Nunca voy a perdonar a Netflix por joder a una serie que nos deja con tremendo final de temporada como nos dejó Warrior Nun (La Monja Guerrera). Porque si creíais que una serie de monjas guerreras no podía terminar de forma épica, os aseguro que estáis equivocados no, lo siguiente. Porque la forma en la que Warrior Nun te deja al borde de la silla es épica. Porque sí, es tremendo.

¿Recordáis que nos quedamos el capítulo anterior con una Ava que había viajado al otro lado para hacer algo poniéndose la corona? Pues bien, continuando con el momento, descubrimos que no solo regresó al otro lado, si no que se encontró con la mismísima Reya, la tal diosa o como queráis denominarla; con la que se encontró Miguel/Michael. ¿De qué hablan? ¿Qué ocurre entre las dos? ¿Qué pasa? No tenemos ni idea. Solo sabemos que Reya, es la que para a los Taraskas que aparecen contra Ava… antes de que los títulos desaparezcan.

Beatrice ataca al Padre Vicente

Beatrice ataca al Padre Vicente

Lo siguiente que vemos es a una Beatrice que está dispuesta a partirle el cuello a Vicente si este le había hecho algo a Ava. Literalmente, la forma en la que le pilla el cuello al padre, Dios, nunca mejor dicho, ponme a una Beatrice en mi vida. Porque solo es Miguel la consigue que Bea deje al Padre respirar para que se explique. Porque Ava no ha hecho otra cosa que ir al reino de Adriel para encontrar la clave de su destrucción y así, acabar con él. Sin embargo, Beatrice no está tan segura de ello. Después de todo, se puso la corona, algo que anula por completo a Ava…

Sin embargo, Beatrice no puede estar más errónea porque cuando nos damos cuenta, Ava despierta. La preocupación de Beatrice por si esta está bien, la cara de Ava viéndola allí es que derrite a cualquiera, creedme. Sin embargo, no debemos de olvidarnos de lo más importante, Ava ha vuelto y con las revelaciones de las revelaciones: sabe lo que se debe de hacer finalmente para acabar con el maldito Adriel. ¿Todo bien, verdad?

Incorrecto.

Ava y Miguel hablan sobre la misión y el deber

Ava y Miguel hablan sobre la misión y el deber

Al parecer, sea lo que sea lo que ha pasado con Ava en el reino, nos da a entender que la misión de Miguel tiene ahora más significado para ella que nunca. Lo entiende y por la conversación que tienen los dos, deben de hacer lo que deben de hacer aunque, eso sí, con un pequeño detalle: deben de mantener aquello en secreto, que no se enteren las demás hermanas para mantenerlas protegidas. O, si lo queréis tomar de esta manera, evitar que Beatrice se entere de todo lo que está pasando para evitar que pueda parar el plan que tienen entre manos: aquí se van a matar…

Es tiempo de actuar.

Las monjas se reúnen y junto con Jillian, Madre Superiora y Ava, hacen el plan.

En pocas palabras, Adriel tiene el arca, utiliza las oraciones, como ya habían dicho anteriormente, para crear el poder suficiente para abrir las puertas y traer los demonios a la tierra. En pocas palabras, para abrir las puertas del Infierno. Así que, para ello, se desvincularán en dos grupos: uno que vaya a por el arca y el otro que vaya por lo que alimenta esta: la cruz a la que le rezan ya que esta interfiere con el Halo que lleva a la espalda Ava. Fácil y seguro, ¿no es así?

Beatrice la Madre superiora hablando en Warrior Nun

Beatrice y la Madre superiora hablando sobre las intenciones de Ava

De nuevo, no para Beatrice que, tras terminar la reunión, se queda con la Madre Superiora hablando. Sabe que Ava está planeando algo que no quiere decir, tal y como lo hizo en su día Shannon… Desde luego, no hay forma más sutil de decirte que aquí algo va a pasar con Ava, como lo dicen en esta serie.

Es hora de ir despidiéndose.

Primero, Jillian y Miguel/Michael, que comparten una escena de lo más tierna entre madre e hijo. Miguel parece que está decidido a no volver y Jillian lo sabe. Desde luego, sea lo que sea lo que le hizo Reya al pobre niño, lo ha cambiado y da pena que después de tanto tiempo, Jillian tenga que volver a perder a su hijo porque se tenga que sacrificar por el bien de la humanidad. (Las ironías, ¿no creéis?).

Aunque la que sí que se va a sacrificar es Ava…

Encontrándonosla en su habitación, Ava está escribiéndole una nota de despedida a Beatrice, como la vemos escribiendo. “Querida Beatrice…” Lo que daría por leer esa carta después de tremendo capítulo… Ni os lo imagináis.

Ava y La Madre Superiora hablando en La Monja Guerrera

Ava le dice a la Madre Superiora que será la última Monja Guerrera en morir

El caso es que, escribiéndola está cuando la Madre Superiora entra. Atrás a quedado esa Madre que veía a Ava como un “cáncer para la hermandad”. Desde luego, la Madre la ve como una hermana más, una hija, y así se lo hace saber cuando Ava le cuenta lo que va a hacer. Literalmente, piensa apartar a las hermanas, para que solo tenga ella que morir. “Seré la última Monja Guerrera” dijo Ava una vez y esta está dispuesta a cumplir ese cometido. La Madre Superiora lo sabe y no puede estar más orgullosa que ella…

Hay, señor. Que bonito.

Sin embargo, que no crea Ava que todo va a ser bonito: Beatrice no se lo va a poner así. Literalmente, la “mala leche”, como se dice donde vivo, que tiene encina Bea cuando Ava va a hablar con ella es patente. Ese “no me tientes” que le suelta, es normal. Incluso cuando el Padre Vicente, que está en su camino de redempción se les acerca, Beatrice sigue en sus trece.

Ava y Beatriz en el último episodio de La Monja Guerrera

Ava y Beatriz hablando en los momentos previos a la misión

Nota en ese momento: amo la manera en la que Bea no quiere a Vicente cerca y es con una petición de Ava, que Beatrice se queda como… “Bueno, vale”. Es que Beatrice es lo que se llama un “gay disaster” en ese momento.

Es hora de marcharse y, con un último adiós por la Madre superiora, las monjas se ponen en marcha. Aunque lo primero es lo primero: hay que infiltrarse.

Con ayuda del Padre Vicente, estás llegan y son paradas por un grupo de seguidores que crean un momento de mis favoritos. ¿Cómo van a entrar Vicente y un grupo de Monjas infiltradas? Fácil: “son vírgenes como ofrenda para Adriel”. Sí, vírgenes incluido Miguel. La cara del chico cuando lo mira el seguidor es todo un poema. “Los gustos son los gustos” de verdad, un pequeño gesto, pero de lo más divertido que les funciona y pues, ole ellos, ¿no?

Reuniéndose con Camila y Jazmine, a quien oficialmente Ava la da la bienvenida como una monja guerrera más, es hora de poner en plan en marcha. Sin embargo, primero deberán de lidiar con los guardias cuando estas son pilladas. Normal, se ponen a bendecir a metros de distancia de los malos, ¿Qué se esperaban?

Beatrice y Jazmine viendo a Ava pelear

Jazmine y Beatrice viendo a Ava pelear

Toca acción y momento para que Ava brille en acción y es que aquí demuestra su entrenamiento. Incluso tenemos un par de momentos en los que vemos a Beatrice junto con Jazmine, sintiéndose orgullosa de lo buena que es Ava peleando y lo mucho que confía en Beatrice, todo hay que decirlo. De verdad, ese combo en la lucha es que es de diez, ¿Qué queréis que diga? Sin embargo, no todo es bonito para Avatrice porque Bea, pronto se da cuenta de que falta alguien: Miguel. ¿Dónde está? Este a desaparecido y, aunque Ava se hace la que no sabe, Bea sí que sabe que hay algo que están planeando los dos y que no han dicho a los demás.

Por ahora, lo dejan, hay que seguir moviéndose.

Beatrice, Ava y Jazmine por un lado. Camila, Dora y padre Vicente por el otro, este último, encargándose de joder la cruz que está interfiriendo con el Halo de Ava. Destruirlo y así, conseguir que pueda Ava utilizar su poder para acabar con él.

Sin embargo, y con quien nos debemos quedar es con Ava, Bea y Jazmine. ¿por qué? Porque por fin está aquí el momento. Lo que todo fan de Avatrice ha estado esperando.

Ava a punto de sacrificarse

Beatrice descubre las intenciones de Ava

Siendo guiadas por Ava, esta las lleva a las dos hasta un callejón sin salida, donde supuestamente estaría el arca. Sin embargo, allí no hay nada y, aunque Jazmine es la creyente e inocente del grupo, Beatrice se da cuenta de lo que pasa finalmente: era una trampa para que estén a salvo mientras Ava se sacrifica. Beatrice le hace frente y si creíais que Ava era este espíritu libre sin preocupaciones y alocada, esa Ava quedó atrás hace muchísimo tiempo.

Porque las cosas cambian… cuando ves que no todo gira en torno a ti.

Haciendo alusión a lo que Beatrice le dijo en su día en el convento, Ava le recuerda porque está haciendo aquello. Por que se va a sacrificar y creo que en ese momento, todas somos Beatrice al escuchar Ava diciendo que sabe que se debe de sacrificar para que otros puedan vivir. “El trabajo de una Warrior Nun” le recuerda.

Ava se va a sacrificar, va a morir para que Beatrice tenga su vida y la pueda vivir. (Hay “oma”, ¿por qué las lesbianas tienen que ser tan dramáticas?).

Ava y Beatrice a punto de besarse

Ava y Beatrice a punto de besarse

Beatrice no quiere, no piensa hacer e intentando sacarle la corona a Ava, esta es más rápida y tras un rápido movimiento… ¡Habemus beso! Por fin. El tan esperado momento de todo fan para esta pareja llega. Ava besa a Beatrice y, aunque esta se queda un poco sorprendida al momento, cierra el espacio entre ambas y le sigue al beso. Un beso que es la mezcla perfecta de pasión, sentimiento, tristeza y… Mirad, ocho capítulos, pero mereció realmente la pena para ver este momento. ¡Que bonito y triste a la vez!

Un momento, que pronto queda interrumpido cuando Ava, utilizando el Halo, se despide de Beatrice con un “para siempre”.

En ese momento, somos Jazmine. Porque sí, no nos tenemos que olvidar que Jazmine también se encontraba por la zona y la pobre solo se queda viendo y esperando la reacción de una Beatrice que tiene que recomponerse rápidamente. Hay que saber donde va Ava, aunque esto pronto queda aclarecido cuando Jazmine, hablando con Beatrice que quiere evitar que Ava se sacrifique, da con la clave: el subsuelo.

¿El templo que en su día construyó al revés? Igual que aquel. ¿La cruz? Invertida para que el poder llegue al subsuelo. Es allí done está el arco.

Y, en efecto, allí está.

Siguiendo a Ava, esta se reúne con Miguel, que desapareció porque se iba a adelantar para el arca. Ava se reúne con él y, aunque en su cara aun se refleja el momento del beso, Ava tiene que tener la mente limpia. Simon Barry, el creador del show, realmente supo como hacer este momento más poderoso de lo que debía.

Así que, allá van, Miguel y Ava, a punto de sacrificarse por la humanidad. Bueno, Miguel, porque Ava aun está con la idea de volverse atrás. ¿Sabéis? Es bonito ver ese contraste de la Ava vieja y esta Ava que quiere evitar males mayor. Sin embargo, con un Miguel que está dispuesto a morir por el bien de la misión… Hijo mío, ¿qué diablos te ha hecho Reya, por Dios?

Volviendo con el segundo equipo: Vicente, Camila y Dora, estos llegan a la zona de los rezos. Aunque allí, se encuentran con Kristian. Vicente y este tienen una pequeña charla, donde Vicente le hace intentar entrar en razón, mientras que Camila y Dora intentan acabar con la cruz para que Ava pueda utilizar bien el Halo. Spoiler: no sirve para mucho porque, aunque Vicente intenta distraerlos, pronto Camila y Dora, que saben de lo que va a hacer Ava por Beatrice, son pilladas.

Así que, peleando, intentan acabar con los seguidores, pero es para nada. Son pilladas antes de que puedan hacer nada. ¿Ahora qué? Les toca a Miguel y Ava, que por fin dan con Adriel.

Lilith le arranca el corazón a Miguel

Lilith le arranca el corazón a Miguel

¿Nos toca una batalla épica en la que Miguel se va a explotar con el Divinium que tiene dentro de él? No. Literalmente, el pobre muchacho no puede dar más un paso hacia Adriel, cuando Lilith aparece de nuevo y le arranca el corazón. Literalmente, esta lo arranca de su pecho y Miguel a duras penas sobrevive… muerto. Ava solo puede quedarse horrorizada en el momento, antes de que Lilith la someta. Adriel está preparado para su misión y lo va a conseguir cueste lo que cueste. Va a desencadenar el Infierno en la tierra y va a por Reya. Un villano de los pies a la cabeza.

Por lo que con Miguel muerto, Ava atrapada, Lilith con Adriel. Camila y Dora atrapadas, ¿quién puede ayudar? Beatrice.

No se qué harían las monjas sin ella, llegados a este momento.

Beatrice luchando contra los guardias

Beatrice luchando contra los guardias

Junto con Jazmine, esta encuentra un ascensor que da directamente hacia donde Ava debe de estar. Lo único malo, que está guardado por el mismo sacerdote que asesinó a la Madre Superiora e hizo de Judas con el Papa Duretti. Sin embargo, Beatrice, ni por asomo se va a amedrentar por ello “Os interponéis entre Ava y yo […] quedaos… y no volveréis a andar”. Me río yo de los que dudaban que Beatrice no era lesbiana y lo de Ava y ella era solamente queerbaiting.

Beatrice se vuelve a marcar otro momento espectacular, como la famosa escena del pasillo allá por la temporada uno, en el que no deja títere sin cabeza. Uno a uno, los seguidores van cayendo a manos de Beatrice. Aunque no solo ellos, Jazmine hace su parte y es que ella misma se encarga de acabar con el Judas del cura traidor. La pobre, va a necesitar un poco de terapia después, pero oye, Jazmine, te has ganado tu puesto como Monja Guerrera, honestamente.

Ahora, solo queda que Beatrice se reúne con Ava.

La cual lleva también lo suyo. Marcándose el típico discurso de malo, Adriel pronto le enseña a una Reya que está siendo apresada para ser traída al otro lado. Y lo consigue, Reya es lanzada a este mundo para ser rematada por Adriel. Sin embargo, cuando todo parece perdido, Adriel comienza a fallar. ¿La razón? Camila. Y es que aprovechando el poder del arca y la distracción que crea, cosa que deja a Reya dentro de este mundo también; aprovecha su conexión con Adriel para que este se desconcentre y Ava pueda aprovechar la situación. Además de evitar que Adriel consiga ponerle la corona de espina a la susodicha.

Ahora sí que sí, se viene la pelea.

Ava se prepara para luchar contra Adriel y Lilith

Ava se prepara para luchar contra Adriel y Lilith

Ava, sola contra Adriel y Lilith de la única manera que puede. Cosa que hay que admirar, porque Adriel y Lilith no se lo ponen fácil. Sin embargo, marcándose una de las mejores peleas con efectos especiales que se pueda ver, pronto Ava se da cuenta de que la única manera, podría ser acercando a Adriel al cuerpo de Miguel. Después de todo, aunque muerto, el Divinium sigue dentro del cuerpo del chico. Se acercan, activa el Divinium y adiós por fin.

Por lo que, golpe a golpe va retrocediendo al cuerpo del chico hasta que…

¡BOOM!

Sí, consigue acabar con Adriel. Consigue que la explosión le afecte y, por un momento, todo queda en locura con todos por los suelos. Incluida Ava, a la que una Beatrice que a penas llegaba en el momento de la explosión, corre hacia a ella… solo para descubrir que Ava ha sido gravemente herida. Hay que curarla, pero por suerte, Adriel por fin está muerto…

Beatrice abrazando a Ava después de la pelea

Beatrice abrazando a Ava después de la pelea

Bueno, al menos, eso creían.

Adriel sigue vivo y coleando. “No puede ser asesinado en este mundo” le recuerda incluso a Ava y Beatrice. Lo que nos lleva al dicho que dicen en mi tierra “bicho malo nunca muere”, pero en esta ocasión y, con ayuda de Camila, la cosa cambia porque consigue deshacerse de la dichosa crucecita que mantenía a raya los poderes de Ava. Esta tiene entonces tiene una última oportunidad. No para luchar, si no para llamar a los Tarascas para que sean ellos los que acaban con Adriel. Porque acaban, Adriel está por fin muerto, menos mal. Todos parecen recuperar la normalidad, Kristian vuelve a ser el que era junto con los feligreses seguidores de Adriel. Ava ha salvado al mundo.

Ava a punto de invocar a las tarascas junto a Beatrice

Ava invoca las Tarascas con la ayuda de Beatrice

Sin embargo, la cosa no acaba aquí. Los Tarascas se vuelven hacia Ava y Beatrice entonces, pero antes de que esta lo puedan hacerles nada, Reya los para. ¿Qué demonios pasa con esa diosa o lo que sea? Ni idea, pero algo gordo es porque esa mirada que le echa a Ava, la forma en la que se ve emocionada y casi llorando, y encima Ava que le dice que no tenía ni idea de quien era a Beatrice… pues como que, aquí las matemáticas no nos salen.

Sea lo que sea, aprovechando que Ava a abierto el vórtice, el arca, Raya se marcha.

Todo queda normal, ¿no?

Beatrice cuidando de Ava que se está muriendo

Beatrice cuidando de Ava que se está muriendo

No, que Ava se nos muere. La chica no lleva ni un cuarto de año de vuelta a la vida que ya se nos muere otra vez. Esta vez, encima en brazos de Beatrice, que no la quiere dejar marchar. Nosotras tampoco. Es más, ni quiere que le entregue el Halo cuando Ava acepta su destino de que es hora de que muera realmente y lo deje todo tranquilo, como una vez deseó. Sin embargo, Beatrice no quiere dejarla marchar.

Si es que se nos parte el alma ver a estas dos de esa forma. ¿Qué se supone que deben de hacer? Solo queda una solución, que viene nada más y nada menos que de Lilith: enviarla al otro lado, al mundo de Reya o de donde viniera ella… Así que, allá la llevan. Aunque si fuera por Beatrice, la seguía al otro lado. Eso se llama amor y lo demás son tonterías.

Beatrice no quiere, pero sabe que es hora de que la deje así que, con un “te quiero” de Ava, Beatrice la deja marchar, no sin antes susurrar un te quiero de vuelta al portal que se cierra llevándose a Ava y nuestro corazoncito con ella.

Ava y Beatrice despidiéndose

Ava y Beatrice despidiéndose

No queríamos otra vez el trofeo de “Entierra a tus Gays”, pero tampoco queríamos el trofeo “Di Adiós a tus Gays” de esta forma.

Beatrice solo vuelve a la realidad cuando todo termina. Con Lilith, esta solo advierte que la guerra se acerca. Una Guerra Sagrada… y también se marcha, dejando finalmente a una Beatrice que se queda sentada en la entrada del arca con un “¿Y ahora, qué?”. Que es honestamente, como nos quedamos todos…porque así termina el capítulo.

Ava a saber donde, Beatrice diciéndole adiós a la única persona que ha querido, Lilith a saber donde… que depresión, ¿no?

Beatrice en el último episodio de La Monja Guerrera

Beatrice a punto de abandonar el convento

Pues esperaros porque como toda película Marvel, Warrior Nun nos saca una escena post-crédito de la manga de repente y vemos a una Beatrice fuera del hábito, frente a la urna que guarda la espada de Ava, de la Monja Guerrera. La Madre Superiora la espera junto a Camila: las reclutas nuevas están allí, pero Beatrice… lejos está de enseñar. Se nos va de allí y así lo vemos cuando le dice adiós a todos: Camila, Vicente, Jazmine, Dora (quien, dato que nadie preguntó, pero que doy: en los comics, es la última persona que toma el mantel de Warrior Nun). En fin, que Beatrice se marcha. ¿A dónde? No sabemos… ¿o sí?

La espada de Alba vuelve a brillar

La espada de Alba vuelve a brillar

Porque de repente, la espada vuelve a verse y… brilla… ¿Ava volvió?

Pues… tampoco lo sabremos porque Netflix son unos desgraciados y cancelaron la serie antes de darnos respuestas a todo ello porque, para colmo, esta última escena habría transcurrido meses después de la marcha de Ava, quizás después incluso de la guerra que Lilith mencionó y según dijeron los productores y demás de la serie.

Desgraciadamente, Netflix nos jodió y con tremendo final, se atrevió a cancelarnos la serie; pero que no se crea que nos vamos a aguantar porque aquí se lucha hasta el último momento como Ava. Así que, recordad que con el hashtag #SAVEWARRIORNUN aún se sigue con la lucha y conseguiremos esa tercera temporada cueste lo que cueste.

Nos vemos hermana en la lucha.

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