Junio es el mes donde muchas y muchos vamos desempolvando las enormes banderas arcoíris para salir a las calles a marchar por el orgullo LGBTTTIQ, sin embargo, no sé ustedes amigas lesbicanarias españolas si tengan este conflicto:

Meramente ilustrativo.

Dicha imagen se vuelve viral cada mes de junio. En México, dentro de las redes sociales y mis contactos cada año se arma un debate entre las buenas costumbres y el carnaval. El ligue y exhibicionismo dentro de las marchas, supuestamente, desvirtúan el movimiento del colectivo, por tanto hay disconformidad, falta de identificación y/o pertenencia.

En lo personal aún me cuesta mucho comprender cómo pueden existir los discursos moralistas y cómo puede continuar la frase “si pedimos respeto, hay que dar respeto” cuando es claro que al menos en México no se da el respeto, ni la justicia o los derechos para la comunidad LGBTTTI, preocuparse más porque un hombre ande en tanga o una chica trans marche con los senos descubiertos me parece un poco tonto, si bien esto es mi opinión, aquí dos puntos por los que debemos celebrar el Pride con el atuendo de tu elección.

La historia nos dice: las luchas no pasan desapercibidas

Una noche cualquiera en el Stonewall Inn, la policía llegó con las ganas de reprimir y violentar la paz de las personas queer que se encontraban ahí, hubo arrestos y golpes al por mayor. Los disturbios de Stonewall la noche del 27 de junio del 1969 fueron la chispa que le prendió fuego al movimiento por la lucha y reconocimiento de los derechos para la comunidad. Al día siguiente se hicieron protestas que no fueron pacíficas, sino contestatarias e impulsadas por la sed de justicia.

Ya no son los 70’s pero aún existen sociedades y culturas con la intención de reprimir nuestra sexualidad. Si quieren robar nuestros espacios o quitarnos nuestra libertad, lo más importante es hacerte notar, hacerte visible y recordar porqué estás en esa marcha.

La expresión de género y la apropiación de nuestro cuerpo también es ser libre

Mujeres con look de hombres u hombres con look femenino ¿Qué más da? No podemos vivir con los estereotipos o reglas del género. No se trata de ser “mujer” por ese día, vestirse de “putas” o mostrar un «físico no apropiado», es divertirse con todo aquello que nos dijeron que estaba mal, ser auténtico y sentirte en un espacio seguro para serlo. No ataques a quien decida vestirse coqueto o enseñar su barriga, mejor hazlo sentir cómodo y respetado por su propia comunidad.

Demos un alto a este tipo de debates, si deseas ir a la marcha líbrate de esos pensamientos, si no puedes, mejor no asistas; marchamos para que la sociedad se abra a la diversidad, no para cerrarnos puertas nosotros mismos.

Vestir bien, mantener una imagen prolija o lucir de acuerdo a tu género no te hace mejor persona que quien decide hacer lo contrario. Si permanecemos juntos en esta lucha nos facilitamos el camino, celebremos y conmemoremos el día del orgullo.