga la pena. Tengo algunos defectos como lo de ser lectora, serie-adicta y buscadora compulsiva Y cómo diría Juan Gelman “Escribo en el olvido / en cada fuego de la noche / cada rostro de ti.”
Aquí estoy de nuevo, una semana más para hablaros de Rose y su mundo. Debo deciros que este es el penúltimo capítulo de la primera temporada, pero que la segunda temporada está a la vuelta de la esquina, pequeñas mías. Así que sin más ¡here we go! Rose y Vanessa están hablando de cosas muy extrañas, algo llamado matemáticas, química y ciencias: lo siento, son materias totalmente desconocidas para mí. Así que mejor nos vamos a fijar en otras cosas ¿no son monísimas estudiando juntas en el sofá? Porque a mi siempre me decían que estudiar bien era “desgastar los codos”.
La cosa es que cómo Rose es incapaz de entender química Vanessa está dispuesta a explicárselo de otra forma para ayudarla. Pero por más esfuerzo que pone Vanessa en explicar cómo reaccionan los átomos de sodio con los de oxigeno y que así es cómo se obtiene óxido de sodio más cara se le pone a Rose de partícula libre perdida en el espacio exterior. Así que Vanessa lo intenta de otro modo y sigue intentando explicar la cuestión química y a mi me da que Rose en realidad se distrae y está pensando “me gusta Vanessa ¿le gustaré yo a ella?




