Señoras, la semana pasada dejamos la granja del amor de Otalia en plena conmoción porque el Frankenstein le pidió a a la dimples matrimonio enfrente de Olivia. Y en las mismas nos levantamos el día de hoy. Así que preparen esos corazones porque la cosa se va a poner fea. Pero antes de entrar en materia me gustaría mucho dedicarle este resumen de episodio a Herme que me está leyendo desde Madrid. Muchas gracias por todas las cosas bonitas que me has mandado decir con Mónica.

Natalia está en plena conmoción porque no se esperaba que Frank le pidiera matrimonio después de lo que fueron aproximadamente tres citas. La pobre mujer tiene una cara de susto que no es normal, pero Frank no se entera de la misa la mitad y la conduce hasta la mesa de la cocina para pasar a convencerla de la buenísima idea que es que se casen en un futuro lo más cercano posible.
La dimples ve un poco de esperanza cuando Frank le dice que «sabe» lo que está sintiendo y la razón por la que se sentía tan mal la noche después del «pecado original». Pero todas sus esperanzas se desvanecen cuando el hombre le dice que está así por su religión. Y es que Frank piensa que Natalia está así por haberse acostado con él antes de estar casados y como quiere volver a repetir no queda de otra que pasar por el altar.
Y (asco de la vida) le juega la carta de Rafe para anotarse puntos, si Natalia decide casarse con él entonces hará lo posible para que salga cuanto antes de prisión porque quiere que puedan estar juntos los tres. ¡¡¡Ese es un golpe bajo y asqueroso Frankkkkkkkkkkkkk que lo sepas!!!! Puede que Nat no lo vea pero las lesbicanarias nos enteramos de todo y llorarás lágrimas de sangre por esto, ¡he dicho!

