Aquí en Lesbicanarias les hemos contado decenas de escenas en las que personajes salen del armario. Casi todas nos han marcado, algunas se han hecho con sensibilidad, otras no tanto, pero nos marcan por la falta de representación. Pero Sara Ramirez nos regaló algo que creo no tiene precedentes.

Como saben, Ramirez dejó Grey’s Anatomy, donde interpretó al personaje abiertamente bisexual con más horas de pantalla, la adorada Dr. Callie Torres, y la otra mitad de Calzona, uno de los ships más queridos. Sara fue una de las primeras actrices en decir bisexual en prime time al referirse a sí misma (o a su personaje).

Lo mejor es que la actriz es ella misma una mujer bisexual, además una mujer bisexual de raza mixta.

La revolución

Porque con todos los avances que hemos hecho, no solo en temas políticos y de derechos, la comunidad LGBTQI también ha visto una mejora significativa en cuanto a representación en los medios. 2017 fue un año particularmente bueno en este respecto. Claro que aún nos queda camino por recorrer, principalmente porque en Hollywood, que es el mayor proveedor del material que consumimos, seguimos teniendo los mismos directivos de los años 40 (básicamente). Pero cada vez vemos más diversidad delante y detrás de las cámaras y eso hace la diferencia.

Sin ir más lejos, 2016 fue un año duro, donde vimos morir tantas mujeres LGBT+ en la pantalla chica. Pero esto, liderado por la imperdonable muerte de Lexa en The 100, nos llevó a una revolución inédita de la que casi inmediatamente comenzamos a ver frutos.

Madam Secretary

Esta serie no había entrado en nuestros radares lesbicanarios hasta que Sara Ramirez se unió al elenco como Kat Sandoval. Una suerte de eminencia en consulta política que se uniría al equipo de la Secretaria De Estado Elizabeth McCord, interpretada por Tea Leoni. Desde un comienzo el personaje de Kat se nos presentó como lo que conocemos como butch. Con trajes y corbatas y cabello muy corto. Pero como se trata de una serie sobre política, no habíamos tenido demasiado tiempo para saber más sobre ella.

Al menos hasta el episodio 14 de la cuarta temporada, Refuge. Aquí Ramirez brilla, así como solía deslumbrarnos en Grey’s. Desde el comienzo del episodio vemos a Kat afectada por cual sea la crisis que tienen entre manos.

La trama

La crisis, descubrimos pronto, se trata de una redada que tiene lugar en un club nocturno de Abjasia, donde el gobierno local arrestó a todos los presentes bajo cargos de prostitución y resistirse al arresto. Y no se trata de un incidente aislado porque es la quinta redada en un mes, y eso es sin contar de las que no tiene conocimiento el Departamento de Estado.

La información de inteligencia indica que estas personas están siendo atrapadas, golpeadas y torturadas, a veces hasta la muerte. Kat tiene información que algunas de las personas que han buscado refugio en la embajada estadounidense en Abjasia, cuentan que se enfrentan a un genocidio.

Mientras McCord trabaja en los canales diplomáticos, Kat y Jay Whitman, el jefe de personal de la Secretaria de Estado, trabajan con la Human Crisis Foundation, que no es más que una versión ficticia de la real OutRight Action International, que además sirvieron de consultores para este episodio.

Muy parecido a la realidad

El presidente de Abjasia le asegura a Elizabeth que los ciudadanos “inocentes” no han sido lastimados en su país. Cuando ella le recuerda que él firmó un acuerdo donde legalizaba la homosexualidad en su país, el responde que “no hay homosexuales en Abjasia” (una alegoría al discurso real del presidente de Irán en el 2007). Es estremecedor, principalmente porque es real. Es algo que ocurre en el mundo. No sé si necesariamente en Abjasia, pero sabemos que en Chechenia sí. Y recientemente además.

Durante este intercambio Kat se mantiene en segundo plano, tras McCord, pero el talento de Ramirez nos hace tenerle en cuenta. Podemos sentir su furia apenas restringida, pero nunca llega a quitarle importancia a la escena que se desarrolla.

El representante de la organización humanitaria, interpretado por el actor abiertamente gay B.D. Wong, les presenta videos testimoniales donde las víctimas cuentan sus espantosas experiencias. Un hombre cuenta como fue brutalmente golpeado por la policía, que le decía que debía ser asesinado por homosexual. Explica cómo le colocaron cables en los genitales, cómo fue electrocutado hasta que no pudo más y terminó por confesar y dar los nombres de sus amigos gays. Kat tiene que fijar su mirada en el techo y aun así no puede contener las lágrimas.

La revelación

La situación está afectando a Kat de forma evidente. Podemos verla luchar por mantener un frente profesional, pero esto parece ser un tema que le toca a nivel personal. Así que durante una larga noche, mientras cena con Jay, Kat habla sobre su pequeña hija, Desi.

Cuando ella menciona a su ex, el padre de Desi, Jay se ve sorprendido. Él había asumido que Kat era lesbiana, debido a su apariencia (butch) y su pasión por el caso Abjasia. Kata se toma un momento y le cuenta a Jay que el caso es personal para ella. Porque ella es bisexual. Con todas las letras. Tenemos varios personajes femeninos bisexuales en la TV, pero pocos se atreven a usar la palabra. Es 2018 y hemos avanzado mucho, pero la negación de la bisexualidad y la bifobia siguen vivas (como la homofobia, la transfobia, etc.). Así que sí, es importante que diga la palabra.

Además se trata de un personaje bisexual, interpretado por una actriz bisexual. Pero eso no es todo, se pone mejor. Kat continua y explica que también se siente cómoda con pansexual, o fluida, o no-monosexual. Y, finalmente: “Sí, soy queer”.

Absolutamente inédito. Ya es raro que se use la palabra bisexual, ni hablar de pansexual. Pero queer es otro nivel. No sólo por lo que no se usa, sino porque ha sido conectado con temas tan negativos.

Este es un tópico más largo y delicado del que venimos a tocar aquí, pero en resumen, sí queer ha sido usado como insulto, igual que gay, lesbiana, y casi cualquier palabra que se pueda relacionar con alguien no heterosexual. Peor es que esta excusa se ha usado para excluir a personas bisexuales, transexuales, pansexuales, de género fluido y en resumen todo el que no sea cis lesbiana o cis gay de la comunidad LGBTQIA. Una especie de movimiento purista cargado de intolerancia.

La importancia

Así que Sara Ramirez usando todos esos términos en TV es importante. Ciertamente no debemos jamás usar el término queer para definir a alguien que específicamente no quiere ser definido como tal, pero queer sirve para muchas otras personas que no quieren o no sienten que encajen en ninguna de las etiquetas ya conocidas. Y es que la propia Ramirez se ha identificado como una mujer queer, bisexual multirracial y de color. Pero que los productores/escritores de una serie de cadena abierta estadounidense en prime time se atrevan a alejarse de los términos más socialmente aceptables, es especial.

Aquí todas sabemos lo que se siente cuando un personaje sale del armario con una identidad que nos identifique. Imagínense lo que se siente para las personas que se identifican como queer, ver a Sara Ramirez decirlo en voz alta en TV.

Pero hay más

No es todo. Una vez hecha la confesión, Jay recuerda que cuando Kat trabajaba para las Naciones Unidas, unos años atrás, su apariencia era más bien de femme. Tenía el cabello largo, usaba vestidos y tacones, maquillaje. Ella comparte esa parte dura del “a veces se sentía que esa era yo, otras veces se sentía como un disfraz que debía usar para obtener acceso.”

En resumen, hizo lo que debía hacer. Es duro, porque cuántas personas todos los días tienen que ponerse un disfraz para poder sobrevivir un poco más, para sentirse seguros, para no ser rechazados o atacados. Es duro, pero también es gratificante, porque Ramirez da tiempo a que se sienta lo oscuro de esa situación, y luego sonríe, esa sonrisa mostrando todos sus dientes, porque ya lo logró, ya consiguió el acceso y ahora no tiene que usar más disfraces. Ahora puede ser ella misma.

Hago mis propias reglas, y la número uno es ser mi yo auténtico. Vivir mi verdad se convirtió en algo no negociable.

Vale la pena destacar que los escritores compartieron, en la prensa rodeando a este episodio, que Ramirez tuvo su colaboración en moldear el guion. No sabemos hasta qué punto, pero si han seguido su carrera y/o sus redes sociales, quizás podemos ver un poco de ella misma reflejada en esta escena en particular.

Se complica el rescate

Como vieron arriba, le piden ayuda a Bulgaria, para que tome a los refugiados mientras Estados Unidos consigue armar un caso para presentar sanciones a Abjasia. Lamentablemente el presidente de esta nación no respondió bien a la condena del presidente estadounidense sobre la situación y cerró las fronteras.

Sabemos entonces que en este mundo ficticio el presidente no es un Trump, porque esto no dijo ni una palabra sobre la situación en Chechenia.

Entonces Abjasia cierra las fronteras y los refugiados quedan encerrados en el país antes de poder salir a refugiarse en Bulgaria. Son atrapados y situados en campamentos que, como Kat comenta, suena muy parecido a campos de concentración. Además el gobierno de Abjasia está expulsando a todas las organizaciones humanitarias. La situación se complica. Ahí comienza un fascinante debate entre Kat y Jay, sobre cómo pueden sacar a esta pobre gente de ahí sin que sea una intervención de Estados Unidos. O sea, una solución “extralegal”.

¡La idea es una absoluta locura! Pretenden pagarle a un grupo de kurdos para que básicamente trasladen estos refugiados LGBTQIA a Turquía. El problema es que Turquía es otro país homofóbico que además detesta a los kurdos. Y para rematar la Secretaria McCord no tiene ni idea de nada de esto. shocked emoji

Vale, ya sé que estamos aquí por la declaración bisexual, pansenxual, queer, de Kat Sandoval. Pero esta serie es emocionante. Siempre me han fascinado las relaciones geopolíticas. Pero además es un tema que nos tiene que tocar, se trata de refugiados, gente que está siendo perseguida por no se heterosexual, que además es algo que ocurre en el mundo, hoy.

Oh oh

La Secretaria regresa de su reunión en Vancouver, ya informada por Jay sobre el loquísimo plan, y les actualiza. Los kurdos que trasladaban a los refugiados fueron detenidos en la frontera turca y hay amenazas de deportarlos de regreso a Abjasia.

Aquí hay un intercambia fascinante, McCord les explica lo grave de la situación, porque ahora Turquía está furiosa con Estados Unidos por colaborar con los kurdos, enemigos acérrimos. Jay intenta explicar que no pueden relacionar al gobierno estadounidense con esto, pero…

Uno de los empleados de la organización LGBT con la que trabajaron para este plan nos delató. Porque odia a los kurdos. Verán, hacer lo correcto por una causa no quiere decir que se hará lo correcto por todas las causas. Por eso tienes que saber con quién estás trabajando.

Kat, luego de una cargada pausa, salta a tomar la responsabilidad, pero Jay inmediatamente intenta recordar que fue él el que tomó la decisión. Elizabeth no tiene tiempo para esto:

Ahora lo que importa es salvar a estas personas, y nuestra relación con un aliado vital.

Entre la espada y la pared

McCord les explica que tendrá que negociar con el presidente turco, que ya establecimos no es particularmente tolerante, se trata de un gobierno que abusa del poder. Pero tiene la ventaja, porque sabe que no van a permitir el regreso de los refugiados a Abjasia, sin mencionar que China y Rusia no van a perder la oportunidad de destrozar a EEUU por este desastre.

Así que Turquía permitirá que los kurdos terminen de trasladar a los refugiados a Bulgaria, pero a cambio pedirá que Estados Unidos reconozca la colaboración turca en el esfuerzo humanitario y que en el futuro suavice el lenguaje al condenar los abusos del gobierno turco.

Entonces, salvamos a estos refugiados que estaban en situación de vida o muerte, pero indirectamente condenamos a otras potenciales víctimas. En el panorama amplio, es la mejor solución, estas personas están en peligro directo. Pero ¿qué pasa con las que están en peligro indirecto?

Ugh, política…

McCord explica, luego de que los refugiados llegaran a salvo a Bulgaria, que ahora los cientos de ciudadanos LGBTQIA que quedan en Abjasia están desamparados, porque USA tiene que trabajar ahora en recuperar las relaciones y la colaboración militar entre ambas naciones.

La diplomacia es sobre la imagen grande, y ustedes perdieron visión de ella.

Sí, salvaron a 90 refugiados en peligro directo, pero ahora dejan desamparados a cientos más. Es duro. Es real. Abre los ojos a situaciones reales, actuales, sin pretender tener todas las respuestas, sin que exista una solución caricaturesca de final feliz.

Así es como se tocan temas delicados, consultando organizaciones y personas que saben, que viven, los temas. Por eso es importante la diversidad, no sólo delante de las cámaras, sino detrás.

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