La semana pasada en los mundos de Otalia, Natalia cometió el error más grande de su vida. Se los juro, no importa lo que haga en un futuro, las metidas de pata que dé no podrán ser más abismales que haberse acostado con Frank. Se los digo yo, que he tenido que verlo varias veces por aquello de la subtitulada.
Pero no le restregaré una vez más su error a la pobre mujer, ella solita se da cuenta de que cometió pecado capital. Y no, no es haberse acostado fuera del matrimonio, es haberlo hecho con alguien que no fuera Olivia. Y por esa mismísima razón está dispuesta a torturarse a base de lavar todos los pisos a mano y sin guantes con 3 litos de lejía por un cuarto de agua.
Olivia llega a mitad de la penitencia y se le quede viendo con cara de «¿qué demonios?» para luego avisarle de que tienen una muy bonita aspiradora en el closet. La dimples le responde que si no se le rompe la espalda no vale la limpieza y entonces nuestra querida Liv se ofrece a ayudarla porque tiene pensando en todo caso romper esa espalda en posiciones más productivas.
Natalia que está cabreada con el mundo y consigo misma, le dice que no, que ella se las arregla sola y Olivia responde que menos mal porque no parece ser muy divertido que digamos.
Natalia: Hay más en la vida que divertirse, como el trabajo duro, la familia y ser honesta y justa
Olivia: Sip, eso suena muy divertido.



