¡Bienvenidos mis queridos saltamontes al drama del segundo episodio de la segunda temporada de The L Word Generation Q! La semana pasado nos habíamos quedado en pleno pico del drama y empezamos este justo ahí, con Dani enfadísima metiendo todo en una maleta y Sophie detrás de ella como perrito faldero pidiendo perdón.

Dani y Sophie discutiendo en The L Word Generation Q

Dani con el corazón roto

Tengo que confesar que esta primera escena me confundió demasiado, porque aquí hay una cama y una maleta, así que yo supuse que estaban en alguna casa. ¿La de los padres de Dani? El caso es que, como es lógico, Dani está entre una mezcla de furia, incredulidad y ganas de matar. Por un lado quiere saber si fue más de una vez o si lo hicieron en la cama que la dos comparten, pero por otro, cada vez que Sophie intenta contestar la interrumpe porque sabe que una vez lo escuchas imposible borrarlo.

Sophie por su parte intenta por todas las maneras posibles explicarle que fue solo una vez y lo más importante, fue un error de proporciones épicas. Pero para Dani ya no hay vuelta atrás. Porque no es solo que le fuera infiel, es que ahora sabe que tiene la capacidad de mentirle sin parpadear.

Dani: ¿Me lo ibas a contar algún día? ¿O simplemente ibas a dejar que me casara contigo, que tuviéramos hijos y que me sentara en la misma mesa que Finley el día de Acción de Gracias?
Sophie: Quería decírtelo pero tenía miedo…
Dani: ¡DE QUE!
Sophie: ¡Fue solo una vez!
Dani: ¡Me da igual cuantas veces se acostaron!
Sophie: Lo siento, lo siento.
Dani: ¡Deja de hablar! Nada de lo que digas podrá arreglar esto. ¡Jamás!

Las cosas se complican todavía más cuando Dani se da cuenta de que había más personas que estaban enteradas del affair y esa es la gota que derrama su vaso. Le dice a Sophie que no quiere volver a verla nunca y sale pitando del lugar que resulta ser la misma capilla de la boda. ¡WTF! A mi no me miren, este lugar por delante es capilla por detrás cuarto de cambio. No nos compliquemos por esas nimiedades porque aquí hay tomate.

Bette y Shane platicando

Me debato entre si fue más dramática esta boda o la tuya con Carmen

En la capilla, la gente está mirando con ojos de odio a Finley que parece vivir en un mundo alternativo donde no existe el bien y el mal, porque jamás se entera de nada. Alice intenta hacer la buena obra del día y sacarla del lugar, pero lo dicho, Finley va a su aire y se va corriendo detrás de Micah hacia donde están Sophie y Dani. ¡Mal asunto!

Mientras tanto, Betty y Shane lo miran todo con cara de: «no se nos dan bien las bodas» y yo tuve que reírme muchísimo cuando Bette suelta un: «Este es el acto más egoísta que he visto en mi vida». Básicamente porque ella es la reina del egoísmo. Igual ya se le olvidó ese bonito momento en el que su esposa perdió a su bebé, se deprimió y ella se sintió tan mal que le puso los cuernos con una carpintera. Igual Shane ni parpadea porque ya sabe que Bette sufre de pérdida de memoria a corto plazo cuando se trata de sus propios fallos.

¡Ah por cierto! ¿Se acuerdan de Finley? Se topa en el camino con Dani y empieza a pedirle perdón pero Dani le suelta un derechazo de los buenos que tengo que admitir que fue extrañamente satisfactorio. No es que yo abogue por la violencia, pero me imaginaba que le iba a dar una cachetada y el puñetazo fue, en mi opinión, una sorpresa que encajaba mejor en esta clase de circunstancia.

Lo siguiente que vemos es a Sophie intentando llamar a Dani chorrocientas veces mientras que su familia empaca toda la comida de la boda. Tengo que admitir que, me hizo mucha gracia esta parte porque es verdad que en una boda latina siempre hay comida y mucha. Yo diría que se extiende a las fiestas en general.

Sophie está desesperada porque Dani no le contesta y su mamá le dice que le de un poco de tiempo. Que seguro en algún momento responderá. Pero Marisol no lo tiene tan claro y además es la única que le va directo a Sophie diciéndole que tenía que haber hablado con su prometida y que además se siente triste por ella, no por Dani y lo que le hizo. ¡Auch!

Se avecina pleito del grande porque Sophie no está como para recibir verdades, así que Marisol prefiere tocar la retirada. Pero ya saben como son las mamás, no se puede huir de ellas. Así que a Sophie le queda enfrentar la pregunta: «¿Estás enamorada de Finley?», ella duda un poco, pero responde que está enamorada de Dani.

Alice y Nat en The L Word Generation Q

Por la noche vemos a Nat y Alice preparándose para dormir y hablando sobre la debacle. O al menos parece que hablan sobre eso porque en un momento dado Nat aprovecha el punto para preguntarle a su chica si piensa que, de haber sido honesta Sophie, Dani podría haber aceptado que estuviera enamorada también de Finley.

Alice reacciona con un ¡NO! rotundísimo que deja flipando a Nat que vuelve a intenta introducir el tema pero Alice lo descarta por completo.

Nat: Simplemente creo que la buena comunicación es importante.
Alice: Bueno, no hay necesidad de comunicar nada si no pones los cuernos.

Creo que está claro que las dos están hablando de su relación y no de la de Sophie y Dani. Vamos que se avecina conversación de esas duras para esta parejita. Y si nos quedaba alguna duda, todo queda sellado cuando Nat se va a llorar al baño.

Dani en The L Word Generation Q

Al día siguiente, Dani se despierta para encontrarse con ochocientas llamadas perdidas e igual número de mensajes de voz de Sophie. Y decide escucharlas mientras mira fijamente el anillo de compromiso. Sophie le llevó algo de comida de su madre y se lo dejó afuera de la casa de su padre. Dani le responde enviándole un vídeo de ella echando por el excusado el anillo. ¡Auch! Era el anillo de la abuela de Sophie. Pero por otro lado entiendo la furia de Dani.

Así en pijama, medio cruda y a medio despertar está cuando Bette Porter se aparece por la casa de su padre con una bolsa con un alimento llamado Tartine. Como yo no soy de cocina exquisita, no tenía ni idea de lo que era. Pero gracias a Google ahora me entero de que es una especie de pan con comidas varias encima. O para las mexicanas como yo, un mollete sin frijoles.

Bette está ahí, además de para llevara alimentos guayones, para apoyar a Dani en su momento de debilidad.

Bette: Cuando Tina me dejó, odiaba que la gente me preguntara cómo estaba. Así que no te lo voy a preguntar.
Dani: Estoy bien.

Y esa es toda la respuesta que obtiene Bette. Dani de momento está con la muralla china alrededor del corazón y no deja que nadie se acerque. Está bien y nunca ha estado mejor.

Tess y Shane en The L Word Generation Q

La que no está nada mal es Shane, que en medio segundo ha decidido comprar una mesa de póker y armar su propio chiringuito. Y como a la pobre Tess la han banneado de todas las mesas de póker por su culpa, decide hacerla socia. Tess se queda con todas las propinas y Shane con lo que gane en la mesa.

Pero, y esto me ha encantado, Tess es una persona racional. Así que le dice que no. Básicamente porque a Shane la siguen los problemas a donde quiera que va y apostar es ilegal. Lo de llevar un negocio secreto como este no es buena idea.

Amo a Tess y por eso creo que ha hecho la elección correcta, por mucho que quiera mucho a Shane también. Así que de momento todo bien.

Cambiamos de escenario para ver a Marisol y Mica organizando la devolución de los regalos de la boda. Finley pregunta si puede ayudar, pero como que no es buena idea, así que nada. En esas están cuando Micah recibe un mensaje de José y Marisol le mete caña también porque esta mujer no tiene miedo de decirle sus verdades a todo el mundo.

Marisol: Eres el Finley de esta relación.
Micah: ¡No! No lo soy, ni si quiera sabía que Scott existía.
Marisol: Pero ahora sí lo sabes.

¡Auch! Lo dicho, verdades como puños.

Pero el mundo sigue girando y la gente trabaja, ahí es justamente donde encontramos a Alice que está feliz de que Finley vuelva al trabajo básicamente porque se adelanta a todo lo que necesita. Pero las cosas se complican cuando Sophie también regresa, porque ahora que no hay boda, no necesita los días libres y más bien quiere hartarse a trabajar.

Alice le pregunta si el hecho de que Finley esté de vuelta va a ser algún problema, pero Sophie le asegura que no. Que su vida personal no va a afectar en lo más mínimo a su trabajo. ¿Será? Eso sí, quiere enterrarse en cosas que hacer, así que le pide a Alice que le de el segmento aquel que le había ofrecido. Alice le responde que se lo va a pensar, pero también le ofrece su apoyo incondicional.

Cambiamos de escenario para ver a Micah pasarse por la casa de José, que no tenía ni idea de que iba a ir y está nervioso porque su esposo está dentro. Micah le dice que tienen que hablar y básicamente romper porque él no quiere hacer que nadie sufra como está sufriendo Dani.

José acepta que tienen que hablar pero dice que jamás le ha mentido. ¿Ein? ¿Señor? ¡Que tenemos pruebas visuales de que no ha hecho sino mentir! Este es un listillo, se los digo yo. Encima en eso sale el marido y vuelve a mentir en toda la ensalada de Micah, que en un momento de lucidez lo manda a la mierda y se va.

Alice en The L Word Generation Q

La que sigue teniendo un día tirando a malo es Alice, que empezó con energía y alegría pero se le acumulan los problemas. Esta vez en forma de su editor, que para su sorpresa, le dice que su libro es muy divertido pero tiene poca chica. Los lectores ya saben que es graciosa y ahora quieren enterarse de sus bollodramas. No está equivocado, pero es algo que no le hace gracia a nuestra chica. Sobre todo cuando le devuelve el libro con lo que parecen ser un millón de anotaciones.

Bette Porter en The L Word Generation Q

Bette Porter en chaqueta de cuero merece ser vista

Bette se está estrenando en su trabajo vistiendo chaqueta de cuero y tratando de convencer a un nuevo artista que se llama Kismet Russel de que trabaje con ella. Él está encantado con la posibilidad porque conoce a Bette y sabe de su reputación y de todo lo que conlleva trabajar con ella.

Al menos hasta que llega el jefe de Bette, que es un idiota redomado y con sus comentarios nos deja a todos con la incógnita de si le echó a perder el trabajo a nuestra Porter.

De nuevo en el trabajo, Finley está intentando ayudar en lo que puedo y Sophie está intentando evitarla lo máximo posible. Pero terminan encontrándose continuamente. En una de esas Finley, que trata de aligerar la situación le cuenta que probó 12 yogurts caducados y la hace reír, porque es algo demasiado Finley. Pero un segundo después Finley pregunta si su abuela está enfadada con ella y a Sophie le entra la furia. Porque no quiere reírse con ella, ni hacer bromas.

Sophie quiere que Finley se sienta mal, tan mal como se siente ella.

Sophie: ¡Me has hecho daño! Muchísimo daño.
Finley: ¡Venga ya! No eras feliz.
Sophie: Sí, sí lo era. Era feliz. Ni si quiera te quiero aquí.

¡Wow! Esta escena se me ha hecho super dura. Por un lado entiendo que Sophie esté cabreadísima con Finley, porque como ya dije en el primer resumen, la cagó monumentalmente con el tiempo y el espacio. Pero una cosa es que esté enfadada y otra que le eche toda la culpa y sea ciega a lo que fueron sus problemas. Porque todas tenemos claro que no, no era feliz con Dani. De hecho no hacía más que quejarse de ella y todo lo que sentía que no le daba. Por eso ella y Finley terminaron enrollándose.

Otra cosa es que ahora que siente que ha perdido a Dani se de cuenta de que tampoco era tan infeliz. O a lo mejor sí que lo era, pero su dolor no le permite darse cuenta. El caso es que le echa toda la culpa a Finley y no es plan.

Lo que tampoco es plan es que estén gritando en medio del trabajo, así que Alice tiene que intervenir. Las dos juran y perjuran que no volverá a pasar pero Alice conoce a las lesbianas.

Tengo que admitir que me reí mucho con esto. Pero sí, convengamos en que la situación no era sostenible. Igual me dio mucha tristeza que Finley decidiera renunciar. Porque era buena en su trabajo y se lo merecía. Pero lo dicho, no era sostenible.

Lo siguiente que vemos es a Bette en casa hablando con Gigi. Por lo visto estas dos han decidido repetir cita y según la descripción que la Porter le dio a Alice y Shane es su cita perfecta. Porque Gigi es una apasionada de su trabajo y las cuestiones sobre ser una mujer profesional en un mundo de hombres, las dos las han experimentado. Bette le cuenta a Gigi que no tiene claro esto de vender su alma por su trabajo, básicamente porque odia a su jefe. Gigi le dice que los billetes verdes ayudan. En opinión de Gigi, Bette tiene que tener qué es lo que quiere a cambio de sus esfuerzos. Y decide darle una explicación en forma visual al acercarse a besarla pero parar un segundo antes para preguntarle ¿quieres esto?

Bette y Gigi besándose en The L Word Generation Q

¡Que las diosas lesbicanarias nos agarren confesadas!

Yo no sé si Bette lo quiere, pero tengo clarísimo que todas nosotras sí que lo queremos porque ¡madre del amor hermoso! Estas son juntas son fuego puro. No niego que tienen una química que incendia hasta un iceberg. Además, déjenme que les diga que este beso, se va directo a mi top 10 de besos lésbicos en este mundo. Porque ¡virgen prudentísima que bien besa Bette Porter! Bueno y Gigi también.

Eso sí, las dos ahí luchando por quién lleva las riendas de la relación. Pero me encantan. No me resultó como el Bette-Helena. Lo único que me hizo sufrir de esta escena es que fuera tan corta.

Cambiamos de escenario para ver a Alice llegar a casa para encontrarse a Nat dormida en el sillón. Y entonces el diablito que se sienta en su hombro grita ¡mírale el móvil! ¡mírale el móvil! y Alice cae e intenta espiarle el móvil a Nat que se despierta en ese mismo momento, pero está tan drogui que se cree la excusa malísima de Alice de que quería jugar al Farmville.

Shane y Tess están en el bar sirviéndole una cerveza a Finley e intentando consolarla. La mujer sufre porque pensaba que estaba haciendo lo correcto. En un primer momento decidió dejar de beber e irse para su casa (algo que irónicamente dice bebiendo), pero cuando Alice le llamó para decirle que la extrañaban pensó que estaba perdiendo su oportunidad y decidió intentarlo.

Shane no puede evitar reírse y soltar un: «Jodida Alice», porque la conoce más que su alma y tiene claro que está en medio de todos los fregados. Pero también le dice que en el fondo fue muy valiente porque no todo el mundo es capaz de expresar su verdad.

Finley aprovecha para aclarar que, no es tan despistada. Que ella sabía que era el día de la boda, pero que no pensaba que se estaban casando en ese mismísimo momento. Esperaba poder alcanzar a Sophie antes de que empezara la ceremonia.

Finley además sufre mucho porque se quedó sin casa, sin trabajo y sin novia de golpe. Shane decide arreglar lo del trabajo ofreciéndole un puesto en el bar y ganándose un puntito con Tess de paso.

Luego vemos a Dani desquitando todo su sufrimiento a base de correr. Cada paso que da le viene otro recuerdo de su vida con Sophie y eso la hace correr más y el círculo vicioso continúa hasta que Dani termina vomitando en un árbol.

Shane y Tess platicando en The L Word Generation Q

¡Que monas son Shane y Tess!

Al otro día en el Dana’s, Tess saca de nuevo el tema de conversación. Le dice que fue muy dulce con Finley y Shane le dijo que la entiende porque tiene una vida difícil. Tess se abre y le cuenta que su madre fue la que le enseñó todo lo que sabe de póker, porque la llevaba desde que era niña. Parte de que necesite dinero es que su madre está enferma de esclerosis múltiple.

Tess invita entonces a Shane a compartir algo sobre sí misma. Y aunque la morena es siempre reacia, decide abrirse un poco esta vez y le cuenta que en realidad necesita pasta porque con el divorcio tuvo que darle a Quiara la mitad de su dinero. Tess entonces decide que está dispuesta a hacer una prueba con las mesas de póker.

Luego le dice a Shane que es una persona muy dulce mientras la toma de la mano y suena música romántica de fondo y ¡Shane se pone roja! Mmm estas dos cada vez me gustan más, pero temo mucho por Tess.

Cambiamos de escenario para ver a Alice salir del trabajo y pasarse por la oficina de Sophie porque ve que está ahí encerrada sin marcharse a casa. Así que la rubia decide llevársela a la noche de Póker de Shane para animarla un poco. ¿Ven como Alice se mete en líos sin querer? Porque ahí ya sabemos que va a estar Finley, así que Alice siempre liándola parda.

Luego nos vamos hasta la casa del padre de Dani, donde Micah le lleva varias cosas que le hacían falta. Dani está pasivo agresiva con él porque resiente que supiera lo de la infidelidad y no se lo contara. Micah le explica que no lo hizo porque pensaba que era feliz. Dani también pensaba que era feliz y que esa felicidad duraría por siempre, pero se llevó una sorpresa.

Micah entonces le abre otra posibilidad que Dani no había pensado.

Micah: Todavía pueden ser felices.
Dani: ¿Cómo? No puedo simplemente borrar lo que hizo. Lo que las dos hicieron.
Micah: No, pero puedes perdonarla. Sé que ahora mismo no quieres ni pensar en eso, pero ahora mismo tú tienes todo el poder. En serio. Si no quieres volver con ella, me parece perfecto. Pero si quieres perdonarla, también puedes hacerlo. Yo no te voy a juzgar.

Dani no tiene claro poder hacerlo, pero por lo menos puede tener el detalle de devolverle el tupper a la madre de Sophie. Porque si es una madre latina y se lo pierdes te vas a llevar una buena.

protagonistas de The L Word Generation Q jugando póker

Liquor In The Front, Poker In The Rear

¡Bienvenidos a la noche de póker del Dana’s! Voy a empezar un poco quejica porque en cuanto vi la escena puesta grité «Liquor In The Front, Poker In The Rear». ¿En qué momento la vida golpeó tanto a Shane que perdió su grito de Póker? La vida puede ser triste y cruel. Pero fuera de bromas esta fue una de mis escenas favoritas del episodio. Siempre he pensado que las escenas corales funcionaban genial en la original. ¿Se acuerdan de el teléfono roto, lo muffins o el robo del cartél? Y parece ser que también funcionan bastante bien en Generation Q.

La escena comienza con Gigi en plan pro del coqueteo, acercándole la silla a Bette para que se siente mientras Finley les sirve bebidas. En menos de los que canta un gallo se unen Shane, Alice y Sophie y la cara de Bette es épica cuando las últimas dos llegan. De hecho, no puede evitar tirar pullita desde el principio.

Tess: ¿Ya está todo el mundo?
Shane: Sí, ya están todas.
Bette: Bueno, yo había invitado a Dani, pero obviamente está devastada y aún no quiere salir así que…

Sophie de inmediato le pregunta a Alice si quiere que se vaya, pero ella le dice que no, que está con ella y que todo irá como la seda. Pero más tarda en salir por su boca que Gigi en preguntarle por Nat y revolucionar a Alice que, odia encontrarse a Gigi.

Igual los ojos de cuchillo paran durante un segundo porque Tess reparte cartas y empieza la diversión. Las fichas comienzan a acumularse y Alice aprovecha para platicarles a todas que su editor quiere que cuente chicha en el libro. Bette, de inmediato hace un Taylor Swift y le dice un: «I would like to be excluded from this narrative«. Porque la última vez que una amiga suya escribió un libro en el que hablaba de ella no salió muy bien parada.

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Shane: Alice las partes complicadas de la vida de una persona, siempre son con las que más nos identificamos.
Sophie: ¡Eso le digo yo! La gente estará encantada de leer esas historias. ¿Verdad? Bette: Si es tu lío sí, pero si tu lío le hace daño a otras personas, la gente no es tan empática.

Bette Porter en The L Word  Generation Q

Bette Porter juzgándote duramente

¡Auch! Sophie se defiende diciéndole que sabe que la cagó, que no tiene que restregárselo en la cara y las cosas se ponen bastante tensas durante un momento. Hasta que Tess dice que es mejor no juzgar y Shane remata diciendo que todo quisqui se equivoca, especialmente Bette.

Es lo que tiene que tus amigas te conozcan de toda la vida, no se les olvida que tú también metiste la pata en el pasado.

Gigi: ¿Tú también fuiste infiel?
Bette: Le fui infiel a Tina hace 17 años. Y me arrepentiré de ello el resto de mi vida.

Voy a separar esta escena en dos partes. Primero la parte que me hizo reírme y luego la serie. Lo de la risa vino porque me hizo gracia que Bette solo se acordara de que le fue infiel a Tina. Básicamente porque tiene una lista bastante grande de infidelidades. Recordemos que Bette salía con Alice y le puso los cuernos para besar a Tina por primera vez. Luego le puso los cuernos a Tina con Candance. Luego a Jodie con Tina. Y hasta ahí llega mi recuento. ¿Me olvido de alguien? Vamos, que no es precisamente un dechado de virtudes.

Así que lo dicho, me hizo gracia eso y especialmente que juzgara tan duramente a Sophie. Pero entonces entra la parte serie y es que Bette siempre protege con todo a la gente que quiere. Es luchona y hasta sangrona si es necesario porque es una guerrera cuando se trata de cuidar a los suyos. Está claro que siente que Dani es parte de su grupo y saca las uñas por ella. Así que eso se me hizo mono porque es muy Bette. Por mucho que sea un poco hipócrita porque lo dicho, su listado es extenso.

Pero también me llevó a pensar que su nefasteo puede venir por otro lado. Básicamente porque Sophie es su espejo. Y dicen que vernos en un espejo a veces no es todo lo bonito que nos gustaría. Bette está viendo el otro lado de la moneda y no le gusta lo que ve. Está nefasta con Sophie porque es lo que ella no quiere ser.

Pero por otro lado, fue interesante ver que Bette solo cuenta como infidelidad la de Tina, ya más allá de las risas, porque de cierta manera, es la relación a la que ella le da más importancia. No sé, igual le doy demasiado vueltas a todo y Bette simplemente estaba siendo Bette y olvidándose de la viga en el ojo para ver la paja ajena. Ya me comentarán cómo lo vieron ustedes.

Alice termina ganando el juego de póker y se va toda contenta a casa. Pero ahí le espera Nat con cara de sufrimiento y ha llegado el momento de hablar, no lo pueden seguir posponiendo. Alice promete mantener una buena disposición para la conversación y Nat se anima a decirle la verdad. Se ha dado cuenta de que es poliamorosa y ya no puede ocultarlo.

Alice flipa en colores y la información no le cae nada bien. Está claro que para ella la posibilidad de volver a abrir la relación no está sobre la mesa y esta información le cae como una bomba. ¿Trabaja mucho? ¿No es suficiente? Pero Nat intenta explicarle que no tiene nada que ver con ella.

Nat: Soy yo, no es diferente al que tú seas bisexual.
Alice: ¿Qué?
Nat: Sí, yo soy poliamorosa y tú eres bisexual.
Alice: No es lo mismo.
Nat: Es exactamente lo mismo. Es una parte de nuestras identidades que necesita ser explorada.
Alice: ¡Yo no quiero salir con un tío! Ni si quiera pienso en ellos.

Voy a empezar por comentar que ¡bienvenida sea la bisexualidad de Alice!. La serie original la perdió en combate y me alegra que esté de vuelta. Y si tenían que poner a una persona poliamorosa en la situación me alegra que no sea ella, para no confundir más al personal que de por sí ya está muy confuso con estos temas.

Y hablando de confusiones. No sé si es la diferencia de lenguaje o que yo no lo entendí bien. Porque en un primer momento me parecía que Nat mencionaba lo de que eran iguales, en referencia a que era algo que no podían evitar. Pero la última parte del diálogo lo hace parecer como si lo dijera como que las dos necesitan explorar fuera de la relación. En fin, es raro. Pero lo que está clarísimo es que Alice y Nat están en una encrucijada. Alice no quiere abrir la relación y Nat no quiere seguir en una relación cerrada. Así que o se ponen de acuerdo o se acaba la relación.

Por la noche, Dani se acerca a casa de la madre de Sophie a devolverle el molde, pero Sophie la ve y sale corriendo. Sophie la invita a pasar pero Dani no quiere.

Dani: No puedo evitar repetir en mi mente una y otra vez lo que ha pasado y preguntarme: ¿Tú querías que pasara esto? ¿Te pareció romántico lo que hizo Finley? ¿Te enamoraste más de ella? Porque fue super humillante para mi. Siento que no podré volver a ver a la cara a ninguno de los invitados.

Sophie y Dani tomadas de las manos

Dani: Nunca pensé que tendría que enfrentarme a la posibilidad de perderte.
Sophie: No tienes que hacerlo. La cagué, pero pasaré cada segundo de mi vida compensándotelo. Te lo prometo. Solo ven a casa conmigo.

Y por un segundo vez en la cara de Dani las ganas de decirle que sí. Pero las cosas no son tan fáciles. Porque se ha perdido la confianza totalmente. No se puede reconstruir una relación sin esa base. Así que Dani se marcha a su propia casa y deja a Sophie llorando.

Me gustó mucho esta escena porque, por mucho que alguien te haga algo horrible, el amor no desaparece simplemente como por arte de magia. El cariño sigue ahí, el amor todavía está vivo, es precisamente por eso que duele tanto. Así que ver a Dani y Sophie conectar momentáneamente es normal. Pero también es normal que Dani no sienta que puede perdonarla, sobre todo porque no confío en ella y no se lo dijo. Además la manera en la que se enteró fue horrible.

Lo siguiente que vemos es a Dani pasarse por casa de Bette. Y mi mente de inmediato pensó ¡uh! Se va a desquitar. Pero no, Dani de verdad está destrozada y necesita consuelo. Llorar y que alguien la abrace y ese alguien es Bette. Al menos yo no vi nada de química amorosa en esa escena, sino a Dani buscando consuelo en alguien a quien aprecia. No digo que en un futuro no puedo ser, digo que en este momento para mí, no iba sobre eso.

El episodio termina con Finley y Sophie encontrándose en la casa. Finley le dice que no se preocupe porque se irá pronto, pero Sophie le pide que por favor no se vaya. ¿Ein? ¡Sophie mandas señales confusas a todo el mundo! En fin, ya veremos como sigue todo en el siguiente episodio. ¡Nos vemos aquí para comentarlo!