La semana pasada se armó la revolución lesbicanaria en la vida de nuestras Otalia. Entre que Olivia decidió pelearse con las chismosas, Natalia que decidió salir corriendo a los brazos de Frank y nosotras histéricas perdidas viendo todo irse a freír espárragos la cosa estuvo muy movida.
Y esta semana empezamos con Natalia comentándole a Olivia como que no quiere la cosa, que se va de fin de semana con Frank…enstein a las montañas. A la Spencer la noticia le cae como una patada de mula en pleno estómago, pero aguanta como las meras machas, saca la mejor sonrisa ficticia que tiene dentro y le dice que se alegra mucho por ella, que seguro se la pasa bien ahí en plan amigochos.
Natalia, que no sé si es demasiado inocente o le pone el rollo sadista, le dice que no, que los amigos de Frank no van a estar, que va a ser cosa de dos. Olivia aguanta el embate de los celos y le dice que no se preocupe que ella y Emma se las apañarán solitas.
Liv se sienta con Emma en la mesa a hacer unas tarjetitas de San Valentín para sus compañeros de clase. La peque está triste porque Natalia no se va a sentar con ellas, pero Olivia le explica que su otra mami se va de vacaciones sin ellas y que a veces no se puede tener todo lo que quieres (más para ella que para la niña).
Emma entonces le pregunta si cada año tendrán que cambiarle su corazón. Olivia le pone la mano en su pecho para que sienta sus latidos y le dice que no será necesario porque el nuevo que le han puesto es muy fuerte. Luego le dice que solo la necesita a ella para estar bien.
Entonces Natalia aparece en el salón y decide que tiene un poquitito de tiempo antes de que venga Frank para ayudar con las tarjetitas.



