Bienvenidas una semana más al resumen de Pretty Little Liars. Y sólo quedan dos más para que acabe la temporada. Así que vamos allá. Nuestras chicas están tomando un café mientras hablan del jovencito que creyó ver a Vivian-Allison con su gabardina roja. El nene se llama Duncan y Spencer “Holmes” está convencida de que formaba parte del rastro que seguía Allison cuando usaba la peluca de Vivian. Aria habló con Duncan y tiene su teléfono, así que va a llamarle para descubrir algo más. En estos temas andan las chicas cuando aparece Jenna acompañada por Toby. Y no puedo más, tengo que decirlo, o la actriz que hace de Jenna es muy mala o Jenna no es ciega del todo, porque eso de agarrarse de Toby pero subir el escalón delante de él no es de estar ciega. Y esa cara de pocos amigos de Toby, ¡che! Nene, que Emily te dijo que estaba volviendo a ver al otro tipo no que está casada y con cuatro hijos.
La preocupación de Ashley (la mamá de Hanna) es otra, quiere saber qué pasa en la vida de su hija y por tanto no va a conseguirle otro móvil hasta que Hanna no le cuente todo y todo. Pero Mona está al rescate y le presta un móvil a Hanna. En el instituto donde todo sucede en los pasillos Emily recibe un mensaje de Emily diciendole que está bien pero que no lo cuente. En esos mismos pasillos Spencer se encuentra con Toby y le dice que no entiende porque vuelve a estar junto a Jenna. Parece que Toby tiene respuesta para todo. Y Aria se reúne con Duncan que sospecha que Vivian es una farse. Así que Aria le cuenta todo, que Allison es Vivian y que está muerta. Duncan le cuenta más sobre Vivian-Allison, que pasaron mucho tiempo juntos ese verano, que hablaba mucho de ellas… Aria le cuenta todo esto a las chicas cuando reciben un mensajito de A-.




