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Tenemos que hablar de Kevin Spacey

Tenemos que hablar de Kevin Spacey

Tenemos que hablar de Kevin Spacey, pero no porque el actor ganador el Oscar y alabado por su interpretación en «House of Cards» haya hecho nada bueno. Todo lo contrario.

Acusaciones

(Vía thesun.co.uk)

El domingo por la noche, en una entrevista con BuzzFeed, el actor Anthony Rapp confesaba que Spacey había intentado forzarlo sexualmente cuando Rapp apenas contaba con 14 años de edad.

Fue en 1986 durante una fiesta, Rapp recuerda ser el único menor de edad entre los asistentes y que en llegó un momento en que se sintió aburrido y se retiró a una de las habitaciones a ver televisión.

Fue alrededor de la medianoche cuando Anthony se dio cuenta de que casi todo el mundo se había marchado:

Mi recuerdo es que yo pensé «Oh, todo el mundo se ha marchado. Así que quizás yo también debería ir a casa». [Kevin Spacey] se paró en el umbral de la puerta, medio tambaleante. Mi impresión cuando lo vi fue pensar que estaba ebrio. Él simplemente me cargó, como un esposo carga a su mujer recién casados. En principio yo no reaccioné porque pensaba «¿qué demonios está ocurriendo?», y fue entonces cuando él se me acostó encima.

Rapp no recuerda exactamente cuánto tiempo pasó en ese situación, pero que no mucho después logró escabullirse.

La punta del iceberg

Emma Thompson ya nos había advertido, cuando apenas comenzaba el escándalo de Harvey Weinstein, que esto era sólo la punta del iceberg y bueno…

Al menos un manojo de hombres poderosos de la industria del cine, incluyendo directores y actores, además de un fotógrafo de modelos y un agente, han sido acusado de acoso y/o abuso sexual.

La mayoría de las víctimas que han alzado la voz han sido mujeres, pero no han faltado algún que otro hombre. El caso de Rapp es particularmente alarmante porque se trata de simple y clara pedofilia. Y sí, la gente podrá intentar justificar a Spacey porque al parecer se encontraba borracho. Pero esto es parte de la espantosa cultura de la violación y de sexualizar a los niños y niñas.

Como eso de nombrar a Millie Bobby Brown, la estrella de Stranger Things, de 13 años como la chica más sexy.

La respuesta

Kevin Spacey no tardó en responder en Twitter a las acusaciones de Rapp:

Siento mucho respeto y admiración por Anthony Rapp como actor. Estoy más que horrorizado al escuchar su historia. Honestamente no recuerdo el encuentro, que hubiese ocurrido hace más de 30 años. Pero si entonces me comporté como él lo describe, le debo la más sincera disculpa por lo que habría sido un profundamente inapropiado comportamiento de ebrio. Y lamento mucho los sentimientos que él describe haber sufrido todos estos años. Hasta ahora uno podría pensar que la cosa va por buen camino, pero el plot twist que sigue es deprimente: Esta historia me ha animado a hablar sobre otros aspectos de mi vida. Sé que hay algunas historias sobre mí y que muchas de ellas han sido alimentadas por ser yo tan reservado con mi vida privada. Como las personas más cercanas a mí saben, en mi vida he mantenido relaciones con hombres y con mujeres. He amado y he mantenido relaciones románticas con hombres a lo largo de mi vida, y ahora elijo vivir como un hombre gay. Quiero lidiar con esto honesta y abiertamente, y eso comienza por examinar mi propio comportamiento.

¿Por qué es problemático?

No sólo da la impresión de que desestima su actitud como una «actitud de borracho», sino que parece usar su sexualidad, o el momento para salir del armario, como una cortina de humo.

Porque los medios y la opinión pública se van a quedar con que el galardonado actor Kevin Spacey es homosexual. Efectivamente poniendo en segundo plano a la víctima, Anthony Rapp, y la terrible situación que se vivió en 1986. Además pone a la comunidad LGBT+ en una situación terriblemente incómoda. Porque no hace más que alimentar el negativo y falso estereotipo de que las personas no straight tienen tendencias pedófilas.

No puedo resaltar lo suficiente que esto es totalmente falso. No quiere decir que personas que no se identifican como heterosexuales no caigan en estas aberraciones. Pero no olvidemos que las personas heterosexuales también lo hacen. Lo que quiero decir es que ese comportamiento no tiene nada que ver con ser o no queer, o hetero, o lo que sea que te siente.

Se trata de esa cultura de violación en la que vivimos que da licencia a los hombres de tomar sexualmente todo lo que deseen.

Reacciones

Voy a comenzar por la menos relevante, que es la mía. Me enteré de esto despertando el lunes mientras revisaba las noticias en Twitter. Porque, irónicamente, la noche del domingo la pasé viendo «Star Trek: Discovery» (en la que trabaja Rapp).

Que, nota aparte, es maravillosa y si no la están viendo, deberían. No tiene nada lésbico que destacar, por ahora. Pero si les sirve están la protagonista con su compañera de cuarto, estilo «mi OTP que nunca será canon». Y si necesitan más incentivo, Katherine Barrell (Nicole Haught) aparece en el episodio 7, como Stella Grimes.

El primer titular decía algo como Kevin Spacey acusado de abuso sexual, y asumí que alguna actriz sería la víctima. Quizás por culpa de «American Beauty», o porque Spacey parece tomar papeles que le hacen parecer un tipo cuando menos cuestionable. O porque el tipo es el asesino de «Seven».

Lo cierto es que cuando me di cuenta que era Rapp pensé que sería bueno que finalmente también se echara luz al abuso que sufren algunos hombres también, particularmente niños estrella. Luego vi lo de la salida del armario y me di cuenta de que Spacey consiguió lo imposible: Hacer de eso algo erróneo.

No a la declaración de Kevin Spacey. Nop. No existe ningún nivel de embriaguez que justifique o explique asaltar a un niño de 14 años.

A esa declaración de Kevin Spacey: Nop. Absolutamente no. Nop.

Kevin Spacey ha inventado algo que nadie había inventado antes: Un mal momento para salir del armario.

Queridos medios: Mantengan el foco en Anthony Rapp. Sean la voz de la víctima. Ayúdenos a nivelar el terreno.

Sólo quiero ser jodidamente clara al decir que ser gay no tiene nada que ver con acosar a menores de edad.

No puedo creer que tenga que decir esto en 2017, pero ahí va: Ser gay no es una excusa por intentar abusar de un menor.

La forma más elegante de salir del armario es a través de una pantalla de humo del departamento de relaciones públicas para distraer a la gente del hecho de que abusaste de un niño.

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Sobre el Autor

Nani

Si te parece que esto no tiene rumbo fijo, estás en lo cierto. Popculture, trending, fan works, ciencia y justicia social, desde el otro lado del charco

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