La última vez que hablamos sobre Celia en Seis Hermanas nos quedamos con una sensación extraña porque asumamos la vida, la pobre chica es una desgraciada. Primero muere su padre, luego sufrimos con el intento de novio agresivo que era primo de Miguel, que si electroshocks, su primer amor palma, su novia se va para casarse con un señor, la meten en la cárcel y ahora la están amenazando. Suerte que entre esas cosas ha tenido momentos de felicidad porque sino nos hubiéramos tirado por un puente. Esta semana la cosa no está muy calmada, pero bueno, ya sabemos que solo encontrará la paz (no cuando muera) sino al final de la serie, ahora es un sufrir constante.

Y empezamos de manera fuerte porque la Silva recibe una carta de Aurora, si si, Aurora, la ex que tanto lloramos con su ausencia. Celia la recibe emocionada y no tarda en leerla:

“Querida Celia, te echo en falta y en verdad deseo que estés bien, sabes lo importante que fuiste para mí y me gustaría pensar que yo también lo fui para ti, por eso he decidido ser completamente sincera. Aunque esto pueda parecerte extraño, casarme no ha sido la experiencia traumática y horrible que esperaba. Mi marido es un buen hombre, cariñoso y atento y poco a poco me he hecho a la vida con él, incluso en los aspectos más íntimos de nuestra relación. Además ya no tengo que esconder mis sentimientos, ni fingir ante nadie, ni organizar encuentros secretos o poner excusas y eso me ha resultado liberador. Pero lo mejor de todo es que estoy embarazada. Espero con ansia la experiencia de ser madre.”

Bah bah bah. No me lo creo. No me creo que Aurora ahora tenga una vida idílica y feliz. Es que para eso ni le escribas una carta. No puedo dejar de imaginar que el marido se ha enterado de todo y le ha obligado a escribir algo así. Porque que queréis que os diga, una cosa es que te cases obligada y otra que sea la experiencia de su vida, y más conociendo a Aurora. Hay gato encerrado, más que gato, una docena al menos. ¡Me niego a creer eso!

Después se la enseña a su hermana Diana, la cual siente mucho la situación. Celia está triste y le cuenta los planes que tenían. Como irse a vivir juntas cuando se sacara la plaza de maestra. Y aunque su hermana le recuerda que eso es delito, ella le dice que a cara de la gente pensarían que solo eran dos solteronas. Le cuenta a su hermana que Aurora al irse fue muy clara diciéndole que no iba a volver, pero que ella nunca perdió la esperanza. Pero con esto del embarazo ya no ve oportunidad ninguna. Diana intenta animarla pero a la vez quitarle la idea de que esté con una mujer, que igual lo mejor es seguir los pasos de Aurora, pero su hermana se indigna y le contesta que ella no se convertirá en otra para agradar a la sociedad.

Y por sino fuera suficiente, por la noche abre un paquete que le llegó y es una muñeca sin ojos y con la boca tapada. Es otra amenaza que le llega. ¡IMBECILES TODOS! Al día siguiente llama al Bernardo para enseñarle la muñeca. Blanco y en botella, en dos días la chica tiene que ir a declarar contra el comisario y esto es una medida de presión. Bernardo le dice que tenga cuidado con el tema, pero para ella su ética le impide no ir a declarar. De momento el abogado se lleva la muñeca para poner la denuncia. Al día siguiente Bernardo le ayuda a preparar la declaración en la fábrica. La chica se pone nerviosa porque a ella lo que le gustaría decir es que el comisario se cargó a su compañera sufragista pero Bernardo le tiene que frenar los pies. Él le aconseja que reconsidere el declarar pero ella ni en sueños, para que negarlo, el hombre la admira por ello. Mientras no se enamore…

Y sí, también empiezan a amenazar al abogado, así que va a hablar con la Silva para que desista, pero ella no está de acuerdo y le dice que sino quiere seguir representándola ya se buscará otro abogado porque entiende la situación en la que está el hombre pero él le responde que no encontrará a ningún otro que la represente. Ella le dice que haga lo que quiera pero que seguirá con todas hacia adelante. Después es Merceditas la que intenta quitarle de la cabeza que vaya a declarar el mismo día del juicio, pero la Silva está erre que erre, y nosotras aplaudiendo emocionadas por su decisión.

Al día siguiente Bernardo vuelve a casa Silva para hablar con Celia esperanzado en que ya no quiera declar, pero jamás. Es más, la chica con esa labia termina con convencer al hombre y se mete de lleno con ella por la causa. El señor está impresionado con su valentía. Cuidadín abogado con enamorarte de ella, que es nuestra… Más tarde y para complicar más su vida, una amiga de su hermana va a su casa un día que mucha lluvia y llega empapada por lo que Celia le deja ropa, pues la chica al salir es atacada por un hombre y termina tumbada en el suelo y sangrando. Obviamente alguien la ha confundido con Celia y la ha atacado vilmente.

Y Con otra agresión hacia su persona termina nuestro resumen. Maldita sea que no ganamos para sustos. Esperemos que algo mejores en los siguientes capítulos. ¿Qué os ha parecido la carta de Aurora? ¿Seguirá Celia adelante con la denuncia después de este susto? En breve lo sabremos. ¡Nos leemos!