Content marketing en Difoosion · analizando el contenido lésbico en los medios desde hace 16 años
Paola Mejia es Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Durango y es la creadora y editora en Jefe de Lesbicanarias.es donde lleva analizando la evolución del contenido lésbico en los medios de comunicación desde hace 16 años. Además tiene años escribiendo sobre tecnología y videojuegos en medios tecnológicos españoles como Ecetia, AlfabetaJuega y Andro4All. Actualmente se encarga de las relaciones publicas de Andro4All.com y es la directora comercial de Difoosion.com. Si se trata de content marketing, ella está a cargo. Puedes encontrar más sobre ella en su perfil de Linkedin
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Paola Mejia
Paola Mejia es Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Durango y es la creadora y editora en Jefe de Lesbicanarias.es donde lleva analizando la evolución del contenido lésbico en los medios de comunicación desde hace 16 años. Además tiene años escribiendo sobre tecnología y videojuegos en medios tecnológicos españoles como Ecetia, AlfabetaJuega y Andro4All. Actualmente se encarga de las relaciones publicas de Andro4All.com y es la directora comercial de Difoosion.com. Si se trata de content marketing, ella está a cargo. Puedes encontrar más sobre ella en su perfil de Linkedin
Señoras, últimamente estoy pecando demasiado, lo sé, pero les juro que algún día me redimiré. Hoy mismo empiezo por contarles que hay una serie llamada The Good Wife que deben ver porque está muy buena la serie y porque está igual de buena Kalinda :P.
Ejem ya poniéndonos serios, la serie gira alrededor de una mujer llamada Alicia Florrick (Julianna Margulies), una madre y esposa que de repente se ve al frente de toda su familia después de que su esposo (un político) fuera destituido y encarcelado por corrupción al tiempo que se muestran vídeos del hombre con prostitutas (vamos que es una joya el hombre).
En fin que el caso es que la mujer tiene que volver a sus raíces (es abogada) y empieza a trabajar en un estudio jurídico junto a Kalinda Sharma (Archie Panjabi) una investigadora privada que ayuda a Alicia. El caso es que en capítulos pasados (vamos por la segunda temporada) se había establecido que Kalinda es bisexual, y ha tenido citas con chicas, y yo no se los había contado (por eso lo del pecado) pero olvidémonos convenientemente de eso para pasar a las buenas nuevas.
¿Están pensando que hacer este verano? Pues les recomiendo empezar a planear pasarse por Barcelona del 9 al 15 de agosto porque se va a celebrar el Girlie Circuit y como cada año lesbianas de todo el mundo se lo pasaran genial en todas las fiestas y actividades que están planificadas. Lesbicanarias estará por ahí … Leer más
Y es que este pasado 11 de mayo se emitió un nuevo capítulo de «Amor e revolução» (Amor y Revolución) en el que los personajes de Luciana Vendramini y Giselle Tigre (la doctora Marcela y la doctora Marina respectivamente) se besan. Resulta que Marcela le dice a Marina que tiene una amiga que es lesbiana y está interesada en ella. Marina como que capta la indirecta y entiende que más bien es ella misma, así que de plano le pregunta y a la otra no le queda otra que apoquinar y confesar que le gusta.
Soy incierta de nacimiento… casi invisible por tímidez, que no afloja ni con el paso de los años. Tengo treintaytantos y escribo a orillas del Tormes. Me gusta encontrar la felicidad en las cosas pequeñas de la vida, cosas que hace que la vida valga la pena. Tengo algunos defectos como lo de ser lectora, serie-adicta y buscadora compulsiva Y cómo diría Juan Gelman “Escribo en el olvido / en cada fuego de la noche / cada rostro de ti.”
Estas semanas pequeñas lesbicanarias toca un mini-episodio. Sí, ya sé que en una webserie un mini-episodio es algo muy, muy pequeño, o quizá más que pequeño es algo breve, muy breve.
Tenemos a Nathan caminando apresuradamente bajo la lluvia camino de su casa. Porque claro la llamada de Rose le ha dejado intranquilo así que cuando llega al porche y ve que Rose está ahí sentada esperándole le dan los siete males ¿por qué no está dentro de casa? ¿Ha perdido la llave? ¿Por qué no la lleva encima? ¡Ay Rose, Rose de mi corazón! Eso de “no llevé llaves porque pensé que ibas a estar en casa” no es buena idea. Y después de esto llega la batería de preguntas de Rose, que si dónde estabas, que si nunca sales… Y Nathan tiene la típica cara de “tuve una cita pero no me veo capaz de ser sincero del todo con mi hija”. Pero queridas mías, este es un tema interesante porque si no se ve capaz de ser sincero con su hija ¿realmente espera que Rose sea totalmente sincera con él?
Buenas señoras, una semana más de nuestras vidas ha pasado. A mi se me están yendo a la velocidad del rayo, sobre todo ahora que estoy en mis últimos días en México. Creo que he aumentando mil kilos haciendo la dieta de la T (tacos, tamales, totopos, tortas, etc) Pero la vida sigue chicas y junto a la nuestra la de nuestras queridas Callie y Arizona que por lo visto no tuvieron tiempo de irse de luna de miel porque ya andan trabajando.
Nuestro episodio comienza con Arizona llegando a donde están Meredith y McDreamy cuidando de Zola. La rubia de nuestros amores va a informarles de como va la pequeña y ya de paso le hace muchos cariñitos. De hecho, en cuanto la peque empieza mostrar disconformidad nuestra patinadora sabe al instante que es porque tiene hambre y le ofrece un «chupo«.
Y es que resulta que su esposa (aissss que ilusión me hizo escribir esto) le dice «chupo» a los chupones de Sofia. Awwwwwww que lindo, propongo que de ahora en adelante llamemos «chupo» a los chupones. Será una nueva manera de saber si alguien es lesbiana o no 😛 la llamaremos la prueba del chupo.
Escribo desde Buenos Aires, Argentina, no es lo más al sur que se puede estar, pero casi, así que si bien geográficamente tengo una visión austral del mundo,mi imaginación no conoce fronteras.
Me gusta encontrar belleza en lo extraordinario y lo cotidiano, lo grandioso y lo pequeño, así que no es raro verme con una cámara de fotos de aquí para allá captando todo aquello que ven mis ojos y más, en especial lo imperceptible.
Bienvenid@s nuevamente a la aldea jemmastica!
En el último resumen, excepto por los votos de castidad que ha impuesto Emma, podríamos decir que nos quedamos felices porque al parecer se dejaron de jugar al gato y al ratón, y de ahora en más todo es recorrer un camino de amor ¿no? Bueno, eso es lo que parece, pero nunca es tan fácil.
Lo último que vimos de ellas fue cuando el nuevo integrante de Stag las encuentra escondidas besándose en la habitación transparente, y para nuestra suerte (y la de Jenny) ninguna novia fue empujada en la escena, lo que igual no garantiza una total salida del armario de Emma. Nada más lejos.
Emma comienza a explicarle al nenito de los frenos (ya me enterare como se llama) que en realidad están ensayando (a mí es que la imaginación de algunas para darle nombres nuevos a besarse, no deja de sorprenderme), que todo está relacionado con el musical que tienen que hacer ahora, donde al terminar la canción se tienen que dar un beso, a modo de final feliz. Este chico le dice que no sabía que el musical era una historia de dos mujeres, y que además el beso parecía muy real, con lo que Jenny aprovecha (a propósito, porque la situación es surrealista) para preguntarle si el beso se veía bien de verdad. Siguen diciendo cosas sin sentido del estilo “mi tarea se la comió el perro”, entonces se dan cuenta que no les está creyendo nada. Jenny (sobre todo por Emma) le pregunta si podría olvidar lo que vio, y cuando está por responder aparece la profe del grupo (que debo decir, que también está de muy bien ver….mis profes del colegio la verdad que no colaboraron mucho con mi gusto por las mujeres, lo mío es meritorio, estas niñas lo tienen fácil), y les pregunta que hacen ahí…entonces los otros tres, un poco incómodos le empiezan a preguntar por el ensayo, por el resto de los integrantes, etcétera. La profesora al ver a Jenny le dice que no sabía que ella tuviera interés en ser parte del grupo, entonces Jenny le dice que antes no, pero que ahora estaba muy interesada en participar, así que la profesora le da la bienvenida al grupo de cantarines.
Desde que Jenny y Emma llegaron a nuestras vidas las cosas no han sido lo mismo chicas. Repentinamente nos han entrado unas ganas que no son normales de hablar alemán, y vemos corazoncitos mientras escuchamos canciones emblemáticas. ¡No intenten decirme que ustedes no han caído porque se los veo en los ojos!
El caso es que este pasado 7 de Mayo se organizó un gran evento para todos los fans de Hand aufs Herz. Y por supuesto allí estuvieron tanto Lucy Scherer (Jenny) como Kasia Borek (Emma) para cantar, darles autógrafos a los fans y lucir esa linda sonrisa que nos ha conquistado a todos. Y señoras, los brazos lesbicanarios son muy largos, y allí estuvo la mismísima Amidola para disfrutar de un rato con las chicas y para contarnos lo geniales que son las chicas.
De repente estábamos frente a ellas. Intenté contarles en un par de frase, lo mucho que significan para «nosotras» las fans internacionales y todo eso. Casi lloro y casi las hago llorar. Si hubieran estado ahí también habrían llorado. Son tan dulces y apoyan tanto esta historia y me hizo recordar lo mal que lo hemos pasado con todo el rollo del no-beso de Otalia, y las balas en el pecho de Tara o Silvia, o esos novios que nunca se van en las Kerriettes o las Aparicio (Y tantas más). Les pedí que mandaran un pequeño mensaje a las fans internacionales y lo grabé en vídeo.
«Soy de ideas fijas. Vivo en la meseta norte española. Estoy felizmente casada, después de muchos años de vida en común, y que vaya tan felizmente como hasta ahora. Me encanta el cine (sobre todo el clásico), la buena literatura y las historias bien contadas. En el Twituniverse se me conoce como @havingdrink«
Señoras y señoritas, sean bienvenidas a un nuevo episodio de esta serie de la cadena inglesa BBC, que nos da alegrías de vez en cuando. Estén atentas, porque esta vez la aún no estrenada relación Nikki & Helen va a experimentar novedades. Nooo, quietas, que todavía queda mucho para que fructifiquen, es sólo que veremos noticias nuevas.
Zandra quiere abortar. Sí, su novio no sólo la ha dejado plantada, sino también embarazada. Helen Steward intenta que la chica tome la decisión de un modo sereno, que se lo piense dos veces, pero Zandra es firme en su determinación. Quiere abortar y punto. Dos guardianes (Lorna y Dominic) la trasladan a un centro médico para practicar la intervención. Como se pone pesadita, contestona y provocadora, la dejan sola en una sala para no tenerla que aguantar…y se les escapa. En vez de llamar a la prisión para informar de lo sucedido, los guardianes deciden intentar la búsqueda por su cuenta y que no se entere nadie de la fuga de la reclusa. ¿Dónde habrá ido?
Volvamos a la cárcel. Con Shell Dockley no se juega. Nuestra super-malvada sigue sospechando que el guardián Fenner se trajina a la frágil Rachel. Decide, por tanto, hacerle la vida insoportable: ahora le “pide” que su madre le traiga en la próxima visita un paquete procedente del exterior. No hay que ser muy lista para sospechar que el tal paquetito está lleno de droga. Cuando descubre que Rachel tiene una hijita pequeña (un bebé de seis meses), no sólo no se compadece, sino que dirige las amenazas sobre la niña. Pilla una foto que tenía su madre pegada a la cabecera del camastro y le cruza los ojos con un boli.
Shell percatándose de cómo puede acabar de aterrorizar a Rachel
Por si no fuera suficiente para aterrorizarla, Shell deja claro que si no recibe el paquete famoso le “cortará las tetas”. Qué simpática la chica, qué tierna y qué afectuosa.
Señoras 3 capítulos de Glee han pasado y la historia de nuestras Brittana ha avanzado. Pasito a pasito pero la cosa se está moviendo y lo lógico es que hablemos de ello ¿no creen? Así que vamos a empezar con el momento en el que descubrimos que es lo que puede sucederte si te metes con Santana.
Todo comenzó cuando el pesado de Karofsky se mete una vez más con Kurt y Blaine que están de visita en la escuela de los chicos. La cosa se empieza a poner fea, empujones y demás cuando Santana entra en escena y defiende a los chicos:
Karofsky: Esto no va contigo J.Lo Santana: En primer lugar, todo lo que hagas va conmigo desde que decidiste lanzarme ese slushie a la cara. Karofsky: Creo que puedo perfectamente bien con dos maricones y una chica. Santana: (Risas) Vale. Mira, así es como va a ser. Te doy dos opciones. Te quedas aquí y te rompo una de las pelotas. La derecha o la izquierda, tú elijes. O te vas y vives para ser un imbécil otro día. Oh, por cierto, he escondido un montón de hojas de afeitar en mi pelo. ¡Un montón! Todas ahí adentro.
Creo que no hace falta decir que Karofsky salio por patas. Cualquiera lo hubiera hecho. Por cierto, algo que no viene al caso pero me tengo que sacar del pecho, ¿no les suena Karofsky como a Swarovsy? Les juro que cada que lo escucho pienso en bisutería XD.
Soy incierta de nacimiento… casi invisible por tímidez, que no afloja ni con el paso de los años. Tengo treintaytantos y escribo a orillas del Tormes. Me gusta encontrar la felicidad en las cosas pequeñas de la vida, cosas que hace que la vida valga la pena. Tengo algunos defectos como lo de ser lectora, serie-adicta y buscadora compulsiva Y cómo diría Juan Gelman “Escribo en el olvido / en cada fuego de la noche / cada rostro de ti.”
Y aquí estamos de nuevo una semana más para saber las desventuras de Rose y compañía. Sí, señoritas, y compañía porque hoy el capítulo empieza con el papá de Rose teniendo una cita (a ciegas porque si recordáis se la preparó su amigo Johnny). Y la cita está en ese punto incómodo en que se crea un silencio demasiado largo, así que la damisela que acompaña a Nathan opta por ser sincera y decirle que las citas a ciegas no le gustan nada, por eso de que tienes que cumplir como un guión. Así que deciden pasar cuanto antes el cuestionario para poder relajarse. Ya sabéis: ocupación, viajes, estado civil… e hijos.
Señoras, el día D ha llegado, espero que estén todas preparadas para lo que se viene. Recuerden que hay que llevar siempre un par de medias extras en el bolso, nunca se sabe cuando pueden correrse… ¡Huy!…que mal ha sonado eso…quería decir las medias obviamente…No ustedes…pervertidas todas…bueno…ustedes me entienden.
En fin que estamos aquí reunidas en este día soleado y especial para presenciar la unión de dos de las lesbicanarias más importantes de este grupo. Nuestra querida Callie, alias sexy-latina y nuestra querida Arizona alias «la patinadora». Y nada podrá detener esta boda señoras, nada…lo juro…somos capaces de matar al primero que ose intentarlo como ejemplo.
Y empezamos esta ceremonia…digo episodio con la clásica cena familiar pre boda. Resulta que los padres de Arizona y Callie han llegado a la ciudad para formar parte de la ceremonia y ¿Qué mejor que aligerar el ambiente con una cena? Mark, que también está ahí se levanta para proponer un brindis. El padre de Arizona pregunta lo que todas tenemos en nuestras mentes: «¿Qué hace el donante de esperma aquí? Creí que era una cena familiar». A mi no me pregunten por qué, yo no lo invité.
Vale que Mark es más que un donante, es el padre de Sofía y mejor amigo de Callie pero como que sobra en esta cena. Igual tampoco voy a ponerme impertinente porque ya les dije que nada podría arruinar esta boda y nada lo va a hacer. ¡Al mal tiempo buena cara chicas!
Igual Mark hace su brindis y la verdad le queda bonito:
Por dos mujeres extraordinarias. Que sus vidas estén llenas de amor, alegría y felicidad. A Callie y Arizona, las madres de mi hija.
Señoras, no sé si estén viendo La que se avecina, yo tengo que confesar que le he perdido por completo la pista desde que pasó de ser «Aquí no hay quien viva» con todos esos personajes gays a Telecinco con cero patatero, pero eso cambia por completo si nos avisan con antelación que habrá una pareja lésbica en la serie señoras. Y por estoy aquí, para presentarles a la nueva pareja lésbica de la serie que se ha estrenado en el capítulo de esta semana.
Primero las pongo un poco en antecedentes, el desmadre comienza con la vuelta de Araceli (Isabel Ordaz) que hace años (en la primera temporada) abandonó a su marido y a su hijo y se fue a vivir la vida loca. Por supuesto su vuelta revoluciona absolutamente todo el vecindario, sobre todo cuando resulta que no regresa sola, sino muy buen acompañada de Reyes (María Casal) su pareja. No sé ustedes pero yo no puedo dejar de pensar en los X-Files cada vez que escucho el nombre. Pero volviendo a lo nuestro, a María Casal seguro la tienen super fichadísima las amantes de Maca y Esther por aquello de que participó en Hospital Central como jefa de enfermeras ¿la recuerdan?
«Soy de ideas fijas. Vivo en la meseta norte española. Estoy felizmente casada, después de muchos años de vida en común, y que vaya tan felizmente como hasta ahora. Me encanta el cine (sobre todo el clásico), la buena literatura y las historias bien contadas. En el Twituniverse se me conoce como @havingdrink«
Una nueva jornada y episodio comienzan en el penal londinense, módulo G de féminas condenadas. La droga sigue alegremente distribuyéndose por todo el edificio y Zandra, yonqui oficial de la temporada, continúa metiéndose picos de heroína a lo loco y cuanto puede. Ahora le ha dado amorosa y quiere casarse con su novio, sin importarle que la ceremonia se celebre entre rejas. El problema es que el prometido ya no tiene tan claras sus promesas. Él era drogota perdido e introdujo en el asunto a Zandra; ahora, por amor a su madre, háse rehabilitado y como ya no es drogota, no quiere arrimarse a novia que siga prendada del mundo de la droguería. Así es de generoso y amoroso el muchachote.
Nikki está en la biblioteca…leyendo (sí, aunque parezca mentira, en las bibliotecas a veces hay gente que se da al vicio). Acodada en el quicio de una estantería, reposa su cuerpo gentil Rachel (la nueva y tierna amante de Fenner). Es el propio guardián quien se aproxima a su presa y dice que quiere hablar con ella –qué va, quiere llevársela para la celda con ánimos libidinosos. Nikki no tiene el día de callarse y le espeta que se está dando muchos paseítos. Mr Fenner se acerca a su cara y susurra amenazador: “Tú métete en tus asuntos, lesbiana entrometida”. Uy, no, no, no, Jim, esto no es educado. Nikki (que ya hemos dicho que tiene el día contestón y como no le cierren la boca de un guantazo no se va a callar) responde: “Usted sí que sabe hablar a las mujeres”. La lectura que ocupa a Nikki en esos momentos es “Middlemarch”, de George Eliot, obra que, en plan literatura clásica inglesa del siglo XVIII tardío, casa a la perfección con su perfil lesbianístico.