La semana pasada sufrimos como mariana por el final de temporada de Bomb Girls. Kate decidió volver a sus raíces ultra religiosas y dejó a la pobre de Betty llorando por todos los rincones. Afortunadamente Gladys nos la animo un poco al final y terminamos tristes pero con la esperanza de un mundo nuevo a la vuelta de la esquina. Afortunadamente para nosotras no habrá que esperar mucho más, porque la segunda temporada ya está aquí, así que podemos pasar directamente a ver lo que ha pasado con nuestras chicas mejor conocidas en el mundo del hampa lesbicanrio como «McAndrews» (la suma de sus dos apellidos).

El tiempo ha pasado señoras, el mundo ha girado, la guerra ha continuado, pero para nosotras lo importante es: ¿se ha olvidado Betty de Kate? Creo que la imagen nos lo dice todo. Nuestra rubia favorita sigue pensando en su «amiga» y como buena chica la besa todos los días por la mañana para empezar con buen pie. Niñas, apunten, si cuando no estás tu chica besa tu retrato en lugar de a la de al lado es muy, muy buena señal.

Por supuesto de amor no se vive, así que Betty sigue teniendo que trabajar y es justo ahí donde nos la encontramos junto a Gladys hablando de sus respectivos amores.

Gladys está traumatizada porque aunque recibe cartas de James, los censores eliminan cualquier dato sobre donde está o que está haciendo. Así que está viviendo prácticamente a ciegas y eso la vuelve loca. Betty la tranquiliza diciéndole que James no es un soldado raso, que más bien está entrenando para ser jefe y que si personas como él ya andan dando disparos es que la cosa está muy jodida. Todo esto aderezado al final con un «princess» con esa voz que mata a cualquiera. ¡Que levante la mano la que quiera que Betty le diga princesa todas las mañanas!

En fin, Lorna le da el discurso de rigor a todas las nuevas y le toca la inspección a nuestras chicas. Gladys pasa al segundo, pero la jefaza le pide a Betty que se quede porque tiene que hablar con ella.

Lorna le explica a nuestra chica que un tipo ha puesta una queja en su contra porque aparentemente ha intentado propasarse con su hija. Betty se queda totalmente destruida cuando lee la carta que tiene palabras tan lindas como: «monstruo pervertido» y cuando Lorna dice que la carta pide su despido. Nuestra chica se recupera como puede y alega que todo son mentiras viles y crueles (y en el fondo es verdad, ella jamás se propasó con Kate). Lorna no hace leña del árbol caído, y le pregunta a Betty: ¿entonces no conoce a ninguna Marion?. Betty responde que no y la jefaza dice que a ella le basta con su palabra y a otra cosa mariposa.

Aquí vemos lo mucho que Lorna aprecia a Betty en realidad. Lo cierto es que en esos tiempos una acusación así podría haber acabado con la reputación de la rubia por completo. Lo tenemos claro por como manejaron el rumor del embarazo de Gladys. Y Lorna sabe que Kate se llama en realidad Marion (por lo del medallón), y que casualmente la mujer desapareció del sistema como si nada. Pero la mujer hace como que ella jamás vio nada y le quita de encima la presión a Betty.

Más adelante todas las chicas están trabajando cuando de repente empieza a sonar la alarma de la fábrica. Al parecer un avión viene directo a ellos, todos tienen claro que un bombardeo a la fábrica podría ser fatal. Todo el mundo sale corriendo pero Betty se acuerda de que hay que dejarlo todo apagado y con ayuda de un chico llamado Ivan consigue parar la maquinaria antes de irse al refugio.

Ya en el refugio se viven momentos muy tensos. Todo el mundo está esperando que truene alguna bomba de un momento a otro. De repente suena un sonido horrible y todos empiezan a rezar, pero es solo el tren, que lo están moviendo porque está cargado y si explotara podría matar a todo el mundo. Hay histeria general, todo el mundo ve la vida por delante de sus ojos, así que Ivan en un caballeroso movimiento le pasa la mano por encima a Betty, no sin antes preguntarle si le parece adecuado.

Nuestra chica se ve más muerta que viva así que acepta el consuelo ofrecido. Todo esto mientras se escucha un avión sobrevolar la fábrica. De repente suena el teléfono, es el jefe, todo ha sido una falsa alarma y pueden volver al trabajo. Betty le agradece el gesto a Ivan y los dos se van a seguir con lo suyo.

Si a mi siempre me ha gustado Fabio

A la hora de la comida Betty sigue super preocupada por el rollo de la carta y como podría perjudicarla, pero cuando Gladys le pregunta alega que está cansada porque se fue a caminar anoche. Gladys de inmediato interpreta que se fue a buscar a Kate y le dice que ella también se preocupa por su amiga, cuando de repente otras chicas la interrumpen preguntándole por Ivan. Resulta que alguien ha visto a Betty e Ivan muy abrazaditos y la gente quiere saber si la rubia ya «se ha pedido» al chico por aquello de jamás tirarle los tejos al hombre de una amiga.

Gladys de inmediato responde por Betty diciendo que ni al caso para trauma de Betty que lo que necesita en ese momento es mostrar «lo hetero que es».

Gladys: Betty no se va a pedir a nadie.

Betty: ¿Por qué dices eso?

Gladys: Porque tú no eres esa clase de chica.

Betty: Sí lo soy. Me lo pido.

Creo que esta cara de Gladys resume todo lo que tengo que decir al respecto:

Aiss Betty, ¿en qué te nos andas metiendo? Pero la que jamás haya hecho algo así que tire la primera piedra…

Tú tienes de hetero lo que yo tengo de indigente

A la salida del trabajo Gladys le pide a Betty que la acompañe a un bar porque quiere recaudar fondos para ayudar a los prisioneros de guerra. La rubia le dice que sí, que de todos modos ya iba a ir porque tiene una cita con Ivan lo que deja a Gladys a cuadros.

Glayds: ¿Una cita en plan darse la mano y besarse? (con cara total de asombro)

Betty: Sip, así que ve ¿vale? Por si acaso necesito escaparme.

Gladys: Para que están las amigas…

Si quedaba alguna duda de que Gladys sabe que Betty es lesbiana en este capítulo está todo más que aclarado. Vamos que la morena no entiende porque demonios su amiga se está comportando así y tiene claro que lo que está haciendo no le va a hacer ningún bien.

Por la noche vemos a Betty en su cita con Ivan que ha resultado ser muy agradable (aunque yo tengo el trauma de seguir viéndolo como Derek de esa serie de Disney y ahí lo odiaba). Los dos se ponen a hablar de hockey y Betty incluso le confía su deseo de tener una casa propia. Ivan en lugar de sentirse agobiado con una chica así le dice que siente que las mujeres como ella dominarán el mundo antes de que termine la guerra así que la rubia está contenta. Eso sí, está dándole a la bebida con ganas.

Luego llega Gladys y las dos se ponen a recaudar los fondos pero la verdad es que no consiguen demasiado. Ivan se ofrece a comprarles bebidas y Gladys aprovecha para preguntarle a Betty si quiere irse ya.

Bety: No necesito que me rescates, Ivan es genial.

Gladys: ¿En serio? ¿Lo dices en serio? Betty, lo estás engañando.

Bety: ¿Por qué dices eso?

Gladys: ¿Me estás diciendo que tu corazón está aquí?

Bety: Esto es lo que hacen las chicas. Salen con chicos. Y no las arrestan, y no pierden sus trabajos, y no tienen a todo el maldito mundo pensando que son «desviadas pervertidas».

Gladys:

Betty yo jamás…

Betty: No, tú no…así que no me digas dónde está mi corazón.

Wow, el discurso de Betty me ha roto el corazón porque ¿quién no se ha sentido así alguna vez? Como que quieres encajar en un maldito patrón en el que no pegas ni con cola, y no hay manera de conseguirlo y todo el mundo (o aquellos que no te quieren de verdad) te exige encajar y tú lo intentas a tope porque no quieres ser «la mala». Me dio mucha pena por Betty que siente que tiene que esforzarse por dejar la persona que es atrás para poder sobrevivir.

En cuanto Ivan vuelve Betty le pide que la lleve a casa y una vez así le lleva hasta su cuarto para consumar su tranformación a una mujer hetero.

Si bebo mucho igual alucino que estoy con Angelina Jolie

Ivan está alucinado porque Betty está bebiendo como una cosaca y sabe que no está bien que él ande en su cuarto a tan altas horas de la noche. Y los ojos casi se le salen cuando Betty, después de echarse un último chupito se le lanza encima intentando quitarle el cinturón.

Los dos terminan en la cama pero todo es muy triste, porque nada es natural, él está flipando en colores y ella no da una XD. Si no fuera tan horrible sería gracioso. Betty sigue intentando camelarlo pero Ivan es buena gente y le pide que pare. Ella está desolada y le pregunta si no lo ha hecho bien. Él le responde que sí (mentira piadosa la verdad…) pero que él no quiere aprovecharse de ella y que los dos han bebido mucho. Le dice que le gustaría que recordara su primera vez, que los dos la recordaran. Y cual caballero se marcha antes de que lo traicionen los instintos.

Al otro día, a Gladys se le ocurre la idea de hacer una fiesta en las «altas esferas» con ayuda de sus padres para poder conseguir más dinero para los prisioneros de guerra. La mujer invita a todas sus compañeras de trabajo, entre ellas a Betty a la que al parecer se le ha hecho tarde y anda como loca intentando encontrar un taxi cuando de repente escucha una voz que la deja plantada en el sitio.

¡Es Kate señoras! ¡Es Kate! No andaba muerta, andaba de parranda. Marion aka Kate está cantando en la calle como solía hacer antes de empezar a trabajar en la fábrica, pero para trauma de Betty, cuando deja de cantar suelta uno de esos sermones horrorosos de su padre. Vamos que le han lavado el cerebro bien y bonito.

En eso aparece el demonio en persona y de inmediato empieza a insultar a Betty y a decirle que ahora que su hija está en «la gracia de Dios» no podrá llevársela al infierno. Betty le dice que ahí no está Dios y que todo lo que ha dicho en su carta son mentiras porque ella «tiene novio» (de hace medio segundo pero es verdad). Kate se queda trabada en plan: ¿Qué novio? ¿Qué carta? ¿Pero de qué hablamos?

¡¿Que tienes un qué?

Betty le explica a Kate que su padre está intentando arruinarla y él reacciona empujándola y llamándola desviada. Betty le grita que si vuelve a tocarla una vez más lo va a matar y él sale corriendo a pedir ayuda de la policía. La rubia va detrás pero Kate la detiene y le pide que se marche porque no quiere que su padre le haga daño. A Betty no le importa nada pero cuando Kate le dice que también podría hacerle daño a ella termina por marcharse.

Betty sale corriendo hasta la fiesta para buscar a Gladys y cuando la encuentra le explica que ha encontrado a Kate y que necesita su ayuda para rescatarla. Gladys no entiende como es que Kate no se ha ido por sí misma, ya es una mujer adulta, podría irse perfectamente. Betty le dice que aunque lo parezca no es así y se desespera porque Gladys le dice que ella la ayuda sin problema al otro día pero que no se puede escapar de la fiesta que ella misma ha organizado porque aún tienen que hacer la recaudación.

Betty termina super enojada reprochándole que así es como ayuda a sus amigas y se va. La verdad es que aquí las entiendo a las dos. Pon lado comprendo la desesperación de Betty que sabe que lo del padre de Kate de verdad es de vida o muerte, de hecho ella es la única que ha visto las marcas en la espalda de su amiga. Por otro lado comprendo a Gladys que no está enterada de todo el tema y que en serio está a cargo de toda la fiesta y no se puede escaquear así nada más, no si pretende ayudar a esos soldados.

Más tarde Betty regresa al lugar para intentar contactar con Kate y escucha como su padre le dice que su madre está en un hospital y por eso no puede verla y que sus hermanos están con su tía. Betty le dice que eso son puras mentiras y él termina confesando que la madre de Kate está muerta. La morena se pone histérica porque su padre la ha tenido viviendo con él a base de mentiras y ella ha aceptado con tal de salvar a su madre.

Ella le dice que la vida a su lado ha sido una miseria, el le grita que se calle y cuando no lo hace la empieza a ahorcar. Betty se le echa encima y él la persigue hasta una barandilla donde la alcanza y le pega. Kate se mete para defenderla y los tres empiezan a forcejear hasta que en un tropezón el sale volando.

Y yo que pensaba que los diablos volaban

Betty de inmediato sale corriendo hasta donde está el hombre para ver si sigue con vida, pero por más que lo mueve no hay ninguna reacción. La rubia le dice a Kate que se quede ahí en lo que ella va a hablar con la policía pero la morena no piensa que eso sea una buena idea.

Betty piensa que es lo último que lo deben, pero Kate le asegura que ella no le debe nada, lo tapa con una especie de lona que había por ahí y las dos salen corriendo.

La verdad estoy feliz de que el hombre haya muerto, pero no sé porque siento que esto puede traer cola. Espero que no que ya vale de sufrimiento para estas dos. ¡Un poco de paz espiritual por el amor de las diosas!

Al terminar la fiesta Gladys sale corriendo hasta la casa de Betty para pedirle disculpas y decirle que en ese mismísimo momento las dos salen a buscar Kate. Betty la deja pasar y le enseña que su amiga ya está en casa y Gladys se pone contentísima.

De hecho creo que ella es la fan número uno de las McAndrews, miren si no esta miradita que le echa a Betty.

Sus ojos parecen decir algo como: «¿ves? cuando sigues a tu corazón todo va mejor». Me encanta que Gladys esté ahí para apoyarlas en el duro camino bollo que les queda por delante.

Terminamos el episodio con las tres chicas fumando en la cama mientras miran al horizonte. Bueno, Betty y Kate de repente hacen pausa para mirarse fijamente e intercambiar miraditas complices. ¿Qué les ha parecido el inicio de temporada señoras? Tenemos muchas incógnitas por delante. ¿Volverá Kate a la fábrica? ¿Qué pasará con Ivan? ¿Encontrarán al muertito? Todas estas cuestiones se resolverán en futuros episodios de Bomb Girls. ¡Aquí las espero la próxima semana!