Seguramente a estas alturas de la película toda amazona (a.k.a. lesbiana) ha oído hablar de Brenda, pero para esas pocas que han tenido la suerte o la desgracia de permanecer ajenas a ella, os voy a introducir un poco en su mundo.

Para empezar, ¿qué es Brenda?: Se trata de una aplicación para ligar, orientada al público femenino que busca relacionarse con otras féminas, aunque el carácter de la relación ya queda en manos de cada usuaria. Esta aplicación se autodefine como «Aplicación de ligoteo para chicas», y hasta ahora se podía encontrar en Google Play para Android y en su equivalente para iPhone. Una vez la instalas te encuentras con una interfaz bastante primitiva que te pide que des algunos datos básicos y otros opcionales, como la foto, la edad, el peso y la estatura. Hecho este primer paso, la aplicación te muestra una remesa de perfiles ordenados por cercanía, dado que es requisito indispensable la geolocalización GPS activada. Puedes jugar con los filtros de manera que los perfiles se ordenen restringiendo opciones como los intervalos de edad, o sólo los usuarios conectados.

Ahora que ya tenemos una definición más o menos técnica de lo qué es Brenda, vamos a pasar a lo que realmente es Brenda. Sobre el por qué del nombre, nada se sabe, pero una friki como yo no puede evitar ver la relación con su origen germánico, según el cual, Brenda significa «fuerte como una espada», como ya nos enseñó en su día @Xena_Princesika, y es que la asociación con Xena debería ser inmediata para cualquier amazona de pro Guiño, guiño, codazo, codazo. La aplicación nació como alternativa a Bender, que en teoría es su igual orientado al público gay masculino, no obstante, cualquiera que haya dado con Brenda, o incluso sin haberlo hecho, sabe que las lesbianas, generalmente, no nos relacionamos de la misma manera que la mayoría de los chicos gay, por ello, las peculiaridades de Brenda no son las mismas que las de Bender.

Mientras que en el caso de su hermano mayor masculino, Bender, las interacciones son relativamente claras, concisas, rápidas y puede que hasta sencillas, en Brenda nos encontramos con una fluidez que brilla por su ausencia, conversaciones que se alargan días para decir cuatro cosas y un desfile de típicos tópicos tanto de las mujeres en general como de las lesbianas en particular.

Para aquellas recién graduadas en esto de Brenda, os traigo una lista, como si de las 12 pruebas de Hércules se tratase, a las que os tendréis que enfrentar en vuestro periplo por tierras brendianas.

1. Todas las lesbianas están locas, pero las brendianas más.

Antes de que me maten, quiero aclarar que seguimos hablando de tópicos, pero todo tópico tiene algo de verdad. Uno de los temas que más nos gusta sacar a las brendianas es la colección de brendianas psicópatas que hemos ido acumulando. Creedme cuando os digo que esa página del historial nunca, nunca, NUNCA queda en blanco.

2. Otro gran clásico de esta aplicación son las huellas.

Las huellas son una de las funciones premium (esto es: hay que pagar) que te permiten enviar y recibir un rastro de algún perfil, es decir, una especie de «me gustas pero no me atrevo a decir nada más». Toda brendiana se encuentra en su día a día con un número misterioso y variable de huellas. Misterioso porque nadie ha conocido nunca a ninguna brendiana que pague por ello, así que ¿quién demonios envía las huellas? y todavía más intrigante ¿con qué oscuro fin?

3. La tercera Ley de Brenda bien podría ser: Irás, llegarás, te borrarás el perfil y volverás.

Toda brendiana se ha borrado y renovado el perfil al menos una vez en su vida. A esto lo he bautizado como El Ciclo Brendiano. Es natural que ocurra, porque Brenda tiene la cualidad de desgastar a cualquiera de sus usuarias, tanto en un plano más técnico por los constantes errores de la aplicación, como a un nivel humano, por las peculiaridades que toman las interacciones entre usuarias. Sin embargo, dado que a ser amazona le acompaña la dificultad de encontrar a otras amazonas por vías más tradicionales y a la luz del sol, no nos queda otra que recurrir a los suburbios virtuales, que son bastante análogos al ambiente del mundo real, y esta es la razón por la que el Ciclo Brendiano es, efectivamente un círculo.

4. A nadie le gusta Brenda

Ésta es otra de las conversaciones recurrentes en Brenda. Suele venir después de la ronda de preguntas típicas e incluso formar parte de ella. Suele presentarse como: «Y tú qué buscas en Brenda» o sus variantes «¿qué haces por aquí?, ¿qué tal por Brenda?, «¿por qué usas brenda?, pero todas derivan en la misma conversación. A nadie le gusta Brenda y para las brendianas madrileñas, nadie admitirá jamás que le gusta e incluso frecuenta Chueca. Y digo yo: si a nadie le gusta Brenda, ni Chueca ¿cómo es que cuando abres Brenda en Chueca un sábado todo Brenda esté a 0,1km? La respuesta la dejo a vuestras audaces mentes.

5. Los tríos y los tíos.

Ésta es una fauna minoritaria, aunque siempre presente en Brenda. Parejas que buscan chica para tríos y tíos que buscan «amigas». Los primeros, aunque no tengo datos sobre el éxito que tendrán en Brenda, suelen ser legales en el sentido de exponer claramente sus intenciones. Sobre los segundos no se puede decir lo mismo, aunque afortunadamente no son muchos los que se pierden por Brenda.

6. «No sé qué hago aquí»

A las que ya conocéis Brenda seguro que ésta os suena mucho. Hay un número nada desdeñable de brendianas en cuyo perfil podrás leer esa misma frase o alguna variante como «no sé qué hago ni qué busco aquí» o «la mujer de mi vida jamás estaría en Brenda», este último me gusta especialmente. Hemos llegado al tópico de la lesbiana confusa, señoras y señoritas, y aunque me gustaría decir que es sólo eso, un tópico, para nuestra desgracia lo vamos a ver mucho.

7. FEMENINA. SÓLO FEMENINAS.

Puedo asegurar que ya he perdido la cuenta de todos los perfiles que he visto con la misma descripción e incluso usando esto como nombre de usuario. Y no os extrañéis (o mejor sí, extrañaros e indignaros) de que este subtipo de brendiana pertenezca además al subtipo de las brendianas del «sólo busco amistad». Un poco exigente con las amigas, ¿no?

8. «Solo busco amigas», «no busco pareja».

Como decía en el punto anterior, no es de extrañar que estas brendianas sean la misma brendiana, por lo que es difícil separarlas, pero merece la pena hacer una descripción pormenorizada. Pues bien, el patrón de acción de estas usuarias suele empezar por un saludo, y aunque la mayoría esperan contestación, otras pasan directamente a: «me pasas una foto?», «eres femenina?» he incluso me han llegado a escribir «eres guapa?». No hay palabras suficientes para describirlo.

9. Los perfiles que solo tienen fotos.

Personalmente no soy partidaria de hablar a este tipo de perfiles, porque para mí el mensaje que se esconde detrás de esas fotos es algo así como: «Háblame porque estoy buena» y eso nos lleva a sospechar que la persona da, quizá, una excesiva importancia al físico. Dentro de este subgénero te puedes encontrar de todo, desde perfiles con fotos de book propias de modelos, como fotos con un w.c. de fondo.

10. Los perfiles cuya única descripción es: «descúbrelo tú misma», «si te interesa, pregunta» y otras introducciones similares.

No sé qué pensaréis vosotras cuando leéis esto, pero os diré lo que pienso yo: mujer, ¡pero dame un adelanto al menos! El tiempo es oro y si tienes que elegir entre hablar a un perfil de una brendiana que bien podría ser alguien horrible que odie a los gatos, por poner un ejemplo, o ver una serie, está claro cual tiene las de perder. Aquí os daré un consejo: la bio es importante si quieres conocer a gente que no se base sólo en tus fotos, así que además de evitar las descripciones anteriores, intenta no definirte con cosas generales y que realmente no aportan ningún dato discriminativo, por ejemplo: “simpática y amiga de mis amigos”, “guapa, inteligente y lista” y similares. Con frecuencia, una cita célebre que signifique algo para ti o incluso un resumen de tu hobbies da mejores resultados.

11. Las biografías agresivas.

He denominado así al tipo de descripciones de perfil que despiden bordería por todos y cada uno de sus bits. Corresponden al tipo de brendiana que suele aunar los puntos 4, 6 y 10, pero bajo un estilo de redacción «intenso». Sabrás que estás ante una brendiana pasivo-agresiva cuando después de leer su bio tu mayor duda sea si la tía es tonta o se hace la interesante.

12. Cómo conseguir el Whatsapp.

Para cerrar las 12 pruebas a las que toda brendiana se enfrenta, he escogido una de vital importancia. Como decía más arriba, Brenda no se caracteriza precisamente por su buen funcionamiento. Sus continuos cuelgues, mensajes que no llegan, el molesto «spam» (en Brenda, esto es que un mensaje se envíe repetidamente) que infligimos y nos infligen otras brendianas cuando los datos móviles se caen, nos puede llevar a la desesperación, frustración y hastío, pero también nos da una excusa legítima para pedir el whatsapp a la brendiana con la que llevamos cierto tiempo hablando. Siempre cuesta romper el hielo, y esta suele ser la excusa perfecta.

Esto solo es la punta del iceberg de lo que nos podemos encontrar en Brenda, intrépidas amazonas, pero ahora os toca explorar el territorio desconocido a vosotras.

PD.: Os imagináis que pasaría si en algún lugar en el mundo hubiera dos bolleras llamadas Brenda que se conocieran en Brenda y bautizaran a su hija como Brenda. El cuento de hadas que las brendianas contaran a sus hijas.