Hoy vengo a contarles algo muy triste. Hace unos día me regocijé un montón cuando Rebel Wilson salió del armario en Instagram y le contó al mundo que había encontrado a su princesa azul.

En ese post precisamente hablaba de lo bonito que es que las cosas estuvieran cambiando y que las actrices y famosas de estos tiempos no cargaran con los mismos pesos y problemas que las de mi generación y pudieran salir del armario como y cuando querían. Por eso me ha dado muchísima pena saber que nada de eso verdad. Vamos que Rebel Wilson se vio obligada a salir del armario públicamente porque un periódico amenazo con publicar la historia por ella.

La historia la ha comentado el mismo periodista que consiguió la información en The Sydney Morning Herald, en un artículo que ya está borrado pero al que pueden acceder gracias a WayBackMachine. En su texto, el periodista, llamado Andrew Hornery está indignado porque la actriz salió del armario en su Instagram en lugar de permitirle a él sacar la exclusiva.

En un mundo perfecto «sacar del armario» a una celebridad debería ser un concepto redundante en 2002. El amor es amor, ¿no? Como Rebel Wilson sabe, no vivimos en un mundo perfecto. Por eso, por respeto y exceso de precaución este medio le mandó un email a los representantes de Rebel Wilson para explicarle que tenía hasta el jueves por la mañana, dándole dos días para comentar en su nueva relación con otra mujer, la diseñadora Ramona Agruma, antes de publicar nada.

Gran error. Wilson optó por arruinar la historia, posteando sobre su nueva «Princesa de Disney» en Instagram, el viernes temprano por la mañana. La misma plataforma en la que previamente había presumido de su guapo ex novio, el rico barón de la cerveza americano Jacob Bush.

Cuando leí el artículo entré en modo indignación total sinceramente. Básicamente porque hay que ser muy ciego para creer que tienes derecho sobre la forma en la que una persona habla o no de su vida privada. Pero es que además, que sea un periodista gay el que está escribiendo e intentando avergonzar a una mujer porque decide ella cuando quiere decir que sale con otra mujer da bastante asquito la verdad.

Además el periodista se extiende bastante en el rollo de «increíble que haya decidido arruinarme la noticia y salir del armario ella misma», pero no quiero seguir reproduciendo sus palabras porque puedo explotar.

La misma Wilson ha confirmado que su decisión de salir del armario en Twitter vino dada por eso. Contestando al mensaje de Kate Doak, otra periodista indignada por lo mismo que yo. Rebel Wilson respondió en su Instagram:

Gracias por tus comentarios, fue una situación muy difícil pero he intentado manejarla con elegancia.

Después de que se descubriera el pastel el editor intentó salvar cara diciendo que habían tratado la historia como lo harían con una persona heterosexual y por tanto no era «sacar del armario a nadie». Vamos que siguen cubriéndose de gloria. Pero afortunadamente hay mucha gente con sentido común en el mundo y todo ese rollo ha provocado críticas muy importantes tanto para el periodista como para el periódico en cuestión y han actualizado el post con otro en el que le piden disculpas. Con la boca bastante chiquita, todo hay que decirlo:

Lamento muchísimo que Rebel lo haya pasado mal. Nunca fue mi intención. Pero me doy cuenta que lo manejó de manera muy elegante. Como hombre gay tengo bastante claro lo que duele la discriminación. Lo último que quiero es hacerle ese daño a alguien más.

Escribir una columna sobre la vida personal de la gente rica, poderosa y afortunada tiene sus propios retos. El romance de una celebridad es una historia feliz. Cuando escuché por amigos que conocen a Rebel que estaba saliendo con alguien, como periodista de chismes vi el potencial de la historia, como ha sido con sus novios.

Y yo digo, podrán pedirle las disculpas que quieren y entonar el mea culpa mil veces, pero le han robado la libertad de hablar o no sobre su relación en la manera y en el tiempo en el que ella quería. Un hombre gay decidió hacerle eso en el mes del Orgullo LGBTQ+. No sé, me ha hecho sentir muy triste leer esta noticia. Además, como alguien a quien le pusieron un ultimátum igual y a quien también sacaron del armario, sé lo mal que se pasa cuando alguien se cree con derecho a decidir que pasos tienes que dar en tu proceso.

No se debe sacar del armario a una persona nunca. Las celebridades, gente famosa, actrices, etc no nos deben su privacidad. Otra cosa sea que nos emocionemos si nos la quieren compartir y nos guste tener referentes, pero los límites los tenemos que poner cada uno de nosotras.