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Killing Eve resumen de episodio 2×02

Killing Eve resumen de episodio 2×02

La semana pasada en Killing Eve nos quedamos lo pasé un poco mal porque Villanelle andaba palida muerta viviente y Eve no podía sino picar verdura de los nervios de que su novia hubiese muerto apuñalada por ella. Yo es que me leo describir esta relación y no puedo entender que las ame juntas. ¡Menos mal que esto es ficción y sabemos distinguir! Porquer si algo he aprendido yo de esta serie es que Villanelle nos ha vuelto un poco locas a todas.

Y hablando de nuestra rubia favorita, Villanelle consigue llegar hasta Basildon en la cajuela de una familia. No es Londres, que sabemos es su destino final, pero por lo menos está más cerca. Eso sí, sigue en pijama y en malas condiciones. Pero es una mujer de recursos, así que en menos de lo que canta un gallo se roba ropa de una lavandería y por lo menos ya no va vestida en pijama. Aunque tengo que decir que ¡hasta eso le queda bien! No creo yo que cualquiera pueda llevar ese modelito con esa presencia.

Una vez vestida, Villanelle decide que se va a poner a hacer una de sus cosas favoritas, que es manipular a la gente para conseguir lo que quiere. ¿El problema? Pues que cuando se te acerca una chica vestida bien, perfumada y además guapísima, tiendes a caer más fácilmente. Cuando se te acerca una chica con la cara llena de moretones, muy mal vestida y con cara de zombie viviente, las sonrisitas no funcionan tan bien como de costumbre.

Eve por su parte, se ha sincerado con Niko, a medias. Sí que le ha contado sobre el asesinato de Alistar Peilee y sus sospechas de que Villanelle pudo haberlo cometido. Pero le faltó contarle todo aquello de casi enrollarse con ella, sentirse irremediblemente atraida a su persona y sobre todo la minucia de haber apuñalado a otro ser humano. Por un lado comprendo a Eve porque son todas cosas que muy probablemente harían que su esposo la mandara a freír espárragos, pero por otro pienso que Niko tiene una diana en toda la cara y no tiene ni idea.

Señor por favor, protéjame de los malos malotes

Como sus técnicas habituales han fallado y está en una posición muy vulnerable, Villanelle mueve ficha y decide camelarse a un señor llamado Julian que da una mala vibra horrible desde el primer momento. La rubia le dice que es una mujer maltratada y él le ofrece quedarse en su casa. Algo que inmediatamente me puso de los nervios, porque somos mujeres y estas cosas son como ¡alerta roja! Pero por otro lado Villanelle es capaz de cuidarse solita ¿no? Alguien que me tranquilice por favor.

Mi trauma existencial no deja de crecer cuando llegan a la casa en cuestión, porque el tal Julian tiene su hogar lleno de muñecas de esas de porcelana que dan una grima horrible y son el decorado perfecto para cualquier película de miedo que se precie. A Villanelle que siempre ha tenido un gusto refinado, tampoco es que le haga la más mínima ilusión, pero tampoco tiene muchas opciones por el momento así que decide quedarse.

Eve empieza su nueva rutina de trabajo conociendo a nuevos compañeros Jess y Hugo, porque tanto ella como Kenny se unen un grupo del MI6 que se va encargar de investigar el caso.

En cuanto tienen un segundo a solas, Eve suelta sopa con Kenny, ¿por qué? Pues porque Kenny es leal, confiable y supongo yo que el único que no se arrancaría los pelos ante la situación o la despediría (como Carolyn). Es muy gracioso ver a los dos con una mezcla de sentimientos entre emocionados y aterrorizados por la situación. Igual ambos coinciden en que Carolyn no puede saberlo.

En fin que Eve pasa su día repasando el caso de Oksana con sus compañeros y rebuscando sobre mujeres rubias apuñaladas en sus tiempos libres por si da con ella.

A Villanelle la vemos intentando no morir de asco con cada cosa que ve en casa de Julian mientras intenta dormir. Eso sí, cuando cierra los ojos se acaricia la cicatriz que le ha dejado la puñalada de Eve y lo hace con una sensibilidad erótica que me ha dado algo de miedito porque ¿para qué vamos a mentir? Me ha puesto un poco. Ese es el efecto que tiene esta asesina, motivo por el cual, si me cruzara en su camino, seguramente terminaría cadaver.

Lo que me volvió a poner la piel chinita y no de buena manera es que la herida de Villanelle está infectada y cuando le pide medicamentos a Julian este le hace una cobra además de mirarla fíjamente mientras duerme y hacer alegorías a su posible noviazgo. Todo da muchas ñañaras y Villanelle está fatal. Para cuando la mente le sigue al cuerpo, se da cuenta de que está encerra en la casa sin escapatoria porque Julian es obviamente un loco pervertido.

Viendo el percal, la rubia opta por llamar a un número misterioso y dar un mensaje en código: «he fallado mi exámen de conducir». Pero ahí no para, luego intenta contactar con Eve, porque sí, su novia ha intentado matarla pero en el fondo no la quiere muerta, así que seguro puede acudir en su ayuda. Pero eso de llamara al MI6 y que te pasen con uno de sus agentes no es moco de pavo, así que la mandan a freír espárragos.

Y hablando de Eve, la morena sigue con su investigación sobre el asesinato, pero las cosas no le cuadran, básicamente porque el hombre murió porque le inyectaron aire debajo de una uña. Un asesinato pensado, por una profesional, pero que no tiene imaginación. No hay fanfárria, es clásico, es aburrido, es todo lo que Villanelle no es.

Así es como conocemos a una nueva protagonista de la temporada: «El fantasma». Bueno, conocemos su trabajo, porque de ella ni sus luces. A diferencia de Villanelle, el fantasme no se deja ver, no quiere causar emoción ni que su trabajo sea reconocido, simplemente se dedica a matar. Y nos dan una pequeña muestra de su efectividad cuando la vemos matar a un hombre cambiándole el café. ¡Pecado! Eso sí, sigue siendo un fantasma también para nosotras porque no le vemos la cara.

Al menos nos queda una cosa clara, la primera es los 12 han movido ficha y por lo visto ya tienen una chica de repuesto para cubrir a Villanelle. La segunda es que a la rubia no le va a hacer la más mínima ilusión ver su puesto ocupado.

Igual Villanelle tiene problemas mucho más grandes en este momento, porque Julian llega a casa, descubre que ha llamado y se cabrea muchísimo. En cualquier otro momento, este tipo hubiera sido pan comido y yo no hubiera sufrido en lo más mínimo. Pero recordemos que la rubia está convaleciente y el tipo mide un tercio más que ella y pesa por lo menos el doble.

Fue una escena incómoda de mirar, porque sufrí mucho. En serio, el trabajo de Villanelle es poco convencional y digamos que tiene mucho riesgo, pero esta es la primera vez que realmente pensé que podría morir. En general tiene el control de la situación siempre. Pero este episodio nos ha servido para recordar que la rubia es tan humana como nosotras, y que un error puede hacerla terminar bajo tierra.

La desventaja física se nota mucho, sobre todo porque Villanelle no se puede mover con agilidad y en un momento pensé que realmente la iba a conseguir inmovilizar completamente porque no conseguia safarse de su agarre. Así que la cara de satisfacción cuando por fin consiguió cargárselo, rivalizó la de Villanelle que dedico unos cuantos segundos de su tiempo a disfrutar mirando como se le escapaba la vida y a dejarle un recadito a Eve antes de salir corriendo de la casa.

Fuera se topa un coche que le hace señales, seguramente respondiendo a su mensaje en código. Dentro hay un hombre que es su nuevo «Guardian» y que tiene muy malas pulgas. De hecho, la encierra en el coche, le dice que a partir de ese momento la tendrá atada en corto y le pasa unos antibióticos para curar la infección. ¡Que ganas tengo de que se recupere ya para que se cargue a ese también!

Por una cuestión de apenas minutos, Eve y Carolyn no se topan con Villanelle en la casa. Las dos acuden a toda velocidad después de que les llegara la noticia de que una mujer preguntó por ella a la operadora. Cuando entran en la casa Villanelle está ya en el coche y las ve, pero no puede hacer nada.

Las dos entran en la casa y se topan con el cuadro de Julian muerto con el cepillo para lavar la taza del baño en toda la boca. Obviamente un trabajo de la rubia, así que Carolyn decide que tienen que ponerle protección a Eve y que han de hablar con alguien más. ¿A que no adivinan con quién? ¡Pues sí! Es el mismísimo Konstantine que está vivito y coleando. Y hasta aquí llegamos en este episodio. Esperemos que para el siguiente Villanelle se sienta mejor y vuelva a ser la asesina carismática y alegre que todas conocemos. ¿Verdad?

About The Author

Paola Mejia

Editora en jefe y creadora de Lesbicanarias.es. Tengo 11 años analizando con ojo clínico las series, cómics, películas, libros y todo material que contenga un personaje lésbico. Soy periodista de profesión y ¡me encanta contar mis opiniones! Puedes encontrar más sobre mi en mi perfil en Linkedin

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