Seguimos aquí mismo una semana más intentando averiguar porque ya no hay remolachas en la ensalada. Vamos, que la menstruación se le haya ido a las chicas de la Universidad de Silas es muy sospechoso, suerte que está Carmilla al mando y seguro que por las buenas o por las malas, seguro que descubrirá lo que les pasa a las estudiantes.

Empezamos volviendo a encontrar a las tres chicas en la habitación de tortura, intentando dar sentido a todo lo que está pasando. Parece que el suceso paranormal solo les pasa a las chicas que son novatas. Y entre que han encontrado montañas de tampones donde están, sumado a la profecía que hay respecto a la sangre, pues las cosas no pintan muy bien. Perry se pregunta quien está detrás de todo eso y cual es su propósito. A Carmilla le da un poco igual el tema y sino encuentra al que ha hecho todo eso, culpará a unas de sus cautivas y listo.

Lo que todas tienen claro es que la magia está metida de por medio. Así que Mel le pregunta a Perry sobre el tema porque ella es la que controla más de magia y esas cosas, pero la pelirroja le dice que sí, que sabe toda la teoría pero que jamás le ha salido bien un hechizo… Mientras Carmilla sigue su cuenta atrás para obtener respuestas o actuará ella de una manera no muy ortodoxa. De hecho, pierde la paciencia con su rehén Kirsh y va a calmarlo (en el sentido de hacerlo callar si o si), es que la vampira en esta temporada está muy malhumorada y se nota que no es la misma respecto a anteriores temporadas, ya se que la amamos igual pero es un poco bestia.

Al Mel le da un ataque de nervios porque no ve solución a nada y menos mal que está Perry para tranquilizarla. Aunque sucede algo raro, porque resulta que las chicas están en una clase juntas, pero una al principio levantando la mano para contestar a todo y la otro en última fila porque le gusta pasar desapercibida. Ya sabemos quien es cada una. Entonces Perry no entiende como siendo así, Mel estaba en la fiesta de natación donde se supone que empezó todo.

La chica empieza a titubear pero al final son interrumpidas y sale del aprieto. Raro, raro… La que irrumpe es Carmilla, que trae información nueva, parece que en cada luna llena hay más chicas que se les va el periodo y no solo a ellas, sino que a las profesoras también. Vamos que queda claro que la magia está relacionado con todo, la pregunta es, ¿Cómo lo sabía Perry? La chica le responde no muy convencida que ella no tiene ni idea, que era más bien intuición pero la vampira empieza a buscar el aplastapulgares, para sacárselo por las buenas o por las malas.

Hacen una pausa en el video y volvemos a ver a Carmilla con su amor, Laura. Está asombrada al ver actuar de esa manera a la morena sexy, pero la otra le responde que le tiene dicho que no es una hermanita de la caridad y es que a Laura se le olvida como solía ser la otra y mirándola con ojitos de enamorada se asombra de ver cuanto ha cambiado. A Laura le sorprende que nunca hablarán tanto Perry como ella del tema, pero claro, las dos tienen de porque avergonzarse así que es un tema que no tocan.

Carmilla sigue refunfuñona con Laura y ésta la amenaza con no compartir más gomitas con ella. Esa es hasta ahora la amenaza real más seria que escuché. Carmilla le responde como si pudiera detenerla con su velocidad supersónica y tienen un momento de bromas entre ellas que tanto nos gusta …y que se nos cae la baba cuando las vemos de según que manera.

Para nuestra desgracia le dan al play de nuevo y volvemos al caso. Carmilla está a punto de empezar a torturar a Perry cuando esta le da una información que puede ser útil, ya que cree poder descubrir quien fue el que utilizó la magia para provocar todo eso. Así que hará un hechizo por si alguna de ellas hubiera estado en contacto con una criatura sobrenatural en los últimos dos días, la vela de la persona se encenderá y nos mostrara su cara. Muy natural todo, eh. Pero el hechizo no funciona y la vampira empieza a meterle caña diciéndole que solo es una aprendiz que no sabe ni pronunciar bien el latín y la hunde un poco en la miseria. Ahí me dio un poco de rabia Carmilla y me dio pena la pobre Perry. ¡¡¡No tiene porque ser tan malaje!!!

Varias cosas. Realmente el cambio que se ha producido en la vampira es grande, porque en esta temporada es demasiado borde, aunque de manera divertida, pero a veces sí que va a hacer daño con sus palabras. Así que es verdad siempre lo que dice Laura con ese cambio que se ha producido en ella porque ahora es un pedacito de pan. Pan duro, pero pan. Es bromita. Y ha quedado un poco raro lo del tema de Mel, de porque estaba en esa fiesta cuando esas cosas ni le gustan. Habrá que indagar más sobre el asunto. Y pequeñas viciosas del lado oscuro, hasta aquí nuestro resumen de esta semana. ¡Nos leemos!