Ya sé que están cansadas de escuchar sobre Trump. ¿A quién le importa, no? Es problema de los gringos. Pero va a ser que no. Resulta que, nos guste o no, los Estados Unidos es la mayor potencia mundial, su influencia es global.

Cierto, a veces es más negativa, otras más positiva, pero la realidad es que éste es un país influyente y no sólo a nivel político, también a nivel cultural y social. Además, aunque no nos afectara, una simple cuestión de humanidad sería suficiente para mostrar interés.

La política

La razón por la que es potencialmente dramático discutir política y religión con otras personas, es que se supone que nuestras posturas en estos temas demuestran nuestro potencial moral.

Y a todos nos gusta sentir que tenemos una cierta ventaja sobre el resto. Eso de sentir que estamos del lado correcto de la historia es una adicción incontrolable.

Despertamos y vimos esto en nuestra puerta, en los dormitorios de [la universidad neoyorkina] The New School, donde viven tres mujeres judías.

El problema es que lo tomamos como algo definitivo e irrevocable. Pero la política no debería ser ni radical, ni estacionaria. Se trata de comunidades, donde la diversidad, de razas, culturas, religiones, opiniones y necesidades, es la norma.

Es imposible hacer política justa si segregamos a otros. Lo que debería pasar es que podamos crear debates sobre las diferentes posturas, opciones y opiniones. No declaraciones de guerra ni rechazo.

El problema de ser radicales

Hagámos a América blanca de nuevo

Cuando haces política radical estás, efectivamente, colocándote en una posición antagonista contra las personas de otras ideologías.

Un personaje como Trump, se sabe, no va a velar por los intereses o derechos de todos aquellos que no comparten sus prioridades, o a los que ve como diferentes, inclusive inferiores.

A muchos nos caerá mal, pero la realidad es que los políticos deben lidiar con oposición y otras tendencias contrarias, hay que saber manejarlas. Rechazarlas, ignorarlas, oprimirlas, callarlas… Nada de esto funciona, de hecho es totalmente contraproducente.

(Vía heyhollis.tumblr.com)

(Vía heyhollis.tumblr.com)

Trump y los derechos humanos

Los superhéroes reaccionan al triunfo de Trump.

Donald Trump ganó las elecciones con la más mínima participación electoral de la historia reciente de Estados Unidos. Ya sea porque su rival era mujer, o no lo suficientemente liberal, o muy política o usaba servicios de correo privados.

Es espeluznante porque la campaña de Trump nos mostró, desde el principio, lo que proponía: Racismo, sexismo, homofobia, islamofobia, antisemitismo, segregación, opresión, mentiras, y hasta abuso sexual.

Trump y su gente han demostrado una y otra vez que no les importan los derechos humanos. Y que no tienen miedo en aplastarlos.

Parte de la campaña, además de todo lo mencionado, consistió en advertir que se retiraría de un sinfín de acuerdos, locales e internacionales, incluyendo el de París sobre la protección del medio ambiente, que literalmente nos afecta a todos en todo el mundo. Y de la Organización de Naciones Unidas.

¿Es tan malo?

Sí.

Las diferentes organizaciones globales tendrán defectos y problemas. Eso no lo vamos a discutir, porque no se puede negar. Pero si a eso se podría decir lo mismo de todas las organizaciones políticas.

Pero ese no es el tema. Si bien la ONU y el resto de esfuerzos globales por preservar derechos humanos y proteger nuestros recursos, tienen sus cosas malas, son importantes y hasta necesarias.

Debe haber cierto tipo de consecuencias a los actos. Debe existir un árbitro que, aunque a veces se equivoque, esté ahí para mantener el orden. Alguien que haga que los que quieren causar daño, tengan que pensárselo dos veces o al menos pasar por el esfuerzo de hacerlo esquivando a esos árbitros.

TOPSHOT - People rally as they take part in a protest against Republican presidential front-runner Donald Trump in New York on March 19,2016. / AFP / KENA BETANCUR (Photo credit should read KENA BETANCUR/AFP/Getty Images)

(Vía arashisterren.tumblr.com)

LGBTQI en el mundo

No es la primera vez que hablamos del estado de los derechos de la comunidad LGBTQI en el mundo. Y ya sabemos que no existe todavía ningún lugar “en verde”, donde contemos con todos los derechos y privilegios que las personas cisgénero y heterosexuales disfrutan.

Pero también debemos recordar que hemos progresado, hemos conseguido mejorar las cosas. Hemos tenido triunfos importantes. Y todo eso está influenciado por la sociedad global. Cuando países con imágenes positivas demuestran este tipo de actitudes, el resto del mundo presta atención.

(Vía arashisterren.tumblr.com)

(Vía arashisterren.tumblr.com)

Y en la mayoría de los casos copia el comportamiento, o al menos se avergüenza de ser el que oprime. Es imposible negar la influencia social que tiene la sociedad norteamericana en el resto del mundo. Particularmente en nuestras civilización occidental.

Para bien o para mal. Nos guste o lo detestemos. Es un hecho.

¿Qué va a hacer Trump?

Una ola de crimenes de odio siguen a la elección de Trump. Esta mujer racista acosando verbalmente a una persona iraní-americana, es sólo un ejemplo

Los activistas en pro de derechos humanos de todo el mundo han advertido que el triunfo de este sujeto es una amenaza directa. Y es posible que todos los avances que se consiguieron cuando el gobierno estadounidense estaba bajo la administración Obama, se perderán.

Ya sabemos que Trump tiene lazos con países y regímenes como los de Putin en Rusia. Este país, junto con otros como Qatar, ha estado en constante lucha contra lo que ellos llaman “la imposición de imperialismo cultural”. Principalmente impulsado por Estados Unidos.

(Vía lezzberandomtogether09.tumblr.com)

(Vía lezzberandomtogether09.tumblr.com)

Es, básicamente, una declaración contra de los derechos de la comunidad LGBTQI, tan reprimida bajo estos gobiernos.

Ellos no pueden abiertamente arremeter contra nosotros porque tienen que enfrentar los reclamos y sanciones del resto de potencias, la mayoría occidental, lideradas por Estados Unidos.

Y  a pesar de todo esto, lo hacen. Imagínense cómo será ahora, que Trump no podría estar menos interesado en defendernos. Cuidado si no se une a la campaña de represión inmediatamente al entrar en ejercicio de su nuevo y flamante cargo.

(Vía etotheswan.tumblr.com)

(Vía etotheswan.tumblr.com)

El problema

Si con todo el apoyo de la mayor potencia, y por asociación el resto de occidente, todavía no hemos conseguido plenitud de derechos y libertad. Lo que va a pasar con la dupla Trump/Pence en el poder será un posible retroceso.

Mike Pence, el Vicepresidente del magnate, es un reconocido activista en contra de los homosexuales. De hecho ha formado su carrera política en base a esto.

Y teniendo en cuenta que Trump ni es político, ni sabe cómo se hace, ni tiene políticas claras en ningún aspecto gubernamental, no sería descabellado pensar que sus funciones serán dirigidas por su gabinete:

Lleno de homofóbicos, islamofóbicos, sexistas, antisemitistas y racistas. Así que, a menos que sea un hombre blanco heterosexual, prepárate para ver tus derechos humanos potencialmente aplastados.

Esperanza

"Apocalipsis, apocalipsis" (Vía dailygiffing.tumblr.com)

«Apocalipsis, apocalipsis» (Vía dailygiffing.tumblr.com)

"...Lo provocamos con nuestra estupidez" (Vía dailygiffing.tumblr.com)

«…Lo provocamos con nuestra estupidez»
(Vía dailygiffing.tumblr.com)

El principal peligro es que, además de haber ganado la presidencia, Donald Trump cuenta con un Senado y Congreso de mayoría republicana.

El Partido Republicano es el de los conservadores, que cada vez está más polarizado.

Pero igual existen pequeños hilos de esperanza. Porque, a menos que Trump y su gabinete no tengan problemas en presentar una cara dictatorial, deberán manejarse con cuidado en el manejo de políticas de derechos humanos.

Además todavía quedan potencias más sensatas. Imperfectas, claro, como todas. Pero no dispuestas a retorcer la humanidad que les queda.

"Si te mantienes neutral en situaciones de injusticia, estás tomando el lado del opresor" (Vía riotsnotdiets.tumblr.com)

«Si te mantienes neutral en situaciones de injusticia, estás tomando el lado del opresor»
(Vía riotsnotdiets.tumblr.com)

Básicamente nos queda Europa, y ya sabemos que las cosas se están tiñendo un poco. El triunfo del Brexit se impulsó por un profundo temer racista.

Vemos brotes de supremacía blanca, sexismo y demás, en varias latitudes. Es como ver el comienzo del apocalipsis zombie.

¿Qué podemos hacer?

El que calla, otorga. Dicen por ahí. No dejemos de luchar. No perdamos el norte. Hay que insistir, especialmente ahora que todavía tenemos algo de protección y derechos.

Denunciar los abusos, los acosos, los daños. Cuidarnos los unos a los otros, especialmente entre minorías. Ser aliados. Usar nuestras voces.

"Moscú mantuvo contacto con Trump y su equipo durante la campaña. Asegura diplomático ruso" (Vía micdotcom.tumblr.com)

«Moscú mantuvo contacto con Trump y su equipo durante la campaña. Asegura diplomático ruso»
(Vía micdotcom.tumblr.com)

No olvidarnos que los políticos están ahí para servirnos, no para imponernos leyes. Escríbanles, llámenles, recuérdenles su deber social.

Estamos tan cansados de políticas, y sus fracasos, sus fraudes, que sentimos una apatía crónica cuando se trata de eso. Pero si vamos a aprender algo de estas “revoluciones”, que sea el despertar de nuestros derechos cívicos. Hazte escuchar.