Este fin de semana no ha habido contenido en lesbicanarias y la culpa es de Baldur’s Gate 3, el juego de rol de Larian Studios que ha llegado rompiendo records y haciendo que todos aquellos que fanáticos de los juegos de rol y estrategia estén pegados a su ordenador creando personajes y eligiendo destino.

Para alguien como yo, que se ha pasado Dragons Age Origins más veces de las que puede contar, la llegada de este juego ha significado ir contando las horas que faltaban para la salida y empezar a jugarlo apenas lo pude instalar. Así que llevo desde ese día ocupando cada una de mis horas libres en avanzar la historia y ¡me lo he pasado de miedo!

Tu aventura en Baldurs`s Gate va a iniciar creando a tu personaje y créanme cuando les digo que las posibilidades son infinitas. Para empezar puedes escoger entre 11 razas diferentes. Cada raza te permitirá elegir un origen, por ejemplo yo he elegido ser una elfa de los bosques para mi primer personaje. Luego tienes hasta 12 clases para decidir por dónde quieres que vaya tu personaje. ¿Lo tuyo es el canto y el buen rollito? Seguramente ser bardo es lo tuyo. ¿Te apetece robarle hasta el alma a todo el que pase por delante? Pícaro para ti. ¿Eres de los que primero da el golpe y luego indaga? Bárbaro Luchador te viene perfecto. En fin, que hay clases para todos los estilos de juego y por si eso fuera poco, cada clase tiene subclases en las que puedes especializarte para hacer aún más único tu personaje.

Además, podrás elegir prácticamente cualquier detalle del aspecto de tu personaje. El tipo de cuerpo, el corte de pelo, si tiene cicatrices, piercings o marcas, el tipo de maquillaje y el nivel de detalle llega hasta los genitales. Sí, puedes elegir entre varios tipos o pedir que no se muestren. Además tus opciones variarán en función de la raza que elijas.

Vista de personaje en Baldur's Gate 3

Kahlan mi elfa pícara en Baldur’s Gate3

Nuestra historia comienza atrapados en una nave donde una criatura con muy malas pulgas nos tiene aprisionados y está haciendo una especie de experimento con nosotros. Nuestra misión es escapar de esa nave con vida y a ser posible deshacernos del regalito que nos ha dejado el susodicho y para conseguirlo podremos ayudarnos conoceremos a otros personajes que podremos elegir incluir en nuestro selecto grupo de aventureros o rechazar.

El romance lésbico en Baldur’s Gate 3

A diferencia de otros juegos como Dragon Age, en Baldur’s Gate 3 todos tus compañeros son opciones de romance para ti. Sí, aquí no hay personajes que no estén al «alcance» de la protagonista. Y aunque hay personas que prefieren el «realismo» en este punto y les gusta la idea de que haya preferencias sexuales en el juego, sinceramente yo disfruto más de esta opción porque puedo elegir yo con quién salir. Puede que aun viva triste por no haber podido ligar con Morrigan en DA1, con Ashley en ME2 o con Cassandra en DA3.

El caso es que en este juego han prometido que los romances serán más ricos, interesantes y adultos. Vamos, que empezar a salir con el personaje no será la culmine del romance, sino el comienzo. Yo, como les comenté antes, estoy en mi primera pasada y llevo unas 20 horas de juego en total. Y sí, se empieza a notar que aquí los romances empiezan rapidito porque ya dos personajes femeninos de mi grupo me han tirado los tejos. De hecho estoy empezando a desarrollar un noviazgo con Shadowheart, pero tengo que admitir que los otros dos personajes femeninos que llevo en el grupo son muy interesantes y ¡voy a tener que jugarlo otra vez para cambiar de opciones porque siento que me pierdo cosas bonitas!

Los desarrolladores de Baldur’s Gate 3 ha comentado que es viable tener relaciones poliamorosas en el juego pero no con todos los personajes, habrá a quien no le haga nada de gracia que tengas otros amores. Yo de momento soy monógama y me niego a romperle el corazón a mi chica. Esperemos que no me lo rompa ella a mi.

No llevo todavía ni un cuarto de las 100 horas de jugabilidad que promete el juego, así que me queda mucho de explorar del juego en general y de los romances en particular. Pero con las horitas que ya le echado les puedo confirmar que es un juegazo con todas las letras. Yo me he divertido como hace tiempo no lo hacía. Me he enganchado muchísimo a las múltiples opciones que tienes para resolver tanto los combates como las diversas situaciones que se te presentan en el juego.

Por ejemplo, yo ya he decidido que mi próximo personaje podrá hablar con los animales, porque me desconsuela mucho no poder entender lo que le pasa a ciertos pequeñuelos que me he encontrado por el camino.

YouTube video

En fin que, les recomiendo mucho que compren el juego y empiecen a explorar todas estas posibilidades. Lo cierto es que hubiera jugado Baldur’s Gate 3 incluso si no hubieras podido ser lesbiana en el juego. Porque ¡me encantan este tipo de títulos! Pero se agradece que los desarrolladores hayan incluido no solo esta sino prácticamente todas las posibilidades imaginables del arcoíris LGBTQ.