La semana pasada nos habíamos quedado con la granja de Otalia conmocionada (y ¿Cuándo no jejeje?) y es que Natalia está en pleno sufrimiento porque Olivia ha decidido empezar a buscar casa junto con Emma en previsión del posible fatídico momento en el que la Dimples le de el sí a Frank.
Y empezamos nuestro resumen con las alegres caras de nuestras chicas discutiendo sobre el tema:

Como puede verse claramente en la foto, ninguna de las dos puede esperar al momento de la separación. A Natalia casi se le salen las lágrimas cuando Olivia comenta que Emma y ella pasarán mucho tiempo en el espacio de juegos del nuevo piso. Y a Livy le dan arcadas cuando dice que tienen cocina que reparte las 24 horas. Ais si es que con estas mujeres no ganamos para sufrimientos.
La morenaza le dice a Olivia que si por fin ha encontrado lo que estaba buscando. Ella tiene ganas de responderle que sí besarla y llevársela a la parte más oscura de los pasillos del Beacon. Pero en su lugar le responde que no estaba buscando pero tiene que proteger a Emma por si Natalia decide casarse. La dimples agrega rápidamente que aún no ha aceptado, pero Liv le recuerda que tampoco le ha dicho que no, y las cosas hubieran seguido su curso de no ser porque el beeper del corazón de Olivia empieza a sonar.
Natalia de inmediato la arrastra al hospital y cuando digo arrastra lo hago de manera literal, que ya sabemos como es Olivia con los hospitales. Y yo no pude evitar sonreír a tope con la escena de las dos entrando en el hospital en plena discusión ¡Ahh que recuerdos!

