Señoras ¿qué dijeron? Rogue ya nos dejó en la soledad de nuestros sistemas viendo The Real L Word: Los Angeles. Pues nooooooooo, lo que pasa es que mi portátil decidió darse un descanso (se descompuso) y llevaba dos semanas sin ordenador (horror, la vida es triste y gris sin lesbicanarias) así que no podía hacer mis resúmenes de episodio. Pero ya estoy de vuelta y bien dispuesta a desgranarles todo lo que sucedió en el octavo episodio de la serie. Sí, que ya sé que ya lo vieron, pero pues lo vuelven a ver otra vez para platicarlo, hay veces en que hay que sacrificarse por el bien general :P.
Y empezamos este resumen (y el episodio con la siguiente pregunta): «¿Lloraste la primera vez que hiciste el amor con una mujer?». Nikki sí que lloró porque su primera experiencia fue muy espiritual. Rose ha conseguido que varias chicas lloren después de estar con ella y no, no fue por que fuera mala malota (hay que ver como son malpensadas) sino por la conexión que tuvieron, pero advierte que siempre se queda sin saber que hacer. Whitney jamás a pasado por la experiencia de llorar ella misma o que una chica llore después de estar con ella (yo iba a decir que probablemente porque sale pitando tan rápido que nunca se dio cuenta pero seré bien portada y callaré). Mikey dice que ver a una chica llorar después del sexo es muy raro. Tracy dice que el primer día que hizo el amor con una chica no lloró, más bien anduvo con una sonrisa gigantesca todo el día. Jill confiesa que alguna vez ha llorado. ¿Y ustedes chicas?

Como recordarán, en el capítulo pasado Rose se marchó de una fiesta dejando a Natalie tirada. ¿Y a dónde fue Rose? Pues a encontrarse con su ex-novia, Angel para «cerrar su relación». La morenaza está segura de que hay mucho por hablar porque ella y su ex no tuvieron tiempo para hacerlo al terminar y este es un buen momento ya que su conexión con Natalie es casi inexistente.




