Bienvenidas a la granja de la persistencia de Otalia, morada donde Natalia «Dimples» Rivera medita los planes que tiene en mente para conseguir volver al redil a Olivia «soy más terca que una mula» Spencer. ¿Lo conseguirá? Y lo que es más importante, si es así ¿Viviremos para verlo?
Síganme las buenas chicas, porque esta semana Otalia tuvo como en botica, de todo un poco.
Nuestro episodio comienza con Olivia pidiéndole unos archivos a su nueva asistente. Pero la persona que entra en su oficina es su antigua y seguramente más guapa asistente Natalia, que siempre eficiente le lleva lo que necesita.
Olivia que últimamente está por recordar viejos tiempos, por aquello de que en los retros era de sus frases favoritas, le pregunta qué anda haciendo por ahí de manera seca. Pero Natalia a la que últimamente le rebota todo, le dice que necesita un trabajo y eso mismísimo es lo que está buscando. No le importa empezar de cero, incluso está dispuesta a volver a limpiar los cuartos si es necesario.
La Spencer le dice que quiere que se vaya y como no le funciona sale huyendo a ella hacia el elevador. La dimples la sigue y presiona, pero Olivia le dice que sabe que todo es un plan para recordarle que está enamorada de ella. Agrega también que no es necesario, porque no necesita y lo que es peor no quiere que se lo recuerden.




