Escrito por: Genix
Isleña de nacimiento, desperté en este planeta en las Islas Canarias. Pese al amor al mar, a días soleados tumbada en la arena y noches cálidas paseando por la orilla, siento que pertenezco al país más grande del mundo: la humanidad. Adoro a Lesbicanarias y no solo a la página, ya me entienden… las que me conocen. Me encanta el mar y aislarme del mundo escribiendo hasta meterme en mis propios relatos generando realidades emocionales que hagan mover mis propios cimientos. En definitiva, amo respirar y ser consciente de ello cada vez que lo hago. Y como no, me gusta analizar las situaciones, las posibilidades, jugando a algo que cada vez hacemos menos: meternos en la mente de aquel que no piensa como nosotros. Comprendo todo menos la guerra, la intolerancia y las malas maneras, siempre he pensado que un buen argumento se defiende con buenas palabras no con buenos insultos ni ofensas.
Disclaimers: Todos los personajes de Venice The Series y por lo tanto de este Fan Fic, son propiedad de Open Book Productions, sólo los he tomado prestados para saciar un poco la ansiedad de no poder verlos durante una larga temporada, y con fines no lucrativos, solo por diversión pura y dura, además de un homenaje a esta serie que tanto nos ha hecho debatir
Episodio 5
La Caída
Michelle llegó a la oficina apenas despuntando el sol, ni siquiera quería saber por qué. Lo evidente era que apenas quedaba cinco días para irse a Londres, y que a pesar de que Gina había cumplido con su promesa de ayudarla con el duro trabajo que le esperaba, se sentía insegura y excitada. Estar en aquella oficina, de algún modo le hacía sentir mejor.
Sacó los planos y los presupuestos, que junto a la listas de contactos de los distintos distribuidores en Londres y, por enésima vez se dispuso a revisarlo.
Esperaba ansiosa por Gina, la tarde anterior se había ido del High Bar tan rápido y con una expresión tan ofuscada que de algún modo pensaba que podría haber sido por su causa.
Pese a que miró su reloj y comprobó que apenas eran las siete de la mañana, marcó el número de Gina.
EL móvil de la empresaria vibró en modo silencio en la mesa de noche. Los ojos castigados de Gina no tardaron en abrirse. Estirando su brazo lo cogió y lo giró para comprobar de quien se trataba.
Lo observó con indiferencia al comprobar que se trataba de Michele. Cerró de nuevo sus ojos dudando si responder o no y dándose tiempo de que su corazón volviera a su ritmo normal.


