Este capítulo de Orange Is The New Black promete emociones, teniendo en cuenta que Piper y Stella se han aventurado a probar eso que sienten la una por la otra. Personalmente, si yo soy Alex le doy una patada en el culo a Piper, porque yo a esta muchacha de verdad que no la entiendo a veces. Pero, ¿quién sabe? ¿Veremos a Stella y a Alex pelear por el amor de Piper? Nada bueno puede salir de aquí.

Si recordáis, el guardia creepy besó a Pennsatucky el otro día y ahora empieza disculpándose con ella, o más bien “disculpándose”. Vamos, que en cierta manera, la presiona así de refilón y me está dando mucho asco. Le dice que le gusta de verdad y Pennsatucky está como “bueno, eso está bien”. En realidad, Pennsatucky se merece un poquito de felicidad porque, por lo que sabemos en los flaschbacks, su vida dio puto asco y su madre era una imbécil.

«A ti te faltan varios hervores, no te hagas la de Cuenca»

Llegamos ya al punto de interés, ya que nos habían dejado con el cliffhanger de que Alex encontraba la libreta de Lolly, así que sin dejar mucho descansar las ideas va y la enfrenta directamente. Lolly se hace la loca y se pone como “¿pero qué me estás contando? Yo no sé de qué me hablas”. Y Alex se desespera, así que tiene que ir un guardia a pedirle que se calme. La libreta, además, tiene las siglas AV, es que no puede ser más obvia. Pero Lolly se saca otra libreta del bolsillo y le dice que ni siquiera coincide con su letra. Vaya, que la tía tiene todo pensado e incluso cambia su letra mientras vigila a Alex. El guardia la echa de allí y le pone dos faltas, pero Alex se va echándole una mirada asesina, así que algo me dice que no lo va a dejar pasar tan fácilmente.

Piper, por su parte, está intentando reclutar a más muchachas para su negocio. En este caso a las latinas. Flaca y Maritza están de colegueo, así que entiendo que ya se les pasó el cabreo de cuando Flaca mandó todo a tomar por culo, ¿no? La verdad es que esto nunca lo han solventando. Veo aquí un fallo de guión.

«Nosotras ganamos una pasta con vuestras bragas y vosotras recibís sobres de sabores. Es genial»

Y como veis, también está Stella porque aparentemente son las dos las que manejan ahora todo. ¿Y Alex? Hola, Piper. ¿No crees que tienes una conversación pendiente con tu novia? Total, que Maritza se pone muy contenta y le dice a Flaca que pueden ser “hermanitas de bragas, como en los viejos tiempos”. Con esto no sé qué quiere decir, yo sólo digo que podría descontextualizarse.

Luego Stella y Piper se quedan solas y se ponen a filtrear, que se ve que a Piper le pone mucho su acento australiano y su cara de “I’m sexy and I know it”, porque tampoco es que haga muchos ascos.

Stella es sexy y Piper es tonta. ¿Qué podría salir mal?

Stella: Eres sexy cuando estás negociando.

Piper: ¿Qué estás…?

Stella: Mierda.

Piper: ¿Qué?

Stella: Quieres hablar de la otra noche, ¿no? ¿Procesar la culpa y vergüenza por engañar a tu novia? Lo entiendo, pero no soy la persona ideal para eso.

Piper: En realidad, no. Ya pasé por eso de la “infiel torturada, quejumbrosa y culpable” y es irritante. Lo que pasó, pasó. Y ya no me interesa ponerme a analizar todo lo que hago.

¿Qué tipo de explicación de mierda es esa, Piper? Es decir, tu intención es ir saltando de novia de la cárcel a novia de la cárcel sin pensar en el daño que puedes hacer a otras personas, como dé el aire. ¡Muy mal! Porque te recuerdo que fuiste tú la que pediste a Alex ser su novia, si te vas a poner así te hubieses quedado callada. ¡Tonta, coño! Estoy muy ofendida con esta nueva Piper que no piensa lo más mínimo en Alex. Y la imagen que vemos a continuación no ayuda mucho a que deje de sentirme mal.

TODO A LA MIERDA

Porque resulta que Alex ha ido a buscar a Piper y se la encuentra en pleno jijiji jajaja con Stella (tampoco es que sean las dos muy sutiles). Y por la cara de Alex pasan varias emociones. Desde el “¿estás de puta coña?” hasta el “madre mía, la he perdido”. Y se agarra el pelo entre la desesperación y el voy a llorar, porque con lo de Lolly era lo que le faltaba. ¡Alguien que la abrace! Cómo se echa de menos esa amistad que tenía con Nicky en estos momentos. ¡Nicky, vuelve!

Suzanne y una de sus mayores fangirls están ahí charlando porque la muchacha se toma su “bloqueo de escritora” muy en serio y quiere ayudarla. Esta tía está un poco obsesionada e incluso le dice “te sugiero que contentes a tu audiencia con más contenido lésbico”. Ajá, así que esta chica es del equipo lesbicanario. Bueno saberlo. Y además, no queda ahí la cosa, porque con gusto le ofrece su experiencia homosexual. Suzanne, tía, que te lo está dejando a huevo.

«Yo te ayudo con el tema lésbico y lo que quieras. Toma un besito de prueba»

La cara de Suzanne creo que lo dice todo, está que no se lo cree. ¿Es probable que tengamos nueva parejita en Litchfield? Crucemos los dedos, porque estamos escasas. Soso está intentando explicarle a la consejera que ella no quería reírse de Leanne, pero que tiene una especie de risa nerviosa genética que no sabe controlar. Soso está deprimidísima (que yo es algo que llevo mal), pero esta chica está a años luz de Healy y le presta todo su apoyo.

Pennsatucky le está contando a su BFF Big Boo los avances con el guardia, lo de Sophia y su hijo está fuera de control, y a Gloria su hijo le ha dicho que fue todo culpa del hijo de Sophia. La vida en Litchfield da para todo. Para tanto, que Cindy ya está buscando a alguna judía por la prisión para que le enseñe la religión. Se lo está tomando verdaderamente en serio. Y ojo, porque la siguiente imagen puede herir sensibilidades.

El asco is back

La madre de Pornstache va a verlo y le cuenta que el bebé de Daya no es de él. Se supone que este nuevo Pornstache lo único que hace es compungirse y decir que está enamorado de Daya, pero a mí me sigue dando mucho asco y por mí que se quede en la cárcel para lo que le resta de vida. No olvidemos lo que hizo con Tricia. Pena, ninguna.

Morello está fregando suelos junto a Suzanne y la verdad es que es una dinámica muy graciosa la de las dos. Ya sabemos que están un poquito para allá, cada una a su manera. Suzanne aprovecha para hacerle preguntas porque hay cosas que no comprende, como el sexo. Y Morello se queda con cara de “a ver, Suzanne, pero si has escrito una novela porno”. Y la tía en plan, “no, viene todo de mi imaginación loqueta y de todo el porno que vi y leí, pero no es real”. Es un momento tierno, porque con esa chica que le está tirando los trastos, ella piensa que puede que sea real al fin, pero no sabe cómo. Menos mal que Morello es una tía cariñosa y se le acerca como quien “¿pero nunca has hecho nada? Bueno, tranqui, yo te cuento”. Porque realmente Morello incluso tiene experiencia en el tema chica-chica, así que mejor ella que cualquier otra.

«A ver, te explico. Cuando dos personas se quieren mucho…»

Morello: Yo también me morí de miedo mi primera vez. Tenía 14 años y estaba en el sótano de Joey Giordano. Escucha, tu primera vez será confusa, rara y torpe. Siempre es así.

Suzanne: ¿Pero qué hago con las manos?

Morello: Mételas dentro de ella.

Jajajajaja. Esta escena es maravillosa. Insisto, me encantan estos momentos de confraternización entre presas que normalmente no conversan mucho entre sí o no suelen relacionarse, porque nos deja momentos muy humanos. A mí Morello me parece una persona adorable y graciosa. Además, uno de los hombres que la visita (un tal Vince) ya le hace cada vez más tilín y como le dice que la protegería de cualquier cosa, a Morello se le ocurre que hay alguien fuera a quien puede dar una lección y… miedo me da. Es que esta mujer fluctúa entre la adorabilidad y la locura. Sigo echando de menos a Nicky.

«Qué bien me va a venir que seas un matón, cariño»

Pennsatucky sigue en esa relación extraña con el guardia y poco a poco nos van dando flashbacks de un novio que tuvo que la trató bastante bien. ¿Es probable que esté dejándose llevar por esta nueva relación porque le recuerda a aquel muchacho? Veremos.

A Soso las sesiones con la consejera parece que le suben la autoestima, tanto que ya se cree que está por encima del resto y tiene un pequeño enfrentamiento con el grupo de Norma. Ni un extremo ni otro, Soso, joder. Esto no favorece nada al ship que me he montado entre tú y Poussey.

«Sólo estábamos trenzándonos el cabello, Alex»

Mientras tanto, Piper y Stella están charlando en el cubículo de Piper, conociéndose y eso. Aparece Alex muy rebotada (normal, supuestamente ES SU NOVIA) y Piper grita “cállate, Alex”. Me parece muy mal cómo la está tratando. No, si aún por encima tendrá que pedir perdón porque tú le estés poniendo los cuernos.

Piper: ¡Alex!

Alex: Vamos. Estoy charlando con nuestro nuevo amigo Justin Bieber.

Piper: ¿Vamos a hablar en privado?

Stella: Puedo irme yo.

Alex: ¡No! Perdón por interrumpir. Os voy a dar privacidad para que os conozcáis mejor y folléis.

Piper: ¡Cielos!

Y Alex se marcha, claro. Porque está hasta el toto de esta mierda. ¿Qué esperaba? Stella se pone muy pasota en plan “si yo tuviese que aguantar eso, ya habría cortado hace dos siglos”. ¿Pero el qué? ¿Qué se supone que no puedes aguantar? ¿Que Alex esté preocupada porque Lolly quiere matarla? Piper explica que es que han pasado por mucho juntas y blablabla. En realidad, hay mucha tensión, así que no podrían terminar de otra manera.

No me voy a quejar, pero Alex 🙁

Efectivamente. Ya se morrean, sin importarles que incluso Red las vea, todo lujuria. Alex aparece en el cuarto de baño secándose las lágrimas. Genial… En esta discusión somos todas #TeamAlex, ¿verdad? De hecho, se encuentra con Lolly y está tan frustrada con la vida que llegan a las manos. Literal. Lolly empieza a gritar que por favor no le haga nada, flipándose, diciendo que la está vigilando la NSA o no sé qué. Se cree que Alex es una agente del gobierno. ¡Está loquetis! Paralelamente, Sophia tiene una pelea bastante gorda con Gloria y termina empujándola con muchísima fuerza. El nuevo ligue de Morello va a darle una paliza a quien imaginábamos: Christopher. Resumiendo, hostias como panes.

El guardia “colega” de Pennsatucky está un poco cabreado, porque Caputo le dio un toque de atención, así que pelea con Pennsatucky, la arrincona contra la furgoneta y… ¡La viola! ¡Cabrón de mierda! Yo sabía que no era trigo limpio este tío. Pennsatucky llora y es una escena durísima, que no os recomiendo que veáis si sois muy sensibles con el tema.

Exijo felicidad para Pennsatucky

Espero que se lo cuente a Big Boo y nuestra bollo butch le reviente los huevos a palos. Es todo lo que pido. Entre esto, la infidelidad de Piper, lo mal que lo está pasando Alex y que incluso Daya llora y termina prometiendo a la madre de Pornstache que aunque no sea su abuela, le dará al bebé igual… Yo ya no sé. Y hay quién dice que OITNB es una comedia. ¡Sí, venga! ¿Y qué más?