La semana pasada en Orange Is The New Black Doggett se había besuqueado con Coates y le había guiado para no ser descubierto dentro de Litchfield en el capítulo anterior, sigue sintiendo afecto por él y no le gustaría verlo con los otros rehenes, después de ayudarlo a escapar ella queda en las manos de Angie y Leanne, a las cuales se les une una pequeña horda de mujeres que piden justicia pues estaba “durmiendo con el enemigo”; aquí viene nuestra heroína Boo ya que es su mejor amiga y no la abandonará a su suerte, llega en su traje que la hace ver tan guapa y pone el intro de la Ley y el Orden para pedir un juicio justo para Doggett, esa escena es genial, es la mejor amiga del mundo.

Al reencontrarse, Boo no la regaña, solo le da instrucciones de lo que debe hacer para convencer a las demás reclusas de su arrepentimiento y la mejor vía es llorar cosa en la cual Tiffany ya tiene experiencia pues cuenta que solía hacerlo para robar junto a su madre cuando era pequeña.

Norma y Gina están junto a la ventana viendo a los visitantes y esta última sigue molesta porque nadie le ha agradecido por reconectar la electricidad. Flaca y Maritza tienen una conversación divertida como siempre durante su vigía en la entrada de la prisión, nada más les paso el tip, si desean verse así de guapas y con todo firme lo mejor es que metan la cara al hielo “como carne en el congelador”. #FlaritzaBeauty

Un camión enorme llega a descargar cosas en la entrada y Piscatella siente cómo poco a poco pierde autoridad y control del motín, nunca lo tuvo, pero ahora con la intervención del gobernador es imposible actuar. La descarga está en la entrada y Alison nota un montón de cajas apiladas y pide apoyo, Taystee, Janae y Black Cindy llegan para descubrir que de alguna forma sus peticiones están siendo tomadas en cuenta por el gobernador con Flaming hot cheetos, Takis y tampones.

Here comes the flashback! Taystee recuerda su vida a los 18 años en la casa de jóvenes huérfanos quienes, sin querer, se hicieron su familia. La Sra.Tendler, encargada del lugar, le llama para darle la noticia de que tiene una madre interesada en verla y le entrega una carta la cual, oficialmente, solo se le podía entregar al cumplir esa edad.

Bayley despierta en los brazos de un señor en la celda para los borrachos y se da cuenta del inútil intento que hizo para entregarse en manos de la justicia por la muerte de Poussey, posteriormente visitará a los viejos guardias de Litchfield, Wanda y Scott, para que le den un consejo para seguir con su vida después de asesinar a P. y al no ser los más brillantes no dan una orientando al pobre Bayley. Su participación, aunque es corta, en este capítulo llega al arrepentimiento máximo pues decide suicidarse bebiendo los tintes que usan en el trabajo de su padre pero resulta que no son tóxicos y no le pasa nada.

Soso y Watson parecen estar discutiendo por la litera de Poussey pero algo en la actitud triste de Soso, hace que Watson se decida en ayudarle a mejorar y al charlar se da cuenta de la frustración y molestia que vive después de la muerte de su novia. La mejor terapia que hay en ocasiones es simple, así que Janae la pondrá a correr y a ejercitarse.

En el “Patio de la resistencia”, María se une al movimiento y recibe algunos cuestionamientos por parte de Daya, Ruiz responde que lo hace por el deseo de estar con su hija, tener un perfil bajo y mantenerse al margen. La hermosa líder de la resistencia penitenciaria, Alex, disfruta muy tranquila del sol cuando Piper le comenta que está aburrida por no tener una participación dentro del motín y ahí, al fin, podremos disfrutar de un besito marca Vauseman.

No es por exagerada, pero este capítulo fue escrito por Lauren Morelli, así que le añadió escenas más lesbicanarias y significativas. Nicky y Morello tendrán un acercamiento, la soledad de Lorna le hace actuar de forma muy extraña y siempre tiene ganas de sexo, Nicky no duda, y dentro de su tipo “consultorio psicológico” se enrolla con ella.

Hemos extrañado mucho a Red pues solo aparece toda drogada con las pastillas que le dio Blanca, paranoica por Piscatella y ahora tienen la fiebre de los takis y flaming hot cheetos, salta y cantan felices porque creen que están siendo escuchadas. Black Cindy, Alison y Taystee también celebran con sus takis y cheetos cuando reciben una llamada de Nita, la asistente del gobernador Hutchinson para que liberen a los rehenes ¿Liberar a los rehenes por unos snacks? Obvio no.

¡El flashback! Taystee (Tasha) va a reunirse con Mia Jefferson, su madre, y le pregunta por qué no la quiso, Mia responde que solo tenía 15 años y no tenía dinero para mantenerla pero a su vez quería saber de ella. Solo ilusionó a mi T. al decirle que podía ir con ella y su familia, y el día de su salida del orfanato no le dio el hogar que ella esperaba.

Para no sentirse chantajeadas con unas cuantas bolsas de botanas y tampones, mi team favorito Alison, Cindy y T. deciden recoger todas las bolsas restantes y los tampones para regresarlos, Piper se pone “buena onda” y decide ayudar, ya le hacía falta estar de metiche.

Tenemos a una Frieda muy aburrida y solitaria, así que con su canción de niña scout como fondo decide hacer una invitación secreta para que sus amigas se reunan en su guarida, sus invitadas son Yoga, Anita, Gina, Gloria y Norma, también invitó a Red pero está en su rollo, su historia es de las mejores de la temporada y seguro nos traerá más sorpresas.

Nicki sabe que esto siempre trae locuras en la mente de Lorna, pero después del sexo tienen una conversación donde su alocada mente presume estar embarazada y que las hormonas la pusieron excitada por eso hubo sexo. Me conmueve mucho cómo Nicky le dice “te amo mucho, Lorna. Pero no puedes seguir haciendo lo que carajo se te dé la gana”, siempre ha estado enamorada de esta chica y sabe que debe alejarse para no caer en el mismo problema, donde no son pareja, ni nada pero Lorna la usa para no estar sola.

El juicio de Doggett se torna una secuencia muy divertida, Boo como abogado es increíble pregunta cosas sinsentido pero Doggett prefiere hacer un círculo de confianza para dialogar su problema, entre todos los rodeos y el lío deciden darle un servicio comunitario, el jurado decide que un delito no define a una persona y que serán civilizadas.

El final se compone con Chapman, Cindy, Abdullah y Taýstee caminando en el pasillo con su “intercambio” y ¡boom!, se enlaza con otra escena pasada; T. conoce a P. en la biblioteca y se burla de su nombre, se dicen unas lindas tonterías de amigas y de ahí en adelante son lo mejor de Litchfield; llegan a la entrada y tiran el soborno del gobernador, todo eso va a arder, flaming hot, bitches!

Este recap no parece resumen por lo extenso, pero es quizá de los capítulos más completos y representativos de la temporada, no por la acción lésbica, más bien por todas las historias entrelazadas y cómo funciona Taystee siendo líder de la prisión ¿Qué les parece a ustedes? Dejen sus opiniones y comentarios.