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Rizzoli & Isles resumen de episodio 2×05 «No odies al jugador»

Rizzoli & Isles resumen de episodio 2×05 «No odies al jugador»


Escrito por: CindyAparicio

Normalmente me paso la vida escribiéndola en 140 caracteres pero cada cierto tiempo algo extraordinario ocurre que me impulsa a escribir un poco más. Este es uno de esos casos extraordinarios, ¡que emoción que seas testigo!. México es mi patria, el mundo mi hogar y estas líneas mi yo más sincero.”

¡Hola mis queridas lesbicanarias! Hoy les doy la bienvenida de regreso a este espacio con más emoción que de costumbre, no es que los 7 tequilas que llevo encima o el mar frente a mi tengan algo que ver con ello, sino porque después de un capítulo muy serio como el de la semana pasada, los espíritus subtextuales nos han bendecido con otro capítulo super #gayzzoli.

Nuestra pareja favorita empieza esta vez con otra habitual escena en la casa #Gayzzoli, que en este caso es la casa de Maura, donde la Dra. Isles y Jane están acurrucadas viendo el beisbol mientras mamá Rizzoli les cocina algo para comer. ¿Acaso no es mamá Rizzoli la suegra que todas quisiéramos tener? Maura y mamá Rizzoli aparentemente han hecho muchos progresos en eso de la relación nuera-suegra y comienzan a molestar a Jane hablando sobre lo único que le hace “vomitar”: Hombres.

Otro domingo familiar en Casa Gayzzoli

La alegría marital termina pronto cuando uno de esos especímenes entra por la puerta, tranquilas es tan sólo Tommy Rizzoli, el hermano de Jane quien recién acaba de salir de la cárcel. Tommy le informa a Maura que ha reparado el inodoro de la casa de huéspedes como agradecimiento por “todo lo que ha hecho por él” lo cual hace sonar las alarmas de Rizzoli quien cuestiona celosamente a su chica exactamente cuando su hermano abandonará la casa. Maura responde que tener a Tommy de invitado no es un favor para Jane sino para mamá Rizzoli. Cuidado, Jane, cuando tu novia y tu madre se ponen del mismo lado… puede ser altamente peligroso.

Maura recibe una llamada, al parecer ha sucedido una muerte accidental en los vestidores de los Pilgrims, el equipo local de beisbol. Jane le dice a Maura que será buena idea ir a inspeccionar y le da una nalgada porque por supuesto que no hay manera más heterosexual de comportamiento que nalgadas cariñosas. Jane y Maura llegan a los vestidores donde son recibidas por un ex detective que ahora trabaja como jefe de seguridad de los Pilgrims. Maura desaparece rumbo a la escena del crimen mientras el ex detective le regala a Rizzoli boletos para el juego y le ofrece que llevará a la Dra. Isles hasta su asiento cuando termine. Jane obviamente rechaza el ofrecimiento ante la perspectiva de que ello involucre separarse de Maura y decide quedarse a esperar mientras su chica trabaja. Mientras espera Rizzoli se divierte observando los rituales pre-juego de los deportistas y uno de ellos intenta ligar con la frase “Llámame si necesitas interrogar a alguien”, Jane le responde que ha escuchado esa frase unos “4 millones de veces” y las ha rechazado todas, porque ya saben, Rizzoli no es gay sólo que la única persona con la que quiere compartir el cuarto de interrogación es Maura Isles.

Jane decide que ha tenido suficiente contacto masculino así que va en busca de Maura quien está investigando el cuerpo. Ahora, ¿no les ha pasa que cuando estás con tu novia ella y tu se entienden simplemente con miradas, tonos de voz y gestos de una forma en que no podrían hacerlo con nadie más? Pues le pasa a Jane Rizzoli con Maura Isles por lo que, con una dosis de miradas y comentarios sutiles Jane comprende que la Dra. Isles no está segura de la causa de muerte la cual llama “sospechosa”. El dueño del equipo no está feliz y lanza una ofensiva con todos los abogados de la ciudad pero eso no es nada para Rizzoli quien no sólo averigua que el muerto era el “entrenador de sobriedad” de Many Vega, el jugador estrella del equipo, sino que además Jane y Korsak descubren que la escena del crimen fue montada y que el asesinato ocurrió justo frente al locker de Vega.

De regreso a la morgue la Dra. Isles determina que el arma homicida es un objeto “cilíndrico, pesado y alargado” no, lesbianas malpensadas, no es eso que se imaginan; el arma homicida es un bat de beisbol, concretamente el bat de Many Vega. Ahora Jane sólo debe probar que fue efectivamente Vega quien hizo el batazo fatal. Maura se burla de Jane diciéndole que lo averigüe con su “olfato detectivesco” lo cual no le hace mucha gracia a Rizzoli pero ¿a quién le importa cuando Isles se ve tan adorable?

Ese chiste sonaba mejor en su cabeza…

Jane decide interrogar a Many Vega personalmente pero no obtiene mucha información así que recurre al plan ‘b’, también conocido como el Sr. Llámame-cuando-quieras-interrogarme. A sugerencia del beisbolista la entrevista tendrá lugar en “Le beau truc”, un famoso y exclusivo restaurante francés según explica Maura. Jane pregunta si su acostumbrado saco y pantalón almidonado serán suficientes para su entrevista/cita y la Dra. Isles, ante la perspectiva de que su chica vaya a tener una cena romántica con alguien más que no sea ella, hace lo que cualquier mujer heterosexual haría con otra mujer heterosexual: Se comienza a desvestir y le pide a Jane que le desabroche el vestido porque los beisbolistas pueden invitarte a cenas caras pero nada supera el sexo en la oficina. Nada. Y por cierto, si ustedes decidieron jugar el famoso juego de beber cada vez que Rizzoli e Isles se enfrascan en una escena gay este es el momento de comenzar a vaciar esas botellas de tequila. Por si el sexo en la oficina no fuera ya suficientemente emocionante, Maura decide probar otro jueguito conocido como “Yo me pongo tu ropa y tú te pones la mía”… hey, siempre dicen que es bueno probar cosas diferentes para mantener la relación fresca… o cualquier cosa con tal de ver a Jane en un vestido rosa.

Tu también ponías esa cara cada vez que tu madre te obligaba a usar un vestido

Rizzoli no parece muy divertida enfundada en el minivestido de Maura, menos mal que pronto vaya a terminar en el piso junto con las demás prendas, pero la Dra. Isles nota que Jane aun está usando sus nada femeninas botas y calcetines negros por lo que le exige que se ponga sus tacones. Diablos, que sexy es cuando Maura Isles toma el control y debo decir ¿Maura en la ropa de Jane? SUPER SEXY . Como los zapatos le quedan pequeños a Jane, Maura toma un bisturí y rebana las costosas puntas de los mismos sólo para que Rizzoli se sienta más cómoda. Si eso no es amor yo no sé lo que es. Isles mira su obra maestra y dice le dice a Jane que se ve sexy. Oh, por Dios, ¡háganlo ya en el escritorio! Justo cuando están a punto de hacer cosas más emocionantes Jane recibe una llamada de su hermano Tommy quien al parecer ha logrado volver a meterse en problemas, supongo que ella y Maura siempre podrán tener un rapidín en el auto.

Resulta que Tommy está en el veterinario junto con Jo Friday Rizzoli, la adorable perrita de la familia, quien aparentemente no puede dejar de lamerse las patas. El veterinario alega que los síntomas concuerdan con depresión canina y Maura observa que Jo Friday ha estado decaída y sin ganas de salir. Jane le lanza una mirada de reproche a su chica por no ponerse de su lado y controla a Tommy quien tiene un ataque de histeria cuando escucha el desorbitante precio que costará el Prozac para perros. Puedes ponerle un vestido a una lesbiana pero nunca podrás quitarle lo butch. Finalmente Janne acude a su entrevista/cita con el beisbolista pero logra mantener la plática exclusivamente de negocios… u homicidios, o cualquier otra cosa que no involucre intercambio de saliva con un miembro del sexo opuesto. De vuelta a casa, Rizzoli no tiene reparos en desvestirse de prisa para continuar con Maura lo que habían dejado pendiente en la oficina mientras se queja de lo incómodos que son los tacones. Isles le dice que por el contrario la ropa de Jane es como un imán para atraer lesbianas ya que dos chicas quisieron ligar con ella. ¿sólo dos? Antes de que Rizzoli pueda ponerse celosa Maura descubre que su casa ha sido robada y han desaparecido varios aparatos y joyas. Jane inmediatamente se disculpa con su chica dando por sentado que Tommy es el culpable del robo pero Maura le dice que no hay nada de qué preocuparse, con toqueteos y todo porque ni en momentos como este Gayzzoli puede dejar de tocarse.

Ahora manden a mamá Rizzoli a dormir y quítense la ropa…

Frankie y Jane van a confrontar a Tommy quien asegura no ser el autor del robo pero ninguno de sus hermanos le cree dado su historial delictivo, la reunión familiar es interrumpida por la noticia de que Many Vega, el principal sospechoso, está muerto. ¿Ya se habían olvidado de que había un crimen por resolver? Yo también. La Dra. Isles descubre que alguien estaba envenenando a Many Vega con anticongelante y que el jefe de seguridad del equipo mintió sobre la hora de la muerte de la primera víctima. Por su parte los Rizzolis usando su “olfato detectivesco” no sólo descubren los guantes de latex utilizados por el asesino sino que, además, averiguan que el ladrón que estuvo en la casa de Maura no es Tommy Rizzoli. Jane presiona a Maura mientras esta intenta obtener huellas dactilares de los guantes para impaciencia de Rizzoli hasta que la Dra. Isles regresa a su papel de dominatrix y manda a Jane a disculparse con Tommy. Típico que siempre es tu novia la que termina arreglando tus asuntos familiares.

Al final Maura logra encontrar las huellas del asesino quien resulta ser el Sr. Interrogame-en-restaurantes-caros. Pero ¿A quién de ustedes le importa quién era el asesino? En asuntos realmente importantes, todos están de regreso en casa #Gayzzoli instalando de nueva cuenta los aparatos robados y listos para una agradable cena familiar. Korsak nota que Jo Friday Rizzoli sigue lamiéndose las patas y confirma que la causa es que es alérgica al pollo con el que mamá Rizzoli la ha consentido todo este tiempo. Jane no puede creer que haya pagado 300 dólares por Prozac canino e incluso imita a Maura diciendo que Jo Friday estaba “decaída y sin ganas de salir”, cual matrimonio se enfrascan en otra de esas discusiones que eventualmente terminan en sexo mientras mamá Rizzoli les pide que se comporten y todos comparten la mesa para compartir un buen plato de Gayzzoli.

¿Acaso no hacen una bonita familia?

¡Y eso ha sido todo por esta semana, mis adoradas Gayzzolifanáticas! No se olviden de regresar el próximo miércoles por su propia ración de Gayzzoli fresco en su lesbopágina favorita y de enviarme un tweet a @Cindy_Aparicio. ¡Oh! Y como regalo adelantado de cumpleaños, me regalo y les regalo esta foto de la Dra. Maura Isles en traje de Rizzoli. S-E-X-Y.

Sobre el Autor

Paola Mejia

Editora en jefe y creadora de Lesbicanarias.es. Tengo 11 años analizando con ojo clínico las series, cómics, películas, libros y todo material que contenga un personaje lésbico. Soy periodista de profesión y ¡me encanta contar mis opiniones! Puedes encontrar más sobre mi en mi perfil en Linkedin

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