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Escrito por: CindyAparicio
Normalmente me paso la vida escribiéndola en 140 caracteres pero cada cierto tiempo algo extraordinario ocurre que me impulsa a escribir un poco más. Este es uno de esos casos extraordinarios, ¡que emoción que seas testigo!. México es mi patria, el mundo mi hogar y estas líneas mi yo más sincero.”
¡Hola queridas lesbicanarias! Bienvenidas de nueva cuenta a este espacio donde las deidades subtextuales nos bendicen como cada miércoles con otro plato fresco de Gayzzoli, osea los recaps de Rizzoli & Isles. Antes de continuar quiero agradecer a la banda twittera que ha hecho tan amena mi semana, en especial a @_sandrast a quien prometí esta columna.
Esta semana comenzamos, ¿Dónde más?, en Casa Gayzzoli. Jane está en la puerta con ropa deportiva lista para hacer sudar a Maura pero esta abre la puerta enfundada en sus sexys botas. Maura no puede creer lo guapa que es su chica incluso en sudadera y se ofusca tanto por la visión que se olvida completamente de que era día de “pasea con tu chica por el parque”. El momento romántico se ve interrumpido cuando una voz masculina le grita a Maura desde la casa “Hey, nena, una vez que la tocas tienes que hacer algo con ella”. Jane se sorprende tanto como nosotras y rápidamente inspecciona la casa para descubrir a Tommy Rizzoli sentado ante un juego de ajedrez. Resulta que el cuñadito pasó la noche en Casa Gayzzoli jugando con Maura. Tranquilas, lesbianas, jugando ajedrez; después de todo el hermano Rizzoli es bastante bueno en ello. Tommy coquetea con Maura llamándola “La mejor contrincante que ha tenido” y Jane vomita en el sitio.

Por suerte Jane recibe una llamada para informarle de un nuevo caso por lo que le dice a Maura que es hora de irse pero la Dra. Isles argumenta que está a punto de mover a su torre y nadie le ha llamado directamente. Menos mal que el teléfono de Maura suena en ese momento. Antes de irse Maura le dice a Tommy que no se permiten jugadas mientras ella no está y sólo para asegurar que el punto está bastante claro Jane le dice a su hermano que “No se permiten ningún tipo de jugadas”. Ninguna, Tommy. Vete.



