Si echamos la vista atrás, por nuestra cabeza pasan millones se parejas lesbicanarias que han ido inundando nuestros corazones en diferentes momentos de nuestra vida. A todas o la mayoría las guardamos en un lugar muy especial pero seguro que todas hemos jugado alguna vez en la vida a cambiar las parejas (televisivamente hablando). Pues como tengo tiempo libre y mi cabeza no para de pulular me he dedicado en eso, así que aquí os traigo a mi primera pareja de intercambio: Amy y Spencer.

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Recordemos que todas amamos la serie South of Nowhere. Sufrimos mucho a lo largo de las tres temporadas que duró. Spencer y Ashley, a pesar del tiempo, siguen siendo unas de las parejas favoritas para muchas, como a día de hoy lo son Amy y Karma (cruzando los dedos para que haya otra temporada y algún que otro revolcón).

Pero si rompiéramos las parejas, hay dos personas que creo que han compartido los mismos miedos, celos, pesares y para mí, tienen muchas cosas en común: Amy y Spencer. Acompáñenme en mi desvarío y os daré razones de peso para la creación de Spamy.

  1. Su aspecto físico: Yo sinceramente soy más de pelirrojas pero tengo que decir que estás dos rubias me han ganado el corazón. La verdad es que son muy parecidas. Ojos azules, larga melena rubia, mirada sensual, labios carnosos y un par de razones más cada una para perder la cabeza por cualquiera de las dos…grgrgrgrggr. En resumen, muy completitas y con las que no nos importaría perdernos en una isla desierta o que nos encerraran en un gran hermano lesbicanario 365 días.
  2. Ambas descubren su orientación sexual: Madre del amor hermoso, ¿recordáis cuando Spencer empieza a tener dudas sobre su sexualidad? Han pasado por un proceso muy parecido ya que hemos tenido que vivir esa confusión y esas dudas de Amy como en su día lo hicimos con la pequeña de los Carlin. Por suerte, las dos acabaron con ellas y pueden pasear tranquilamente por nuestra soleada acera, ambas son unas lesbicanarias orgullosas.

  1. El triángulo amoroso: Cuando daño han hecho los triángulos en las relaciones y que mal lo hemos pasado siempre. ¿Quién no sufrió con el trío Spencer-Ashley-Aiden? Pues igual que ahora lo estamos pasando canutas con Amy-Karma-Liam. Aunque por suerte pudimos superar el primero sin problema, espero que tengamos la misma suerte para este segundo porque no quiero una versión moderna de Aiden metido siempre en el medio, aunque ya es tarde, porque durante toda la temporada Liam no ha sabido apartarse de Karma y lo hemos maldecido en todos estos capítulos. Son chicos buenos que nunca nos caen bien por entrometidos.

  1. La oposición de la familia: Ya sabemos que SON era una serie con caracteres más dramáticos. Aún recuerdo cuando Paula, la madre de Spencer las pilló en el cuarto y se armó la de Dios. Sufrimos por lo mucho que le costó aceptar la situación con su hija, aunque después terminó yendo hasta a la cabalgata del orgullo. Por suerte, Faking está hecha desde ese punto de humor en el que no es puro dramatismo lo que hay. Así que aunque la madre de Amy puso el grito en el cielo no fue más allá y la chica con dos pares salió del armario y aunque a su madre le cuesta aceptar tampoco se hecho el gran dramón, no todos tienen la suerte de tener unos padres como los de Karma.

  2. Enamorarnos de nuestra mejor amiga: Irremediablemente es un mal con el que tendremos que vivir toda nuestra existencia. Ambas son dos chicas de instituto que terminan asumiendo que son lesbicanarias y enamoradas de la persona con la que tienen más complicidad: Su mejor amiga. Como nos gusta el drama por favor pero como es de placentero cuando es correspondido. Una tuvo mucha suerte y aunque nuestra querida Amy lo tiene más crudo, tengo esperanza de que todo salga bien, y si, aún no voy bebida, pero ilusión ante todo.

Así que después de todos estos puntos en común. Pienso que si nuestras chicas se hubieran conocido en el mismo plano astral, en algún instituto americano y en los mismos años, no hubiera habido diosa lesbicanaria que las separara. ¿Quieren ejemplo? Ahí les van:

  1. Compartirían gustos comunes: Estarían tan enamoradas la una de la otra que se comprarían el mismo número de tinte rubio admirando el pelo de la otra. Además como ambas tienen los ojos azules y ya se sabe que son más delicados, irían a la farmacia a por gotas para cuando se les resecaran sus ojitos y la una se las echaría a la otra. Eso sin contar que el vestuario, tendrían el doble de ropa a elegir. Mismo lápiz de ojos, mismo pintalabios…tooooooodo ventajas.

Formarían un grupo de lesbicanarias: Porque Spencer le hubiera enseñado a comportarse y no hacer el ridículo a Amy en los sitios de ambiente y seguro que hubieran sido la sensación del lugar. Rios de babas habría cuando las vieran entran en los locales. Hubieran acabado a lo The L Word, con un grupo de amigas de lo más dispares y disfrutando plenamente de su condición sexual por siempre jamás.

No habría triángulo amoroso con ningún chico: Este creo que es de mis favoritos. Porque si, podéis llamarme radical, pero estoy cansada de que siempre tenga que haber por ahí un chico con sus musculitos metiéndose en medio de los amores bonitos. Así que bueno, podría haber un triángulo en sus vidas, pero cuando los tres vértices son mujeres ese triángulo tiene otra cara muuuuuucho mejor y más interesante.

Harían terapia juntas: Se tendrían la una a la otra en la ardua tarea de la aceptación familiar. Podrían despotricar de sus madres o hasta hacer que se conozcan e ir a terapia de grupo, siempre se lleva mejor las cosas en compañía. Y quien sabe sí a Paula no le harían chiribitas los ojos al ver a la señora del tiempo, recordemos que ésta tiene muchas gabardinas y ya se sabe para lo que son útiles…

Enamoradas de su mejor amiga: Este punto se mantendría porque pasarían a ser ellas mismas BBF. La suerte es que sería con derecho a roce. Así que te cuento mis penas pero también compartimos noches locas en una habitación de motel, pero no en una hortera porque ellas ante todo, tienen clase.

En fin que la realidad es que todas amamos en su día nuestras Spanshley como ahora lo hacemos con las Karmy, pero no me digáis que en una realidad paralela la combinación de estás rubias no hubiera dado más de una alegría. Bueno, yo me he divertido por un rato imaginando esa posible pareja, espero que vosotras también lo disfrutéis. ¿Qué cambio de pareja haríais vosotras? A mí se me ocurren muchas más, pero por el momento, mejor ir paso a paso. ¡Hasta pronto!