Podemos estar todas de acuerdo en que no existe una buena villana sin el superhéroe de turno. ¿Verdad? pues precisamente bajo esa premisa vamos a empezar nuestro resumen del cuarto episodio de la serie animada de Harley Quinn. ¿Listas para la acción?

Comenzamos la aventura con Harley y su nuevo equipo de villanos robándose de manera exitosa un banco. Todo sale a pedir de boca pero ¡nadie se entera! La prensa está muy ocupada cubriendo como Batman detuvo el último robo del Joker. Harley está lívida, porque obviamente su plan fue exitoso y el del Joker un fraude, pero como su némesis es Batman todos los ojos están puestos en él. Así que la rubia está determinada a conseguir a su propio némesis que la ayude a colocarse en el pináculo de la escala de supervillanos.

Harley Quinn intentando convencer a Poison Ivy

Pamela como siempre, es la voz de la razón e intenta convencerla de que, un villano verdaderamente exitoso es aquel al que no lo descubren a mitad de la fechoría. Pero ya sabemos como es Harley cuando tiene algo en mente (y todas la queremos así, incluida Pamela aunque entorne los ojos). Así que pasa de todo un kilo y decide ponerse a buscar en la red al némesis de sus sueños. Igual no hay muchos para escoger, así que reclutan a King Shark. Un maloso gigantesco con cara de tiburón que en el fondo es un hacker tranquilito y buena onda para ayudarlos.

Entre todos no hacen un némesis, así que Harley decide tomar las riendas del plan y se roba el Batmovil para provocar que Batman gire sus batiojos del culo del Joker hacia ella. Pero lo único que consigue es que mini Robin quiera practicar con ella y hacer sus pininos como super héroe. Harley pasa de él un kilo y se marcha decepcionada.

¿El problema? Que mini Robin se va a los platos de televisión a decir qué ella es su Némesis y eso sí que no lo puede permitir.

Harley Quinn y Poison Ivy mirando televisión

Harley: ¿Por qué iba a pelearme con un niñato? ¡Quiero un némesis que tenga pelo en el pecho!
Poison Ivy: Uh pues eso descarta a Batman. Gatubela dice que se depila todo.

LOL. ¡Ais me encanta esta serie! Las cosas empeoran para la reputación de Harley cuando una reportera que a lo mejor conocen llamada Luisa Lane escribe un artículo sobre como Harley ha hecho retroceder al feminismo al pelear con un niño. Todo el mundo (incluida yo) quería leerlo, pero no podemos enterarnos de qué va porque ¡hay que pagar para leerlo! Agh… seguro que ustedes han sufrido de esa clase de villanía en el internet.

Harley decide entonces que secuestra a Luisa para que cambie el artículo. Poison Ivy le advierte que, si lo hace se echará encima a Superman. Pero eso no hace sino emocionar a Harley. ¿Qué mejor Némesis que ese?

Así que dicho y hecho, secuestran a Luisa que a estas alturas ya está bastante acostumbrada y ni parpadea. Superman llega y todo va bien hasta que mini Robin interrumpe reclamando a su Némesis. Así que el plan queda arruinado.

Nuestra rubia favorita va super nefasta a casa pero cuando llega se emociona muchísimo porque todo está decorado como un Baby Shower y ¡cree que Pamela está embarazada!

Harley: ¡Madre mía Ivy estás embarazada! Esto será malísimo para tu carrera pero buenísimo para tu Instagram.

Juro que esta serie me hace reír muchísimo. Es que siempre se les ocurre algo super loco. El caso es que todo es una broma mala del Joker para burlarse de que el Némesis de Harley sea mini Robin. Así que la rubia decide que se va a cargar al niño. Pero Pamela le aconseja que no lo haga, no por salvarle la vida, sino porque si lo mata confirmará que era su Némesis.

Con esto en mente, Harley decide tirar con un nuevo plan en el que asustarán a Robin para que cuente la verdad y luego seguirán su búsqueda del Némesis adecuado. Dicho y hecho, King Shark hace la actuación de su vida haciéndole creer que se lo va a comer, Robin suelta sopa y cae la cortina para rebelar que estaban en un plató de televisión. Ahora todos saben que Harley no ha escogido Némesis todavía.

Las cosas se complican cuando una gota de sangre cae en el tanque donde está King Shark y activa su maldad escondida de tiburón. Ahora Robin sí que está en peligro. Harley se lanza a salvarlo y consigue salvarle la vida momentáneamente. A cambio, obtiene su sueño porque el mismísimo Batman se presenta a salvar a Robin y luchar contra ella ¡en televisión abierta!

Harley: ¡Ivy! Has venido a salvarme.
Poison Ivy: Mira siempre lo hago. Mi existencia entera me la estoy gastando librarte de tus putos problemas.

Harley Quinn y Poison Ivy listas para luchar

Pamela va de dura, pero en cuanto Batman se libera de sus ataduras y ataca se le olvida el mal rollito con Harley y las dos hacen equipo para combatirlo. En un momento dado, Batman consigue hacerlas tropezar y tenemos el momento casi beso que he elegido como imagen destacada de este post. ¡Dios que ganas tenemos todos de que estas dos se líen ya!

Pero por lo pronto las dos se enfocan en la pelea y van ganando ellas hasta que se presenta el Joker a reclamar sus derechos sobre Batman. La cosa se lía parda, todos luchan contra todos. Pero de repente el Joker secuestra a Robin y se pira, así que Batman se va tras de él y Harley se vuelve a quedar sin némesis.

Harley Quinn: No puedo creer que después de todo esto no tenga un Némesis todavía.
Poison Ivy: ¿Sabes qué? Esto no es algo que puedas forzar. Hay alguien allí afuera que es tu otra mitad. Tú cómete los crímenes que te hagan feliz y lo demás llegará solo.

Lo dicho. Me mata esta serie. El episodio termina con el casero de Ivy echándolos a todos por desmadrosos. ¡A ver con qué locura nos salen en el siguiente episodio!