Bienvenidas a Estación 19, esa serie en la que hay días en los que la vida te pasa por encima y por si fuera poco el destino decide pisarte. Esta semana Maya y Carina se enfrentan a los cuernos de la maternidad. ¡A ver como los capean!

Nuestro episodio comienza con un bebé llorando a todo volumen mientras Carina intenta cambiarle el pañal. ¿El problema? Pues que todo está todavía en cajas por la mudanza y no los encuentra. Esto podría ser medianamente soportable pero es que Maya ha elegido justo ese momento para taladrar la pared. Y la combinación de sonidos me estaba volviendo loca a mi, así que imagínense a Carina a la que encima el bebe le ha hecho pipi en la blusa.

Carina y Maya con Liam

Carina a punto de matar a Maya porque no le pasa un pañal

Carina está desesperada y Maya está intentando arreglar cualquier mísero problema de seguridad de la casa. ¿Esquinas puntiagudas? Hay que poner cositas de goma para que el bebé no se vaya a pegar, tapar los enchufes, etc. A Carina casi le da el patatús y le recuerda que, todavía faltan bastantes meses para que el bebé sea autónomo y se tengan qué preocupar por esas cosas, pero el tema pañal es inminente y ¡Lo quiere ya!

La siguiente vez que vemos a las chicas, Carina está en la cocina cocinando y Maya llega de puntillas porque acaba de poner a Liam en la cunita y se quedó dormido. ¡Éxito! Pues no, celebraron demasiado pronto porque medio segundo después se despierta llorando. Maya quiere salir corriendo a cargarlo, pero Carina le dice que espere un par de minutitos, algo que a la rubia no le hace la más mínima gracia.

Carina parando a Maya

¡Stop! In the name of love

Maya: Pero está llorando.
Carina: Lo sé, pero nunca va a aprender a tranquilizarse solo si no le das un poco de espacio.
Maya: Es un bebé, no necesita espacio, necesita sentirse seguro.
Carina: Sí, pero dejarlo llorar un par de minutos en un espacio seguro le va a enseñar un poco de autocontrol.

Maya le explica a Carina que leyó que los pequeños adoptados ya tienen una herida por que su mamá los ha dejado y eso los puede afectar para siempre. Así que cree que deberían practicar con Liam el «apego parental». Carina le dice que entiende perfectamente que está intenta evitarle todos los problemas a Liam. Pero que dormir con él, no va a hacer que esas cosas se solucionen. Y además le da miedo ahogarlo mientras duermen, tanto que ella no puede dormir. Y si hay algo que les hace falta en ese momento es tener momentos para descansar.

La respuesta de Carina no le hace gracia a Maya, que simplemente la deja en la cocina y se va a cargar al bebé.

Maya y Carina en casa con Liam

Maya y Carina en casa con Liam

La siguiente vez que vemos a las chicas, las dos están hablando de la cantidad insana de ropa que hay que lavar cuando tienes un peque. Las dos están teniendo un momento juntas, así que Carina aprovecha para preguntarle a Maya, si el tema de hacer lo del apego parental tiene algo que ver con haber visto a su hermano.

Maya de inmediato se pone a la defensiva y le dice que ha dado un salto y tres volteretas con esa conclusión, pero Carina sabe cual es el pasado de Maya. Así que intenta volver a tener una conversación al respecto y le dice que entiende que su padre fue muy estricto con ella y que a lo mejor la idea de que si él hubiera sido más cariñoso ellos hubieran tenido menos problemas.

Pero Maya la corta de golpe diciéndole que ya tuvo terapia esa semana y no tiene intención de tenerla también con ella.

Carina: Solo estoy intentando entenderte.
Maya: No estoy de humor para hablar de esto. ¿Quieres que te hable de tu padre?
Carina: ¿Por qué estás tan a la defensiva? Solo digo que nosotras no somos nuestros pares y que me niego a vivir en la sombra de sus errores. Siento que estás tan preocupada de que Liam se caiga, o se ahogue o asfixie que lo vas a sofocar a base de ahogarlo con tus inseguridades.

¡Wow! Convengamos en que Carina tiene razón y había intentando llevar bien la conversación, pero con esta respuesta se ha pasado como siete pueblos. Y si Maya ya estaba cerrada antes, con esta frase saca una muralla china y de plano decide irse de la casa. Así que Carina se queda enfadada porque le deja la discusión a medias y encima no sabe ni a donde se fue.

Maya y Carina discutiendo fuera de casa

Maya y Carina discutiendo fuera de casa

Lo siguiente que vemos es a Carina esperando por la ventana ya de noche a que Maya llegue con cara de mitad preocupación y mitad cabreo. Cuando la ve llegar sale corriendo a gritarle que no se puede ir así y que la llamó mil veces. Maya le responde que fue a caminar para calmarse y que llevaba el móvil pero nunca la llamó. Pero sí la llamó, lo que pasa es que lo tenía sin batería.

Carina le grita que se ha replanteado toda su vida mientras esperaba, que ya no sabe si le va a ayudar a cuidar a Liam o se va a escaquear cuando las cosas se pongan difíciles. Maya le pide que baje la voz porque la mitad del vecindario las está escuchando pero eso a Carina le importa un pepino.

Liam empieza a llorar dentro de casa y cuando las dos intentan entran descubren que la puerta está cerrada. Carina se ha salido a discutir sin llaves y ahora ninguna de las dos puede entrar.

Maya y Carina intentando entrar a su casa

Maya y Carina intentando entrar a su casa

Las chicas están desesperadas intentando entrar y Liam deja de llorar solo, momento que Carina aprovecha para meter el puñal diciendo que aprendió a gestionarse solo. Pero Maya le responde que eso es que vio que nadie lo levantaba y perdió toda esperanza.

Maya aporta también que ella puede abrir la puerta con una palanca y trae una en el coche pero el suyo está cerrado y las llaves están dentro. Entonces le pregunta a Carina si cerró el suyo. La italiana le dice que sí, que está casada con ella, así que ya aprendió a cerrar el carro, pero Maya intenta igualmente y ¡voila! Lo dejó abierto.

Maya y Carina hablando en la cama

Maya y Carina hablando en la cama

Por la madrugada, ya las dos tranquilas en la cama, Maya confiesa que sabe que se ha pasado en el nivel de rayitas de preocupación. Pero que la verdad es que está agobiada. Carina le contesta que ella también. Maya propone jugar a «verdad o miedo», tienen que decir algo que les de miedo y tiene que ser verdad.

Carina le confiesa que tiene miedo de que no las dejen adoptar a Liam. Maya tiene miedo de que Liam tenga que vivir en un mundo de gente llena de odio. Carina sufre por la idea de que, incluso si hace todo bien, las cosas pueden salir mal. Maya confiesa que tiene miedo de morirse en el trabajo y dejarla a ella criando a Liam sola.

Carina: Tengo miedo de que, después de tener días como estos no quieras tener más hijos.
Maya: ¡No tienes que preocuparte por eso!
Carina: ¿Segura? Porque todavía me gustaría hacer la inseminación artificial.
Maya: Sí, me parece bien.
Maya y Carina hablando sinceramente

Maya y Carina hablando sinceramente

Me ha encantado que, cuando por fin han puesto sus inseguridades sobre la mesa y han hablado con honestidad de sus miedos, las dos pudieran encontrar los puntos en común. Porque la realidad es que las dos quieren lo mismo, lo que pasa es que el estrés y el cansancio a veces no les permiten encontrar la manera correcta de expresarlo.

Las dos se besan y por un micro segundo se plantean tener sexo, pero un bostezo después las dos deciden que sus cuerpos necesitan más el sueño, así que se abrazan y se van a dormir.

maya y carina abrazadas en station 19

Y colorín colorado este episodio de Estación 19 se ha acabado. Ha sido bonito ver a nuestras chicas lidiar con el cansancio y el poco sueño a base de comunicación y abrazos. ¡Nos vemos la próxima semana por aquí para comentar el siguiente episodio!

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