Hola, hola, hola… ¿Cómo les ha ido la semana? ¿Mucho estrés? Que levanten la mano las que se han pasado las horas gritándole a la pantalla del ordenador algo parecido a ¿PERO-JULIA-TÚ-ERES-TONTA-O-TE-LO-HACES?… Ya, ya pasó, bajen todas los bracitos que luego vienen las contracturas y los sufrimientos por no tener quien masajee… Bien, ya les advierto desde ahora que este resumen no incluye todos los capítulos de la semana, ustedes dirán ¿Cómo? ¿Qué? ¿Por qué?… que cotillas son, de verdad… pues, verán mis niñas, es que me voy de vacaciones… siiiiii, viva yo… De hecho, ahora mismo les escribo desde la carretera. No desvelo el destino, pero sí les diré que voy en la mejor compañía… Vale, vale, sólo lo dije por hacerme la interesante, pero ¿Qué quieren?, una no tiene ocasiones para presumir muy a menudo… Ya, ya me centro, yaaa… ya me callo, que sé lo que les interesa realmente… entiendan, esta semana no pasó nada y de alguna manera tengo que rellenar…
El resumen pasado terminamos con Mariana y Julia teniendo sexo visual y sobándose las manitas, tras una de las múltiples desavenencias Mamila vs. Taradita; les recuerdo que no están llevando muy bien la cuestión de la abstinencia. Mientras ella fue a desahogarse con su amiga (que alguien le explique a esta niña cual sería la forma más productiva de encauzar esa tensión, es que es un poco cortita), él se fue a por tabaco y no supimos nada más. Si la dinámica de esta pareja consiste en bronca-sexo y les quitamos la segunda… pues eso… bronca continua.






